La Dirección General de Tráfico (DGT) ha lanzado una advertencia a los conductores con motivo de la entrada en vigor del horario de invierno en España, que desde este domingo, 25 de octubre, modifica las condiciones de visibilidad en las carreteras. Durante la madrugada, los relojes se han retrasado una hora, de manera que a las 03:00 han vuelto a ser las 02:00 en la Península y Baleares, mientras que en Canarias el cambio se ha producido de las 02:00 a las 01:00. Aunque este ajuste permite disponer de una hora adicional de descanso, también provoca que el sol se ponga aproximadamente una hora antes según el reloj, por lo que numerosos desplazamientos que hasta ahora se realizaban con luz natural comenzarán a producirse al anochecer o directamente de noche.
En una publicación difundida el pasado 23 de octubre, la DGT ha advertido de que la menor luminosidad, combinada con las condiciones meteorológicas propias del otoño, exige extremar las precauciones al volante. El organismo señala que la oscuridad dificulta la identificación de obstáculos y peligros inesperados, como un peatón que cruza la carretera o un animal que invade la calzada, lo que puede retrasar la respuesta del conductor. El problema será especialmente relevante a partir de este lunes, cuando la salida del trabajo, el regreso de los colegios y numerosas actividades cotidianas coincidan con una menor iluminación ambiental. Por ello, Tráfico recomienda adaptar la conducción a las nuevas circunstancias y prestar especial atención a los usuarios más vulnerables.
A qué hora anochecerá desde este domingo tras el cambio horario
El principal efecto del cambio de hora se notará durante la tarde. En Madrid, el sol se pondrá este domingo a las 18:19 horas, frente a las 19:21 del sábado, según los horarios recogidos por RTVE. La diferencia responde fundamentalmente al retraso de los relojes, aunque las horas de luz natural también se reducen progresivamente durante el otoño.
En otras zonas del país el anochecer llegará incluso antes. En Menorca, la puesta de sol está prevista alrededor de las 17:50 horas, mientras que en la costa atlántica gallega se producirá aproximadamente a las 18:40. Estas diferencias se explican por la posición geográfica de cada territorio y condicionan los horarios en los que los conductores comenzarán a necesitar iluminación artificial.
El cambio tendrá especial repercusión en los desplazamientos habituales. Quienes salgan del trabajo entre las 17:00 y las 19:00 horas encontrarán unas condiciones de visibilidad diferentes a las de la semana anterior, especialmente en ciudades con tráfico intenso y en carreteras secundarias sin alumbrado. También aumentará la coincidencia entre las horas de oscuridad y los desplazamientos de peatones, ciclistas y usuarios de patinetes eléctricos.
No obstante, la entrada en vigor del horario de invierno no significa que este domingo desaparezca de golpe una hora de luz solar. Lo que cambia es la referencia del reloj: amanecerá y anochecerá antes en términos horarios, mientras que la duración real del día continúa evolucionando de manera gradual.
La DGT alerta del peligro para peatones y ciclistas al caer la tarde
Una de las principales preocupaciones de Tráfico es la seguridad de los usuarios vulnerables. La falta de iluminación natural dificulta distinguir a peatones, ciclistas y conductores de vehículos de movilidad personal, especialmente cuando circulan por zonas poco iluminadas o aparecen de manera inesperada entre vehículos estacionados.
En su última advertencia, la DGT identifica como puntos que requieren especial atención los pasos de peatones sin semáforo, las paradas de autobús y las calles con numerosos coches aparcados. En estas circunstancias, los conductores deben anticipar la posible presencia de personas que cruzan la calzada y evitar confiar únicamente en su capacidad de reacción.
El organismo también recuerda que el tráfico de las tardes laborables presenta características distintas al de la madrugada. Aunque las condiciones de oscuridad puedan ser similares, durante las horas de salida del trabajo hay una mayor concentración de peatones, menores, repartidores y ciclistas, lo que incrementa las situaciones en las que puede producirse un conflicto entre vehículos y personas.
Por ello, la recomendación principal es moderar la velocidad y aumentar la atención en los entornos urbanos, especialmente al aproximarse a colegios, zonas comerciales y cruces con escasa visibilidad. Para los ciclistas y usuarios de patinetes, Tráfico insiste en la importancia de utilizar los sistemas de iluminación reglamentarios y elementos reflectantes que faciliten su identificación.
Revisar los faros y limpiar los cristales: las recomendaciones de Tráfico
La DGT ha aprovechado la entrada en vigor del nuevo horario para recordar una serie de medidas que pueden mejorar la seguridad durante los desplazamientos nocturnos. Una de las más importantes es comprobar el funcionamiento y el estado de los faros, ya que no basta con que las bombillas se enciendan: también es necesario que los cristales estén limpios y que las luces se encuentren correctamente orientadas para iluminar la carretera sin deslumbrar al resto de conductores.
El organismo recomienda asimismo mantener limpios el parabrisas y las ventanillas, tanto por dentro como por fuera. La acumulación de suciedad o de una película de grasa en los cristales puede dispersar la luz de los vehículos que circulan en sentido contrario y provocar reflejos que dificultan la visión. Esta precaución resulta especialmente importante en condiciones de lluvia, niebla o elevada humedad, frecuentes durante los meses de otoño e invierno.
Los vehículos equipados con sistemas avanzados de asistencia a la conducción, conocidos como ADAS, también deben mantener limpios los sensores y cámaras situados en el parabrisas, los retrovisores o la parte frontal del automóvil. La suciedad puede perjudicar su funcionamiento y reducir su capacidad para detectar obstáculos o advertir de situaciones de riesgo.
Otro consejo de Tráfico consiste en regular el brillo de las pantallas y del cuadro de instrumentos. Una iluminación interior excesiva puede dificultar la adaptación de los ojos a la oscuridad exterior, por lo que conviene reducirla hasta un nivel que permita consultar la información del vehículo sin generar molestias visuales.
El cambio de hora también puede provocar somnolencia y falta de concentración
Además de la menor visibilidad, la modificación del horario puede alterar temporalmente los hábitos de sueño y los ritmos biológicos de algunos conductores. Aunque en octubre se retrasa el reloj y se dispone de una hora adicional, la adaptación a los nuevos horarios no siempre es inmediata, especialmente entre quienes mantienen rutinas laborales muy estrictas.
La DGT ha advertido en anteriores campañas de que los cambios horarios pueden ir acompañados de somnolencia, cansancio, irritabilidad y dificultades de concentración, factores que afectan a la conducción y pueden reducir la capacidad para reaccionar ante situaciones inesperadas.
Según los datos de Tráfico, la somnolencia está relacionada directa o indirectamente con entre el 15% y el 30% de los accidentes de circulación en España, aunque este porcentaje corresponde al conjunto de siniestros asociados al sueño y no específicamente a los provocados por el cambio horario de octubre.
Para reducir el riesgo, el organismo recomienda mantener horarios regulares de descanso, evitar conducir cuando se tenga sueño y realizar pausas durante los trayectos largos. Como norma general, aconseja detenerse cada dos horas o 200 kilómetros, con descansos de al menos 20 o 30 minutos, y aumentar la frecuencia de las paradas cuando las condiciones de conducción sean desfavorables.
Más precaución con la lluvia, la niebla y las carreteras mojadas
La llegada del horario de invierno coincide, además, con una época en la que pueden aparecer lluvias, bancos de niebla, humedad y cambios bruscos en las condiciones de la carretera. Estos fenómenos pueden reducir simultáneamente la visibilidad y la adherencia de los neumáticos, aumentando la distancia necesaria para detener el vehículo.
La DGT recomienda reducir la velocidad, incrementar la distancia de seguridad y utilizar correctamente las luces de cruce cuando disminuya la luminosidad. También recuerda que, ante condiciones meteorológicas adversas, es necesario evitar las maniobras bruscas y prestar especial atención a las curvas, los cambios de rasante y las zonas donde pueda acumularse agua.
El cambio de hora no supone la entrada en vigor de nuevas sanciones ni modifica los límites de velocidad establecidos. La advertencia de Tráfico tiene un carácter preventivo y busca adaptar los hábitos de conducción a las nuevas condiciones de luz.
Desde este domingo, el principal cambio para millones de conductores será encontrarse con la oscuridad aproximadamente una hora antes de lo habitual. Una circunstancia que se hará especialmente visible durante los desplazamientos de la tarde y que, según recuerda la DGT, obliga a reforzar la atención, comprobar el estado del vehículo y anticiparse a posibles situaciones de peligro para evitar accidentes.