La ministra de Sanidad, Mónica García, ha insistido en que el daño cerebral adquirido debe tratarse desde un “plano social” y ha puesto en valor los “pasos enormes” impulsados por su departamento en esta legislatura. Entre ellos, ha citado la Estrategia Nacional del Ictus, la Estrategia para la Cronicidad, la actualización de la cartera de servicios de rehabilitación y las actuaciones coordinadas con el Ministerio de Derechos Sociales.
“El acompañamiento sanitario no termina cuando concluye el acto médico. Cuando firmas el alta, no termina nuestra responsabilidad, que va más allá de las consultas y los quirófanos”, ha subrayado García durante su participación en la jornada “Daño Cerebral Adquirido: cuando las cifras representan vidas”, organizada por Daño Cerebral Estatal y celebrada este viernes en el Congreso de los Diputados.
En su intervención, la titular de Sanidad ha advertido de que, aunque el sistema sanitario español actúa “con bastante celeridad” en la fase aguda y dispone de protocolos actualizados para las intervenciones urgentes, persisten importantes déficits en la atención a la cronicidad y a las situaciones de dependencia asociadas al daño cerebral.
García ha admitido que la información sobre esta discapacidad se halla muy fragmentada, al no existir un código específico y al poder originarse por múltiples causas, como un traumatismo, un ictus, un tumor o una parada cardiorrespiratoria.
La ministra ha considerado “casi incomprensible” que, en plena era de los datos, los sistemas de información sanitaria no permitan integrar los registros necesarios para conocer con precisión las causas del daño cerebral adquirido, los diagnósticos y, sobre todo, las secuelas que arrastran las personas afectadas.
“La atención a la salud de las personas no termina en el Ministerio de Sanidad. Empieza en el Ministerio de Sanidad, pero continúa en el Ministerio de Derechos Sociales, en el de Vivienda y en todos los ministerios, así como en todos los determinantes sociales que impactan directamente sobre nuestras familias”, ha concluido.
Un informe revela la magnitud de las altas hospitalarias
Durante la jornada se han dado a conocer los resultados de un informe elaborado por Andaira, que sitúa en 141.792 las altas hospitalarias vinculadas al daño cerebral adquirido registradas en España en 2024. No obstante, el documento no ha logrado establecer la prevalencia de esta discapacidad, es decir, cuántas personas viven actualmente con daño cerebral adquirido en el país.
“El informe permite disponer de datos de incidencia para conocer la situación actual, pero no ha sido posible determinar la prevalencia del daño cerebral adquirido en España, al no contar con datos suficientemente fiables en las bases de datos disponibles”, ha explicado la presidenta de Daño Cerebral Estatal, Ana Cabellos.
De esas 141.792 altas hospitalarias relacionadas con daño cerebral adquirido en 2024, la mayor parte se debe a enfermedades cerebrovasculares, con 100.852 altas, el 71 por ciento del total. Los traumatismos craneoencefálicos constituyen la segunda causa más habitual, con 26.726 altas, que suponen el 19 por ciento.
En cuanto al perfil de las personas afectadas, el 71 por ciento de las altas corresponde a mayores de 65 años, con una edad media de 71,2 años. En relación con el sexo, los hombres representan el 55 por ciento de las altas hospitalarias asociadas al daño cerebral adquirido, frente al 45 por ciento de las mujeres.
Reclaman un código específico de daño cerebral adquirido
Cabellos ha remarcado la urgencia de contar con datos rigurosos que permitan conocer cuántas personas viven con daño cerebral adquirido en España y cuáles son sus características principales: secuelas, edad y sexo.
A su juicio, disponer de esta información facilitaría dimensionar “mucho mejor” los recursos necesarios y seguir la evolución de las necesidades de las personas con discapacidad. “Nos va a permitir saber qué recursos y programas profesionales necesitamos en estos momentos y, además, prever cuáles serán necesarios en el futuro”, ha señalado.
La presidenta de Daño Cerebral Estatal ha abogado por avanzar hacia un reconocimiento específico del daño cerebral adquirido desde el momento del alta hospitalaria. “Pero hay que dar un paso más, empezando por dar un nombre, una etiqueta tras el alta hospitalaria que indique ‘daño cerebral adquirido’ y seguir con un protocolo de actuación unificado durante toda la vida de estas personas, para conseguir que una vida salvada merezca ser vivida”, ha finalizado.