El secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, ha explicado este martes que la puesta en marcha de un mando único en la Ciudad de Ceuta, tras la entrada masiva de inmigrantes desde Marruecos hace un mes, no modificará la atención sanitaria que ya reciben, dado que el Ministerio de Sanidad mantiene sus competencias a través del INGESA, pero ha subrayado que “sí va a cambiar para las condiciones de salud de esta población”.
Al mismo tiempo, ha descartado el confinamiento de la ciudad solicitado al Gobierno por el secretario general del PP, Alberto Núñez Feijoo, y ha avanzado en declaraciones a RTVE, recogidas por Europa Press, que la vacunación de la población migrante arrancará “en los próximos días”, tras el acuerdo de la Comisión de Salud Pública de este lunes para enviar a Ceuta 45.000 dosis mediante el mecanismo de solidaridad entre CCAA y el Ministerio, como medida preventiva ante la situación en la ciudad autónoma.
Padilla ha insistido en que, “como llevamos diciendo desde el inicio de esta crisis, para la salud de la población en estas circunstancias hay elementos fundamentales como la salubridad, la higiene, el saneamiento, la seguridad de las aguas y la alimentación y la mayor coordinación entre los diferentes actores y tener un mando único, con una capacidad para exigir y coordinar ese alojamiento y esa ubicación de estas personas en lugares más concretos, muy probablemente que mejore”.
Ha recordado, en línea con lo expuesto por la ministra de Sanidad, Mónica García, en su reciente visita a la ciudad, que les “ha llamado la atención que en 2021 desde la ciudad de Ceuta se fue muy proactivo en la cesión de espacios para poder alojar a las personas migrantes y que no tuvieran que estar deambulando por la calle o en asentamientos que no fueran seguros y salubres para ellos, y a día de hoy parece que eso se ha dilatado muchísimo”.
Considera que se trata de un “un elemento fundamental” en el que “se ha avanzado mucho en la última semana”, clave para prevenir posibles brotes de gastroenteritis o sarna, y confía en que el mando único agilice la tramitación de expedientes y las distintas casuísticas individuales, de forma que se puedan determinar ubicaciones para quienes permanecen en la calle y trasladarlos a “espacios gestionados de titularidad de la ciudad de Ceuta, que hasta ahora no podían hacerlo”.
En cuanto a la situación asistencial, ha detallado que la ocupación hospitalaria se sitúa por debajo del 50% y que “hay una división entre los circuitos para población migrante y para población que ya estuviera viviendo en la ciudad de Ceuta. Esto ocurre tanto en el Hospital de Ceuta como en el Centro de Salud de Tarajal o en el Centro de Salud de Otero”. Aunque admite un incremento de la presión asistencial, recalca que “estamos muy lejos de lo que podríamos denominar un colapso”, gracias a más de 90 profesionales de refuerzo que, en coordinación con Médicos del Mundo y Cruz Roja, atienden directamente en los lugares donde se alojan las personas migrantes.
Ha precisado que el perfil de los recién llegados es mayoritariamente joven y, en general, sano, de modo que “entre un 30 a 40 por ciento de las consultas que se están viendo tienen que ver con curas, con heridas, y no con el desarrollo de patologías concretas”. Según ha explicado, “en lo que tiene que ver con la actividad sanitaria, el objetivo número uno es preservar la normalidad de la actividad sanitaria con la población ceutí, mientras se da la asistencia que necesita la población migrante llegada, y el segundo elemento es seguir reforzando para poder garantizar que nuestros profesionales, a los que tengo que agradecer por enésima vez el trabajo realizado durante todo este tiempo, lo sigan llevando a cabo”.
Sobre los riesgos para la salud asociados al hacinamiento, la seguridad alimentaria o la calidad del agua, ha asegurado que “se ha ido mejorando mucho en los últimos días”.
Plan de vacunación acelerado
En este contexto, Padilla ha aludido al plan de vacunación acelerado, “el tipo de plan de vacunación que se hace con la población migrante y refugiada cuando llega a nuestro país, que se aprobó en junio y ahora se va a poner en marcha aquí en la ciudad de Ceuta”. Ha indicado que una parte de las dosis ya se encuentra en la ciudad y que este martes se desplaza personal del área de vacunas de la Dirección General de Salud Pública del Ministerio para trabajar junto a la ciudad autónoma y al servicio de INGESA.
Ha querido remarcar que “no es que se vacune para controlar ninguna crisis de salud pública” y que, respecto a las enfermedades para las que se enviarán vacunas desde las comunidades autónomas (difteria, tétanos, varicela, sarampión, rubeola...), tras el acuerdo de la Comisión de Salud Pública del lunes, “no ha habido ni un solo caso diagnosticado entre la población migrante que ha llegado”.
“Solamente tenemos dos casos de varicela en población que ya vivía aquí, que no tiene ningún tipo de vinculación con la población que entró el 30 y el 31. Ahora bien, tenemos una bolsa de población posiblemente no bien vacunada, incompletamente vacunada o no vacunada, en la cual lo responsable es vacunarles y ese es el elemento fundamental para prevenir. No es tanto para controlar algo que ocurra, sino para prevenir que nada ocurra”, ha añadido. Su previsión es iniciar la vacunación en los próximos días con las dosis propias del INGESA, las que aportará Sanidad Exterior del Ministerio y, posteriormente, las que remitan las comunidades autónomas.
Debate sobre el aislamiento de la ciudad
En relación con la propuesta del líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, de decretar el confinamiento en Ceuta por “riesgo sanitario confinamiento” ha señalado que “lo primero que debería ocurrir es que el Partido Popular supiera de lo que está hablando”. Ha recordado que, “de manera cotidiana, en todas las comunidades autónomas, las que esté gobernando el Partido Popular, el Partido Socialista, el PNV, quien sea, ya existen programas en los cuales se aísla a una persona con un diagnóstico que considera que tiene una capacidad infectocontagiosa que beneficia su aislamiento al resto de la población”.
Ha recalcado que se trata siempre de aislamientos individuales y ha advertido de que “si a todas las personas migrantes, por el hecho simplemente de haber venido el día 30 y 31 a la ciudad, haber entrado por la frontera de Ceuta con Marruecos, las confináramos en un lugar cerrado, estaríamos promoviendo muy probablemente que en el caso de que hubiera un solo caso, el resto de personas pudieran contagiarse”.
Por ello, ha defendido que “lo que hay que hacer es seguir actuando en base a los protocolos existentes aprobados por todas las comunidades autónomas que determinan que ante determinados diagnósticos se toman las medidas para cortar las cadenas de transmisión y esas medidas, en ocasiones, es el aislamiento de esas personas”.