El PNV esperará a conocer la “letra pequeña” de los nuevos decretos-ley de vivienda que el Gobierno prevé llevar este martes al Consejo de Ministros antes de decidir el sentido de su voto, después de que la formación vasca apoyara la semana pasada el primero de los dos textos y rechazara el que establecía la renovación automática de los contratos de alquiler.
Fuentes de EAJ-PNV confirman que el Grupo Vasco ha recibido una llamada del Gobierno para abordar los textos que el Ejecutivo pretende aprobar de nuevo tras su derrota en el Congreso y la convocatoria anticipada de elecciones generales para el próximo 29 de noviembre.
La formación afronta las conversaciones desde una posición que considera ya fijada: protección de las personas vulnerables y defensa del pequeño propietario, con la seguridad jurídica como principio para evaluar las medidas que plantee el Ejecutivo.
El Euzkadi Buru Batzar (EBB), la ejecutiva nacional del PNV, analizará este lunes por la tarde, durante su reunión semanal, la situación y la evolución de las conversaciones que mantiene el Grupo Vasco con el Gobierno.
No obstante, los jeltzales evitan anticipar si repetirán el sentido de sus votos de la semana pasada. La decisión sobre el decreto o los decretos que finalmente apruebe el Consejo de Ministros se adoptará cuando el partido disponga de toda la información y después de analizar “en profundidad” la letra pequeña de los textos y su tramitación, según las mismas fuentes.
PNV apoyó el primer decreto-ley
La posición del PNV puede volver a resultar determinante después de que el pasado viernes los dos decretos de vivienda fueran rechazados por el Congreso. El partido vasco adoptó entonces posiciones diferentes ante cada uno de los textos.
En el primero, que concentraba buena parte del paquete de medidas de vivienda, el PNV votó a favor pese a mantener importantes reservas sobre su contenido y su redacción. La formación justificó su apoyo porque consideraba que incorporaba mecanismos de protección para las personas vulnerables, frenaba determinados abusos y mejoraba la situación de los pequeños propietarios.
El respaldo fue definido por los propios jeltzales como “crítico”. La portavoz del PNV en el Congreso, Maribel Vaquero, calificó entonces el decreto como un “parche” que no solucionaba un problema estructural y censuró que el Gobierno hubiera legislado “en caliente”. También cuestionó la redacción del texto, aunque finalmente su grupo optó por respaldarlo.
El decreto acabó cayendo en el Congreso por el rechazo de PP, Vox y Junts, pese a contar con el respaldo del PNV y de otros socios parlamentarios del Ejecutivo.
Rechazo a la renovación automática de los alquileres
Muy distinta fue la posición de los nacionalistas vascos respecto al segundo decreto, que establecía la renovación automática de los contratos de alquiler y contemplaba indemnizaciones para los inquilinos cuando el propietario decidiera no continuar con el arrendamiento en determinados supuestos.
El PNV votó en contra al considerar que el diseño de la medida no era “equilibrado ni proporcional” y podía perjudicar al pequeño propietario. Durante el debate parlamentario, Vaquero advirtió además de que la regulación podía provocar una reducción de la oferta de viviendas disponibles para alquilar y, como consecuencia, presionar al alza los precios.
La formación incidió especialmente en la estructura del mercado vasco. Según defendió entonces, más del 90% de las viviendas en alquiler en Euskadi están en manos de pequeños propietarios, por lo que rechazaba que la regulación les impusiera nuevas obligaciones sin establecer suficientes garantías.
El PNV reclamó además que una modificación de ese alcance se abordara mediante un proyecto de ley que permitiera una tramitación parlamentaria completa y la introducción de enmiendas, en lugar de aprobarse directamente mediante un real decreto-ley.
Finalmente, el segundo texto fue rechazado con los votos de PP, Vox, Junts, PNV, Coalición Canaria y UPN.
Nueva votación antes de las elecciones
El escenario parlamentario ha cambiado después de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, haya anunciado la convocatoria de elecciones generales para el 29 de noviembre. El Ejecutivo prevé volver a aprobar este martes medidas de vivienda similares a las que fueron derogadas por el Congreso, aunque con modificaciones en su redacción.
Con las Cortes disueltas, los nuevos reales decretos-ley tendrán que ser examinados por la Diputación Permanente del Congreso, cuya composición altera la aritmética respecto al Pleno que rechazó las medidas la semana pasada.
En ese nuevo escenario, el Gobierno ha retomado los contactos con el PNV, pero la formación vasca no garantiza por ahora que vaya a reproducir sus votos anteriores. Su posición dependerá de si el Ejecutivo mantiene las medidas que respaldó la semana pasada, modifica aquellas que motivaron su rechazo y de las condiciones jurídicas y parlamentarias con las que presente los nuevos textos.