El PSE-EE manifiesta “algunas dudas” respecto a los datos que le atribuye el sociómetro del Gobierno Vasco difundido este viernes, ya que sus propios sondeos internos le colocan como ganador y recuerdan que en 2023 tampoco anticipó que iba a ser la fuerza más votada.
Según recalcan desde la formación, entonces el estudio “infravaloró de forma significativa” el respaldo a los socialistas y “sobreestimó” el del PNV y EH Bildu, especialmente el de la coalición soberanista. A ello añaden que existe un número “elevado” de votantes indecisos y que los “movimientos de última hora” pueden desbaratar las proyecciones, como sucedió en las últimas elecciones estatales.
El sociómetro hecho público este viernes apunta a que EH Bildu se impondría en las próximas elecciones generales en Euskadi con 7 escaños, dos más que en 2023. El PSE-EE quedaría en segunda posición con 5 diputados, los mismos que en la cita anterior pero con una ligera caída en la estimación de voto, mientras que el PNV perdería un representante y se quedaría con cuatro. Sumar Euskadi desaparecería del Congreso al perder su único escaño y el PP conservaría sus dos actuales.
Fuentes socialistas insisten en que este sondeo les suscita “algunas dudas”, apoyadas en la experiencia más reciente, ya que sus encuestas internas arrojan “mejores resultados” y les sitúan como vencedores de los comicios.
En esta línea, recuerdan que en las elecciones de 2023 el Gabinete de Prospección Sociológica “infravaloró de forma significativa” el apoyo al partido y colocó al PSE-EE “por debajo de su resultado final”.
En concreto, aquel estudio calculó para Euskadi un 23,1% de voto al PSOE, cuando finalmente logró el 25,3%, “convirtiéndose además en la fuerza más votada, un desenlace que el sondeo no anticipó”.
“Infraestimación” y sobreestimación de otros partidos
El PSE-EE detalla que, “en números redondos, la infraestimación fue del 2,2 para el conjunto de Euskadi, el mismo porcentaje en Álava (-2,2) y del -4.04 en Bizkaia”. Asimismo, destaca que la encuesta también “sobreestimó” el apoyo previsto para el PNV y EH Bildu en Bizkaia y Gipuzkoa, sobre todo en lo que respecta a la coalición soberanista.
Estas mismas fuentes subrayan, además, que el sociómetro constata la existencia de un volumen todavía muy alto de electores indecisos. También señalan que el trabajo de campo del sondeo actual se llevó a cabo entre el 20 y el 23 de octubre de 2026, y recoge porcentajes “muy relevantes de personas que no saben qué votarán o que no contestan”.
El PSE-EE incide en que la estimación final no se basa únicamente en las respuestas directas de los entrevistados, sino que incorpora “una modelización” elaborada por el equipo técnico del Sociómetro, “lo que introduce un margen adicional de incertidumbre sobre la traducción de la opinión pública al resultado electoral”.
Por último, la formación recuerda que el precedente de 2023 evidencia que “los movimientos de última hora pueden alterar de forma significativa las previsiones”. “Entonces, la movilización final del electorado progresista permitió al PSE-EE superar las expectativas de los sondeos y mejorar sustancialmente nuestro resultado”, concluye.