Alberto Núñez Feijóo ha adelantado este martes algunas de las primeras decisiones que adoptaría si llega a la Presidencia del Gobierno tras las elecciones del 29 de noviembre. Invitado a los Desayunos Informativos de Europa Press, el líder del Partido Popular ha afirmado que, en el caso de poder formar gobierno tras el 29N, en sus primeros 100 días ordenará una auditoría completa del gasto público acumulado durante los últimos años, revisará las ayudas concedidas y examinará las funciones atribuidas a cada organismo y a cada puesto de la Administración.
El objetivo, según ha explicado, es conocer cómo se han utilizado los recursos del Estado, identificar posibles duplicidades y determinar las responsabilidades que puedan derivarse de su gestión.
El presidente del PP ha presentado esta revisión como una de las actuaciones prioritarias de su proyecto de "reconstrucción nacional". La auditoría abarcaría el funcionamiento de la Administración y de los organismos públicos, con especial atención a la utilización del dinero y a la correspondencia entre las funciones asignadas y las necesidades reales del servicio.
Feijóo ha avanzado, además, que los resultados se incorporarían a los primeros Presupuestos Generales del Estado de su Ejecutivo y que las irregularidades constitutivas de delito serían denunciadas ante la Justicia.
Su propuesta llega en un momento marcado por la crisis ferroviaria y las consecuencias de los accidentes de Adamuz y Urda, que han reabierto el debate sobre la seguridad de las infraestructuras, el mantenimiento de la red y las responsabilidades de sus gestores. Feijóo ha vinculado la necesidad de examinar las cuentas públicas con una revisión de la gestión de los servicios esenciales, al considerar que los ciudadanos tienen derecho a conocer el destino de los recursos que financian.
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Una auditoría general y otra específica sobre el ferrocarril
La revisión anunciada por Feijóo tendría dos dimensiones. Por un lado, una auditoría general del Estado, dirigida a examinar el gasto, las subvenciones, las competencias de los organismos y las funciones de los puestos administrativos. Por otro, una investigación específica sobre el sistema ferroviario, con información separada para que los ciudadanos conozcan el estado de las infraestructuras y las decisiones adoptadas durante los últimos años.
El líder popular ha defendido que no basta con conocer cuánto dinero se ha presupuestado o comprometido, sino que debe comprobarse cómo se ha empleado y qué resultados ha producido. Su planteamiento incluye revisar las ayudas concedidas y el funcionamiento de las entidades públicas para determinar si los recursos se han destinado a las finalidades previstas.
La auditoría, según ha anunciado, deberá tener consecuencias presupuestarias. Feijóo pretende que sus conclusiones se reflejen en las primeras cuentas públicas que presente su Gobierno, de manera que las decisiones de gasto y organización administrativa respondan a los resultados de esa revisión.
También ha advertido de que cualquier fraude que pudiera detectarse sería puesto en conocimiento de los tribunales. La medida, por tanto, no se limitaría a una evaluación económica, sino que podría dar lugar a actuaciones administrativas o judiciales si apareciesen indicios suficientes de irregularidades.
Adif y Transportes: Feijóo deja abierta la vía judicial
La gestión de las infraestructuras ferroviarias ha ocupado un lugar destacado en su intervención. Feijóo ha dejado abierta la posibilidad de que las responsabilidades de los directivos de Adif y del ministro de Transportes, Óscar Puente, terminen examinándose en los tribunales, en función de lo que determinen las investigaciones sobre los accidentes y la gestión de la red.
El dirigente popular ha insistido en que los responsables políticos deben asumir las consecuencias de las actuaciones de los organismos que dependen de ellos. A su juicio, la responsabilidad no puede detenerse en los niveles técnicos o administrativos cuando existen decisiones de gestión que corresponden a los máximos responsables de una institución.
La eventual existencia de responsabilidades penales, sin embargo, dependerá de las investigaciones y de las resoluciones judiciales correspondientes. La auditoría que propone Feijóo tendría una finalidad distinta: revisar la utilización de los recursos y el funcionamiento de los organismos públicos.
El presidente del PP ha reclamado, además, que los puestos de dirección de las entidades públicas se cubran atendiendo a criterios de capacidad profesional y experiencia, y no de afinidad política. También ha defendido la necesidad de escuchar a los trabajadores que conocen directamente el funcionamiento de las infraestructuras y los problemas que se producen en su actividad cotidiana.
En ese contexto, ha cuestionado que puedan mantenerse incentivos o retribuciones vinculadas a la gestión cuando los resultados de los organismos sean deficientes.
"Quiero gobernar con instituciones que me digan que no"
La auditoría forma parte de un planteamiento más amplio de regeneración institucional. Feijóo ha prometido impulsar reformas legales para reforzar los mecanismos de control y ha asegurado que está dispuesto a aceptar límites al ejercicio del poder.
"Quiero gobernar con instituciones que me digan que no", ha afirmado, reivindicando una Administración capaz de fiscalizar las decisiones del Ejecutivo y de actuar con independencia de los intereses partidistas.
El presidente del PP ha situado la responsabilidad de los dirigentes entre las condiciones necesarias para recuperar la confianza de los ciudadanos. "Cada dirigente tiene que asumir la responsabilidad de sus subordinados", ha defendido, al considerar que la ausencia de consecuencias ante una gestión deficiente debilita la credibilidad de las instituciones.
Para Feijóo, la regeneración debe asentarse en tres compromisos: recuperar la decencia en la política, conseguir que el país funcione y garantizar que el esfuerzo de los ciudadanos vuelva a merecer la pena.
"No estamos ante una simple alternancia política"
El líder popular ha enmarcado sus propuestas en la petición de un mandato electoral amplio para acometer las reformas desde el comienzo de la legislatura.
"No estamos ante una simple alternancia política. Estamos ante una decisión de país. Pido un mandato fuerte y claro. Para hacer todo lo que tenemos que hacer y para hacerlo cuanto antes. Un mandato para recuperar el rumbo, afrontar los problemas y poner a España en marcha desde el primer día", ha señalado.
Feijóo ha sostenido que España necesita un Gobierno que no se limite a recoger el malestar ciudadano, sino que ofrezca soluciones y un proyecto de futuro. "Es la hora de la rectificación", ha proclamado.
En su diagnóstico, ha considerado inasumibles las dificultades para acceder a una vivienda, los problemas de control fronterizo, el deterioro que aprecia en los servicios públicos y el aumento de las cargas económicas de los ciudadanos.
"Sí, el estado de la nación en su conjunto es inasumible", ha afirmado.
El presidente del PP ha defendido que estas circunstancias requieren una respuesta que vaya más allá del relevo entre partidos. Su propuesta, ha explicado, consiste en convertir el descontento social en una decisión democrática que permita emprender la reconstrucción nacional.
"Pedro Sánchez ha sido un error, ha sido el error. Y las naciones con instinto de supervivencia no persisten en los errores. Los corrigen", ha asegurado.
Feijóo pide a los sindicatos que desconvoquen la huelga
Durante el desayuno informativo, Feijóo -como ha podido seguir DEMÓCRATA- también ha solicitado a las organizaciones sindicales que reconsideren la huelga convocada en plena precampaña electoral, después de los accidentes ferroviarios que han conmocionado al país.
El presidente del PP ha asegurado que respeta el derecho constitucional de huelga, pero considera que una movilización dirigida contra la oposición carece de sentido, especialmente en las actuales circunstancias.
"No la hagan. No la hicieron en ocho años de Gobierno. No la hagan ahora, a tres semanas de ser llamados a las urnas. No la hagan o ligarán su imagen a Pedro Sánchez", ha advertido.
Feijóo ha señalado que España acaba de atravesar una tragedia que, a su juicio, ha puesto de manifiesto debilidades profundas en el funcionamiento del Estado. Por ello, ha reclamado abandonar la confrontación partidista y concentrar los esfuerzos en recuperar la confianza en los servicios públicos.
Su petición a los sindicatos se inscribe en el mismo mensaje con el que ha cerrado su intervención: la necesidad de obtener un mandato suficiente para revisar la gestión del Estado, asumir responsabilidades y acometer las reformas desde los primeros días de Gobierno.