Así ha sido un desfile del 12 de octubre marcado por los insultos a Sánchez

Los Reyes presiden una Fiesta Nacional con 4.380 participantes, novedades en el aire y un ambiente político condicionado por las elecciones del 29 de noviembre; el líder de Vox, Santiago Abascal, ha decidido celebrar la jornada en Ceuta junto a Jordan Bardella

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Desfile del Día de la Hispanidad. Europa Press.

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Los insultos a Pedro Sánchez y la ausencia de Santiago Abascal han puesto el acento político a un 12 de octubre que también ha dejado imágenes de solemnidad militar y novedades en el cielo de Madrid. El presidente del Gobierno ha sido recibido entre pitos, abucheos y descalificaciones a su llegada a la plaza de Cánovas del Castillo, donde se encontraba la tribuna de autoridades del desfile del Día de la Fiesta Nacional de España. Los gritos han reaparecido durante el saludo de los Reyes a los representantes institucionales, en una celebración marcada por la cercanía de las elecciones generales del 29 de noviembre y por la decisión del líder de Vox de desplazarse a Ceuta en lugar de acudir al acto central en la capital.

La parada militar, presidida por Felipe VI y la reina Letizia, acompañados de la princesa Leonor y la infanta Sofía, ha congregado a miles de personas junto a los paseos del Prado y de Recoletos. En el recorrido han participado 4.380 integrantes de las Fuerzas Armadas, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y otras instituciones, con una exhibición que ha combinado el salto paracaidista, el izado de la bandera y el homenaje a los caídos con el paso de aeronaves, unidades a pie, vehículos motorizados y formaciones a caballo. La jornada ha mostrado así dos planos distintos: el protocolo oficial y los honores militares, por un lado, y la tensión política visible entre parte del público, por otro.

Sánchez, recibido con pitos, insultos y gritos de "traidor"

La llegada de Pedro Sánchez ha sido uno de los momentos de mayor tensión. El jefe del Ejecutivo ha accedido a la zona de autoridades en coche oficial y ha permanecido unos instantes en su interior antes de bajar y ocupar su lugar a la espera de los monarcas. Desde las inmediaciones se han escuchado silbidos, abucheos y gritos contra el presidente, incluido el insulto "Pedro Sánchez, hijo de puta", así como expresiones como "traidor" y "Ceuta no se vende, se defiende". Las protestas procedían de una parte de los asistentes y han vuelto a interferir en los instantes previos a la ceremonia institucional.

Los reproches no han terminado con la llegada del presidente. Los insultos se han repetido durante el saludo de la Familia Real a las autoridades, cuando Sánchez se encontraba junto a otros representantes del Estado y del Gobierno. La secuencia ha coincidido con la recepción a presidentes autonómicos y otros cargos, entre ellos Juan Jesús Vivas, presidente de Ceuta, una de las ciudades que ha ocupado buena parte de la conversación política de la jornada. Los gritos han contrastado con los aplausos y vítores dedicados a Felipe VI durante su entrada en el recinto.

Los abucheos a Sánchez cuentan con antecedentes en celebraciones anteriores de la Fiesta Nacional, pero su repetición este año llega con una cita electoral especialmente cercana. La tribuna real, ubicada en la plaza de Neptuno y separada del público por el dispositivo de seguridad, ha vuelto a reunir a dirigentes con posiciones políticas enfrentadas. Las protestas, aunque llamativas, no permiten extraer una conclusión sobre todos los asistentes: junto a quienes han expresado su rechazo al presidente, miles de ciudadanos han acudido fundamentalmente para seguir el desfile y ver a las Fuerzas Armadas.

Abascal planta al desfile de Madrid y celebra la Hispanidad en Ceuta

La principal ausencia política ha sido la de Santiago Abascal. El presidente de Vox ha decidido no asistir a la parada militar ni compartir la tribuna de autoridades con Sánchez, a cuyo Ejecutivo ha calificado de "Gobierno mafioso". En lugar de presenciar el acto de Madrid, ha viajado a Ceuta para desarrollar una agenda centrada en la soberanía territorial, las fronteras y la inmigración, acompañado por Jordan Bardella, dirigente de la formación francesa Agrupación Nacional y aliado europeo de Vox.

La decisión prolonga el distanciamiento del líder de Vox respecto a los actos oficiales del 12 de octubre. En 2025 tampoco se sentó en la tribuna, aunque entonces sí siguió la parada militar desde la calle, entre el público. Este año ha dado un paso más al trasladar su celebración a la ciudad autónoma, donde su partido busca situar en primer plano las consecuencias de la crisis migratoria vivida durante el verano. La elección de Ceuta constituye, por tanto, una iniciativa política deliberada y no una ausencia por motivos de agenda.

El contraste ha sido especialmente visible porque Juan Jesús Vivas, presidente de Ceuta, sí ha acudido al desfile en Madrid. Su presencia se produce a las puertas de la visita de los Reyes a Ceuta y Melilla los días 13 y 14 de octubre, un desplazamiento con carga institucional tras las tensiones fronterizas de los últimos meses. Durante la recepción a las autoridades, Felipe VI se ha detenido a conversar con Vivas, en un gesto que ha despertado atención por la proximidad de ese viaje.

La Familia Real al completo y el uniforme de gala de Leonor

La llegada de la Familia Real ha dado paso a los honores militares. Felipe VI, con el uniforme de gala del Ejército del Aire y del Espacio, ha presidido la ceremonia junto a la reina Letizia y sus hijas. La princesa Leonor ha vestido el uniforme de gala del Ejército de Tierra, que recupera públicamente después de concluir su formación militar, mientras que la infanta Sofía ha acompañado a sus padres y a su hermana durante la celebración. Las cuatro figuras han concentrado buena parte de la atención en la tribuna de Neptuno.

La heredera al trono ha protagonizado, además, una de las anécdotas del acto: la insignia del Toisón de Oro se le ha desprendido y ha caído al suelo durante los momentos protocolarios. Leonor la ha recogido y guardado antes de que el Rey la ayudara a recolocarla. Se trata de una condecoración de elevado valor simbólico, por lo que el pequeño incidente ha destacado entre las imágenes de una jornada regida por un ceremonial muy preciso.

Entre los representantes políticos presentes han figurado Alberto Núñez Feijóo, líder del Partido Popular, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y el alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida, además de la ministra de Defensa, Margarita Robles, otros miembros del Ejecutivo y autoridades autonómicas. La concentración de cargos en un mismo espacio ha dejado saludos protocolarios en medio de un ambiente condicionado por las discrepancias políticas y por el próximo calendario electoral.

El salto paracaidista abre los actos militares

Uno de los momentos más esperados ha sido el salto de la Patrulla Acrobática de Paracaidismo del Ejército del Aire y del Espacio (PAPEA). El sargento primero Pablo García Matanza ha ejercido de saltador guía, mientras que el cabo primero José Antonio Lago Rubio ha portado durante el descenso una bandera de España de 24 metros cuadrados y 15 kilos de peso. La maniobra ha situado la enseña nacional en el centro de la ceremonia antes del izado oficial y del homenaje a los caídos.

El acto ha mantenido la secuencia del protocolo: recepción y honores a los monarcas, revista militar, llegada de los paracaidistas y ceremonia de la bandera. La exhibición de la PAPEA, de gran exigencia técnica por la precisión necesaria para descender en un espacio urbano, es uno de los elementos más reconocibles del 12 de octubre y simboliza el comienzo de los actos militares propiamente dichos.

El himno, las salvas de cañón y "La muerte no es el final"

La solemnidad ha dominado el izado de la bandera nacional y el homenaje a quienes dieron su vida por España. El himno nacional ha acompañado el ascenso de la enseña, mientras las salvas de cañón han subrayado el carácter ceremonial del momento. Se trata de uno de los actos centrales del Día de la Fiesta Nacional, dedicado al recuerdo de los miembros de las Fuerzas Armadas y de otros cuerpos que fallecieron al servicio del país.

Durante el homenaje ha sonado "La muerte no es el final", composición incorporada al ceremonial militar para recordar a los caídos. La interpretación, junto al toque de oración y la ofrenda floral, ha dado paso a uno de los instantes de mayor recogimiento de la jornada. Frente al ruido político de los saludos iniciales, esta parte del programa ha concentrado la atención en el significado institucional y militar de la celebración.

Los Eurofighter dibujan la bandera y la Formación Mirlo cambia su pasada

El desfile aéreo ha ofrecido una de las novedades más visibles: cuatro cazas Eurofighter han teñido el cielo de Madrid con los colores rojo y amarillo de la bandera de España, una exhibición inédita para este modelo de avión dentro de la parada del 12 de octubre. En el programa participaban 50 aviones y 32 helicópteros, incluidas aeronaves de combate, transporte y enseñanza, además de helicópteros de distintas unidades militares y de seguridad.

La otra protagonista del cielo madrileño ha sido la Formación Mirlo, compuesta por Pilatus PC-21 de la Academia General del Aire y del Espacio, heredera del papel que desempeñó durante años la Patrulla Águila. Su actuación estaba prevista al concluir el homenaje a los caídos, con una pasada perpendicular al recorrido principal. Sin embargo, según la información recogida durante el desfile, las aeronaves han volado por las inmediaciones, pero no han ejecutado el cruce de oeste a este programado. No se ha comunicado una explicación oficial de este cambio de trayectoria.

El incidente no ha impedido la continuidad de la exhibición aérea, desarrollada sobre un recorrido general de sur a norte, siguiendo el eje del desfile terrestre. La combinación de los vuelos de combate, los aviones de transporte y los helicópteros ha permitido mostrar distintos cometidos de las Fuerzas Armadas, desde la defensa aérea hasta el apoyo logístico, la formación de pilotos y las operaciones de emergencia.

Más de 4.000 participantes, 144 vehículos y el estreno de los Dragón

El bloque terrestre ha movilizado a 4.380 participantes, de los que 3.850 son hombres y 530 mujeres, procedentes de las Fuerzas Armadas, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y otras instituciones. La columna motorizada ha incluido 144 vehículos y 39 motocicletas, mientras que las unidades montadas han contado con 286 caballos. También han intervenido cinco perros, junto con los efectivos de distintas unidades de seguridad y emergencias.

Entre los principales atractivos de esta edición ha destacado el estreno en el desfile de los blindados 8x8 Dragón del Ejército de Tierra, uno de los nuevos sistemas de vehículos destinados a modernizar las capacidades de movilidad y protección de las unidades terrestres. La marcha ha reunido también efectivos de la Guardia Real, el Ejército de Tierra, la Armada, el Ejército del Aire y del Espacio, la Guardia Civil y la Unidad Militar de Emergencias (UME), además de otras organizaciones públicas vinculadas a la seguridad y la protección civil.

El paso de las diferentes agrupaciones ha combinado el desfile de vehículos con las formaciones a pie y las unidades a caballo. La Legión, una de las agrupaciones más reconocibles por su cadencia de marcha, ha contado con su mascota Babieca, un chivo de dos años que ha debutado en la parada madrileña. Su presencia ha mantenido una tradición característica de esta unidad militar y ha añadido otra de las imágenes populares de la celebración.

Del paseo del Prado a Colón: un recorrido condicionado por las obras

El trazado del desfile terrestre ha partido de la glorieta del Emperador Carlos V, en Atocha, y ha avanzado hacia el norte por el paseo del Prado y el paseo de Recoletos, pasando ante la tribuna real de Neptuno y continuando hasta la plaza de Colón. En total, un itinerario de 1.540 metros, al que se han adaptado tanto la disposición de las formaciones como el operativo de seguridad y la distribución del público.

La elección del eje Prado-Recoletos se explica por las obras en el paseo de la Castellana, que han impedido utilizar el itinerario de otras ediciones. El cambio no ha alterado los grandes hitos de la ceremonia, pero sí ha modificado la perspectiva desde la que los ciudadanos han seguido el desfile. El centro de Madrid ha concentrado así la actividad institucional y las restricciones de tráfico asociadas a una de las citas más multitudinarias del calendario nacional.

Una Fiesta Nacional en plena precampaña y con Ceuta en el centro del debate

La edición de 2026 ha estado atravesada por la proximidad de las elecciones generales del 29 de noviembre. La presencia de Sánchez y Feijóo, los comentarios políticos en torno al acto y la ausencia voluntaria de Abascal han proyectado sobre el desfile las tensiones de una campaña que se aproxima. Sin embargo, el objetivo de la celebración sigue siendo institucional: el 12 de octubre es la Fiesta Nacional de España, regulada por la Ley 18/1987, y el desfile constituye su principal acto público en Madrid.

La situación de Ceuta ha añadido otro eje de actualidad a la jornada. No solo ha determinado el destino elegido por Abascal, sino que también ha cobrado relevancia por la presencia de Juan Jesús Vivas en la tribuna y por el inminente viaje de los Reyes a las dos ciudades autónomas. La atención a las fronteras, la inmigración y la integridad territorial ha convivido con los asuntos estrictamente militares en un 12 de octubre particularmente cargado de actualidad política.

Una vez finalizada la parada, la agenda institucional se traslada al Palacio Real, donde está prevista la tradicional recepción ofrecida por los Reyes a autoridades y representantes de distintos ámbitos de la sociedad. En el balance de la mañana quedan los abucheos a Pedro Sánchez, el plantón de Santiago Abascal, la presencia de la Familia Real al completo y una exhibición militar que ha reunido a miles de participantes y espectadores, con nuevos blindados, Eurofighter, el cambio de trayectoria de la Formación Mirlo y el homenaje a los caídos como algunas de sus escenas principales.

Más claves, contexto y preguntas con FREN

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¿Cuál es el proceso de organización y aprobación del recorrido y dispositivos del desfile del 12 de octubre en Madrid?

El desfile del 12 de octubre en Madrid es un acto de Estado complejo en el que confluyen competencias del Gobierno central, la Casa de S.M. el Rey, las Fuerzas Armadas, la Delegación del Gobierno en Madrid y el Ayuntamiento. No existe “un único trámite” aislado, sino un encadenado de decisiones políticas, técnicas y de seguridad que culminan en la aprobación del recorrido y de los dispositivos terrestres y aéreos.

1. Decisión política y marco general

El punto de partida es una decisión política del Gobierno, normalmente coordinada desde Presidencia y el Ministerio de Defensa, de celebrar el desfile en Madrid y con un determinado formato (más o menos unidades, presencia de Guardia Civil y Policía, tropas aliadas, tipo de material, etc.). Esa decisión fija:

  • La ciudad y la zona general (eje del Paseo de la Castellana o variantes).
  • El tipo de desfile (aéreo, terrestre, motorizado, desfile reducido, etc.).
  • La fecha y franja horaria, en coordinación con la agenda del Rey.

Defensa, a través del Estado Mayor de la Defensa y los ejércitos, define las necesidades operativas: número de unidades, longitud de la columna, zonas de formación y disolución, posiciones del palco de autoridades y tribunas.

2. Planificación técnica del recorrido

Con ese marco, se abre un proceso de planeamiento conjunto en el que participan, al menos:

  • Ministerio de Defensa: diseña la estructura del desfile, dimensiones y tiempos de paso.
  • Delegación del Gobierno en Madrid: coordina seguridad y orden público a nivel estatal.
  • Ayuntamiento de Madrid: tráfico, transporte público, limpieza, ocupación de vía pública.
  • Fuerzas y Cuerpos de Seguridad (Policía Nacional, Guardia Civil y Policía Municipal): dispositivos de seguridad, cortes y desvíos.

Sobre la mesa se valoran varias opciones de trazado, teniendo en cuenta:

  • Capacidad de la vía (anchura, radios de giro, túneles, paso de vehículos pesados y cadenas).
  • Puntos idóneos para el palco real y de autoridades (visibilidad, seguridad, evacuación).
  • Impacto en el tráfico y accesibilidad de emergencias y hospitales cercanos.
  • Espacios para formaciones previas, aparcamiento de vehículos y zonas de seguridad.

De este trabajo sale una propuesta de recorrido y horarios que Defensa y Delegación del Gobierno elevan políticamente para su validación por Presidencia y Casa del Rey.

3. Autorizaciones y órdenes formales

Una vez acordado el trazado, empiezan los actos formales de aprobación:

  • Ayuntamiento de Madrid adopta resoluciones de ocupación de la vía pública, cortes y desvíos de tráfico, y adapta el transporte público (refuerzo de Metro y EMT, supresión de líneas en la zona afectada, etc.). Esas decisiones suelen concretarse en bandos, resoluciones u órdenes de movilidad.
  • Delegación del Gobierno aprueba el dispositivo de seguridad y orden público en coordinación con Interior (planes específicos para grandes eventos, zonas de acceso restringido, perímetros de seguridad, controles de entrada, etc.).
  • Ministerio de Defensa dicta instrucciones internas sobre composición del desfile, tiempos de paso, normas de seguridad militar y coordinación con las fuerzas de seguridad civiles.
  • Para el desfile aéreo se coordinan medidas de navegación aérea: restricciones temporales de vuelo, cierres parciales de espacio aéreo y procedimientos de seguridad específicos con Aviación Civil y Eurocontrol.
4. Dispositivos de seguridad, tráfico y emergencias

En paralelo, se articulan los distintos planes operativos:

  • Plan de seguridad: distribución de efectivos, anillos de seguridad, filtros de acceso, unidades especializadas (TEDAX, guías caninos, antidisturbios).
  • Plan de movilidad: señalización previa, itinerarios alternativos, información ciudadana y coordinación con taxis y VTC.
  • Plan sanitario y de emergencias: puestos médicos avanzados, ambulancias, enlaces con hospitales, planes de evacuación de zonas de público y tribunas.

Todos estos planes se aprueban en mesas de coordinación donde se sientan representantes de Defensa, Interior, Delegación del Gobierno, Ayuntamiento, servicios de emergencias y, en su caso, operadores de transporte.

5. Revisión, simulacros y ajustes finales

En las semanas previas se realizan reuniones de seguimiento en las que se revisan:

  • Ensayos del desfile y tiempos reales de paso.
  • Ajustes del recorrido por obras o incidencias sobrevenidas.
  • Refuerzos de seguridad a la luz de la situación internacional o nacional.

Si es necesario modificar el trazado, se actualizan las resoluciones municipales de tráfico y los planes de seguridad, y se vuelve a informar públicamente a la ciudadanía.

6. Ejecución el día 12 de octubre

El día del desfile todos los dispositivos se activan bajo un mando operativo único (normalmente Interior/Delegación del Gobierno para seguridad, y Defensa para el propio desfile militar), con centros de coordinación en tiempo real que supervisan el cumplimiento del recorrido, la seguridad de autoridades y público, y la gestión de incidencias.

En resumen, el recorrido y los dispositivos del desfile del 12 de octubre se organizan mediante un proceso escalonado: decisión política, planificación técnica interinstitucional, aprobación formal de ocupación de la vía y seguridad, y despliegue coordinado de tráfico, emergencias y Fuerzas Armadas. Es un ejercicio de cooperación intensa entre el Gobierno central y el Ayuntamiento de Madrid, con un fuerte componente técnico y de seguridad además del ceremonial.

¿Qué instituciones concretas asumen el mando operativo de seguridad durante el desfile del 12 de octubre? ¿Cómo afectan los dispositivos del desfile del 12 de octubre al tráfico y al transporte público en Madrid? ¿Qué tipo de unidades militares y materiales suelen participar en el desfile del 12 de octubre?

¿Qué competencias tiene el presidente del Gobierno en los actos oficiales del Día de la Fiesta Nacional de España?

En los actos oficiales del Día de la Fiesta Nacional (12 de octubre) el presidente del Gobierno tiene un papel muy relevante, pero no es la autoridad que preside la celebración: el protagonismo institucional corresponde al Rey, como jefe del Estado y mando supremo de las Fuerzas Armadas. El presidente actúa como máxima autoridad del Poder Ejecutivo, responsable político de la defensa y de la organización gubernamental de la jornada, y como primera figura del Gobierno en el protocolo del Estado.

1. Base constitucional y legal

Las competencias del presidente ese día se entienden a partir de varios bloques normativos:

  • Constitución Española:
    • El artículo 56 configura al Rey como jefe del Estado y símbolo de su unidad y permanencia.
    • El artículo 62.h le atribuye el mando supremo de las Fuerzas Armadas.
    • El artículo 97 establece que el Gobierno dirige la política interior y exterior, la Administración civil y militar y la defensa del Estado.
    • El artículo 98 indica que el presidente dirige la acción del Gobierno y coordina sus miembros.
    • El artículo 64 somete los actos del Rey al refrendo del presidente o del ministro competente, lo que traslada la responsabilidad política al Gobierno.
  • Ley 18/1987, de la Fiesta Nacional de España: fija el 12 de octubre como Fiesta Nacional y define su significado histórico y simbólico, pero no detalla el programa de actos; eso se articula por vía reglamentaria y práctica protocolaria.
  • Real Decreto 2099/1983, de precedencias del Estado: ordena jerárquicamente a las autoridades en los actos oficiales. En él se sitúa al presidente del Gobierno como primera autoridad del Ejecutivo, inmediatamente detrás del Rey (y de la Familia Real, según el tipo de acto).
  • Reglamento de honores militares (Real Decreto 684/2010): regula honores a la Bandera, al Rey y a otras autoridades, y enmarca la parte militar del homenaje a la Bandera y del desfile.
  • Ley 50/1997, del Gobierno: concreta que el presidente dirige la acción del Gobierno y la política de defensa, que se materializan, entre otras cosas, en la organización gubernamental del 12 de octubre a través de los ministerios competentes.

De esta combinación se desprende una distinción clara: el Rey encarna la jefatura del Estado y el mando supremo de las Fuerzas Armadas; el presidente asume la dirección política y gubernamental de todo lo que hace posible el acto.

2. Papel del presidente en el acto central y el desfile

El acto central del Día de la Fiesta Nacional en Madrid suele incluir: llegada de los Reyes, honores militares, homenaje a la Bandera y a los caídos, y desfile aéreo y terrestre de las Fuerzas Armadas y otros cuerpos. Según la práctica reciente reflejada en notas de Moncloa y del Ministerio de Defensa, el reparto de papeles es, en esencia, el siguiente:

  • Los Reyes y la Princesa de Asturias presiden el desfile desde la tribuna real y reciben los honores militares.
  • El presidente del Gobierno:
    • Asiste como primera autoridad del Ejecutivo y se sitúa en lugar destacado en la tribuna.
    • Participa en la recepción institucional a la llegada de los Reyes, junto con otras altas autoridades del Estado.
    • Representa al Gobierno ante las Fuerzas Armadas y ante el resto de poderes públicos y autoridades territoriales invitadas.
    • Da cobertura política a la organización del desfile, canalizada sobre todo a través del Ministerio de Defensa y otros departamentos (Interior, Presidencia, etc.).

El presidente no ejerce mando operativo ni preside el desfile: la jefatura militar simbólica es del Rey. Su papel es político-institucional y protocolario, en su condición de jefe del Gobierno.

3. Recepción en el Palacio Real

Tras el desfile, los Reyes ofrecen la tradicional recepción en el Palacio Real, un acto organizado por la Casa del Rey. La práctica reciente, recogida tanto en comunicados oficiales como en la prensa, muestra que:

  • La recepción está presidida por los Reyes; el presidente del Gobierno es invitado como máxima autoridad del Ejecutivo.
  • El presidente suele:
    • Figurar entre las autoridades que reciben a los Reyes a su llegada al Palacio.
    • Saludarles en el salón principal junto a otros altos cargos del Estado.
    • Mantener conversaciones informales con presidentes autonómicos, líderes de partidos, representantes económicos y sociales, y periodistas en los conocidos “corrillos”, que tienen un claro componente político.
  • No existe una obligación jurídica específica sobre la duración de su presencia; su asistencia responde a la costumbre institucional y a criterios de oportunidad política y de agenda.

4. Organización y coordinación institucional

En términos de competencias materiales, el presidente del Gobierno:

  • Es responsable de la dirección política de la defensa, lo que incluye apoyar y aprobar el diseño de la parada militar y su mensaje (por ejemplo, subrayar misiones internacionales, compromiso con la paz, etc., como destacan notas recientes del Ministerio de Defensa).
  • Coordina, a través de la Presidencia y los ministerios implicados, la presencia del Gobierno, las invitaciones y la relación con comunidades autónomas y otras instituciones.
  • Asume, en tanto que jefe del Ejecutivo, la responsabilidad política de los actos del Gobierno asociados a la Fiesta Nacional, aunque el núcleo ceremonial recaiga en la Corona.

En resumen, el 12 de octubre combina una presidencia regia del acto con una dirección política y organizativa del Gobierno. El presidente no tiene “poderes extraordinarios” ese día, pero concentra la representación del Ejecutivo y la responsabilidad política sobre la parte gubernamental de los actos oficiales.

¿Cómo se coordina exactamente la organización del desfile del 12 de octubre entre Moncloa, Defensa y la Casa del Rey? ¿Qué diferencias de papel tiene el presidente del Gobierno en el 12 de octubre frente al Día de las Fuerzas Armadas? ¿Ha habido controversias políticas recientes sobre la presencia o ausencias del presidente en los actos del 12 de octubre?

¿Cuáles son los requisitos legales para que la princesa Leonor vista el uniforme de gala del Ejército de Tierra en actos oficiales tras su formación militar?

En el ordenamiento español no existe una norma que mencione expresamente “que la Princesa Leonor pueda vestir el uniforme de gala del Ejército de Tierra”, pero ese uso se apoya en un conjunto coherente de disposiciones sobre carrera militar, formación específica de la heredera y normas de uniformidad. A partir de ellas se pueden identificar los requisitos jurídicos que deben cumplirse.

1. Condición militar y carrera específica de la Princesa de Asturias

El punto de partida es la Ley 39/2007, de la carrera militar, cuyo artículo 2 establece dos ideas clave:

  • El Rey tiene el empleo de capitán general de los tres Ejércitos, como mando supremo de las Fuerzas Armadas.
  • El Príncipe/Princesa de Asturias “podrá desarrollar la carrera militar y tener los empleos militares que, mediante real decreto, determine el Gobierno”, con un régimen propio y diferenciado atendiendo a su alta representación y condición de heredero/a de la Corona.

Ese “régimen propio” se concreta en el Real Decreto 173/2023, de 14 de marzo, sobre la formación y carrera militar de Su Alteza Real la Princesa de Asturias (texto en BOE). Este real decreto dispone que:

  • Se forma sucesivamente en la Academia General Militar, la Escuela Naval Militar y la Academia General del Aire, como alumna (dama cadete, alférez alumna, guardiamarina).
  • Una vez completada la formación, “la realización de la formación militar conllevará la concesión” de los empleos de:
    • Teniente del Cuerpo General del Ejército de Tierra, especialidad Infantería.
    • Alférez de Navío del Cuerpo General de la Armada.
    • Teniente del Cuerpo General del Ejército del Aire y del Espacio.
  • Estos empleos se otorgan por real decreto, figurando al frente de sus promociones, aunque “sin ocupar número en la plantilla”.

Con ello se cumplen los requisitos generales de la Ley 39/2007 para adquirir empleo militar (superación de planes de estudio, juramento de bandera y concesión del empleo por el Rey y/o por real decreto). Jurídicamente, la Princesa pasa a ser oficial del Ejército de Tierra, lo que es la base necesaria para vestir su uniforme reglamentario.

2. Derecho al uso del uniforme y tipos de uniformidad

La Ley Orgánica 9/2011, de derechos y deberes de los miembros de las Fuerzas Armadas, en su artículo 24, reconoce que los militares tienen:

  • Derecho al uso del uniforme reglamentario.
  • Deber de utilizarlo durante el servicio.
  • Las normas generales de uniformidad y las limitaciones o autorizaciones en su uso se fijan por orden ministerial del titular de Defensa.

Ese desarrollo reglamentario se encuentra en la Orden DEF/114/2025, de 28 de enero, por la que se aprueban las normas de uniformidad de las Fuerzas Armadas (texto en BOE). Entre otros extremos, la orden establece que:

  • Los militares en servicio activo y en reserva tienen derecho al uso del uniforme reglamentario y el deber de utilizarlo en el servicio.
  • Define los distintos tipos de uniformes (gran etiqueta, etiqueta, gala, especial relevancia, diario, trabajo, campaña y especiales) y cuándo se usan. El uniforme de gala se prevé, en particular, para:
    • Actos solemnes: entierros de Jefes de Estado, Jura de Bandera, entrega de Reales Despachos, Día de la Fiesta Nacional, Pascua Militar, etc.
    • Otros actos oficiales en los que así se indique.
  • Se permite que los militares vistan uniformes de gran etiqueta, etiqueta, gala, especial relevancia, diario y trabajo en actos oficiales o sociales fuera de instalaciones militares, siempre respetando las limitaciones de la propia orden.
3. Autoridades que deciden la uniformidad en actos oficiales

La Orden DEF/114/2025 también determina quién puede decidir y adaptar la uniformidad:

  • La titular de Defensa puede, por razones históricas, autorizar uniformes distintos a los previstos.
  • El Jefe del Cuarto Militar de la Casa de Su Majestad el Rey puede autorizar uniformes distintos “en el ámbito de la Casa de Su Majestad el Rey” y aprobar adaptaciones de las prendas.
  • El Jefe del Cuarto Militar y los Jefes de Estado Mayor de los Ejércitos definen la utilización de los distintos tipos de uniformes y de los uniformes especiales o tradicionales.

Esto significa que, en los actos institucionales de la Corona (Fiesta Nacional, juramentos, entregas de despachos, etc.), es el Cuarto Militar quien fija la uniformidad de la Princesa de Asturias y puede autorizar, si procede, variantes de gala o de gran gala propias de su rango y de su condición de heredera.

4. ¿Es necesario estar destinada en una unidad o en servicio activo?

Desde el punto de vista estrictamente normativo:

  • La orden de uniformidad reconoce el derecho al uniforme a los militares en servicio activo y reserva; no exige estar destinado en una unidad operativa concreta para llevar uniforme de gala en un acto.
  • La propia regulación específica de la Princesa (Real Decreto 173/2023) prevé que tenga empleos de oficial aun sin ocupar número de plantilla, lo que confirma que su estatus militar no se liga a un destino ordinario, sino a su régimen singular.
  • Siempre debe respetarse el catálogo de prohibiciones de uso del uniforme de la Orden DEF/114/2025 (no en actos que dañen la imagen de las Fuerzas Armadas, no en actos publicitarios o políticos sin autorización, etc.).
5. Síntesis: requisitos legales concretos

En conjunto, los requisitos jurídicos para que la Princesa Leonor vista el uniforme de gala del Ejército de Tierra en actos oficiales tras su formación son, esencialmente:

  • Haber seguido y superado su formación militar en las academias según el Real Decreto 173/2023, incluyendo el juramento de bandera.
  • Haber recibido, por real decreto, el empleo de teniente del Cuerpo General del Ejército de Tierra (primero de la escala de oficiales), en los términos de la Ley 39/2007 y del propio Real Decreto 173/2023.
  • Ejercer el derecho al uso del uniforme reglamentario reconocido en la Ley Orgánica 9/2011, en las condiciones previstas para los militares en servicio activo o reserva.
  • Ajustarse a las normas de uniformidad de la Orden DEF/114/2025: utilizar la modalidad de gala cuando corresponda (Fiesta Nacional, Jura de Bandera, actos solemnes…) y cuando así lo ordene la autoridad competente en el acto.
  • Seguir las instrucciones del Cuarto Militar de la Casa del Rey y, en su caso, del Ejército de Tierra, que deciden la uniformidad concreta en cada ceremonia y pueden autorizar adaptaciones o uniformes especiales.

Cumplidos esos requisitos, no se exige una previsión adicional o específica para que la Princesa de Asturias vista el uniforme de gala del Ejército de Tierra en actos oficiales: se apoya en su condición de oficial de ese Ejército, en su régimen de carrera propio por real decreto y en las reglas generales sobre el uso del uniforme por los militares.

¿Podrías detallar qué dice exactamente el Real Decreto 173/2023 sobre los empleos militares y los ascensos futuros de la Princesa de Asturias? ¿Qué limitaciones concretas establece la Orden DEF/114/2025 sobre el uso del uniforme militar en actos políticos o mediáticos? ¿En qué se diferencia jurídicamente la posición militar de la Princesa de Asturias de la que tuvo el entonces Príncipe Felipe durante su carrera militar?

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¡Pon a prueba lo que sabes con FREN!

¿Cuánto sabes sobre este tema? Responde las siguientes 3 preguntas.

¿Cuántos integrantes de las Fuerzas Armadas y otras instituciones han participado en el desfile del 12 de octubre de 2026 en Madrid?

Pregunta 1 de 3

¿Qué aeronaves han dibujado por primera vez los colores de la bandera de España en el cielo durante el desfile aéreo?

Pregunta 2 de 3

¿Qué ha hecho especial la participación de la princesa Leonor en el desfile del 12 de octubre de 2026?

Pregunta 3 de 3