Un juzgado de Barcelona ha decidido archivar el procedimiento que, desde hacía más de dos años, impedía aplicar la eutanasia a un vecino de la ciudad, a pesar de contar con el aval de la Comisión de Garantía y Evaluación de la Generalitat. El bloqueo se debía a la oposición del padre del solicitante, según consta en la resolución consultada por Europa Press y adelantada por la “Cadena Ser”.
El asunto de este hombre de 56 años llegó hasta el Tribunal Supremo, que reconoció la posibilidad de recurrir judicialmente la concesión de la eutanasia a personas “con una vinculación particularmente estrecha con el solicitante” de la muerte asistida, en este caso el progenitor.
Posteriormente, el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) estimó el recurso de apelación del padre, al entender que estaba legitimado para impugnar la autorización, y dejó sin efecto el auto que permitía aplicar la eutanasia.
En la actualidad, la Plaza 5 de la Sección de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal de Instancia de Barcelona ha acordado archivar la causa y ha concedido un plazo de 5 días a las partes para presentar recurso, aunque se considera improbable, ya que todas han mostrado su conformidad con la decisión.
La resolución judicial se produce después de que el padre retirase el recurso contra la eutanasia que impedía que su hijo, que recientemente intentó suicidarse, pudiera acceder a la muerte asistida.