El objeto, identificado como 2025-010D, había sido relacionado mediante el análisis de su trayectoria con el lanzamiento Ghost Riders in the Sky.
Un impacto artificial seguido por científicos
Los cálculos situaban la colisión entre los cráteres Bell y Einstein, en la cara oculta lunar.
El impacto estaba previsto alrededor de las 06.35 UTC del miércoles 5 de agosto. Diferentes equipos científicos prepararon observaciones para intentar detectar el destello y la nube de material expulsada por la colisión.
El acontecimiento ofrece además una oportunidad para estudiar impactos artificiales sobre la superficie lunar y mejorar el seguimiento de objetos que permanecen en el espacio entre la Tierra y la Luna.