La ministra de Sanidad, Mónica García, ha respondido con dureza a Alberto Núñez Feijóo tras la solicitud del líder del PP a Pedro Sánchez para que decretase el confinamiento de Ceuta por el supuesto “riesgo sanitario” derivado de enfermedades como la sarna o la tuberculosis en el contexto de la actual crisis migratoria en la ciudad autónoma. La titular de Sanidad ha defendido que lo que hay que “confinar” es “la ignorancia y la mala fe del PP”.
En una entrevista en el programa ‘Mañaneros 360’ de TVE, García ha cargado contra el dirigente popular. “Lo que dice el señor Feijóo hace gala no solamente de su ignorancia, sino también de su mala fe a la hora de no aportar ninguna solución ni, por supuesto, arrimar el hombro con el Gobierno de España en ninguno de los casos, sino, además, alertar e intentar poner la salud en el centro de un debate que ahora mismo no existe”, ha criticado la ministra de Sanidad.
La responsable del ramo ha subrayado que el sistema sanitario ya dispone de protocolos claros para adoptar medidas de aislamiento, atención y tratamiento cuando se detectan infecciones de este tipo, por lo que ha reprochado al líder del PP su desconocimiento de estos procedimientos. “Cosa que el señor Feijóo debería de saber”, ha achacado.
García ha detallado que en Ceuta se han detectado casos de sarna, que están siendo atendidos por los servicios sanitarios. “Además, tenemos un par de casos de varicela y de tuberculina positiva, que es un test que se hace, pero que no ha sido confirmado en el caso de la tuberculosis”. Con estos datos, ha querido poner en contexto la situación epidemiológica real de la ciudad.
La ministra ha añadido que estos diagnósticos no son excepcionales, recordando que el año pasado se notificaron en España 4.700 casos de tuberculosis y, desde el cierre de la frontera en 2020, se han contabilizado 90 casos en Ceuta. “Son infecciones que forman parte de la vida cotidiana y del mapa epidemiológico de nuestro país”, ha finalizado, restando dramatismo a las afirmaciones de Feijóo y acusándole de utilizar la salud pública como arma política.