El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, se presentará este martes, 3 de noviembre, ante la Diputación Permanente del Congreso para dar explicaciones sobre el accidente ferroviario de Urda (Toledo), en el que han perdido la vida al menos 69 personas.
La intervención de Puente tendrá lugar el mismo día en que el Consejo de Ministros, presidido en esta ocasión por el jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, prevé dar luz verde a un paquete de medidas de apoyo para los damnificados por el siniestro.
Tal y como adelantó este lunes el presidente del Gobierno, el decreto contemplará ayudas económicas que duplicarán la cuantía del seguro obligatorio de viajeros, además de un mecanismo específico para adelantar las indemnizaciones.
El plan también prevé activar procesos de incapacidad temporal específicos para los heridos, así como la apertura de oficinas de atención integral y personalizada en las delegaciones y subdelegaciones del Gobierno de las comunidades autónomas afectadas.
La comparecencia del ministro está prevista en torno a las 17.00 horas ante la Diputación Permanente, el único órgano en funcionamiento en el Congreso tras la disolución de las Cortes por el adelanto electoral.
Puente descarta dimitir pese a la presión
Tras detallar el contenido del decreto, Puente acudirá al Congreso para sumar una nueva comparecencia a las que ya ha realizado desde el accidente del pasado 28 de octubre. Hasta ahora ha ofrecido dos ruedas de prensa en las que ha reiterado que no contempla dejar el cargo.
Incluso ha explicado que puso su puesto a disposición del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, pero que este rechazó su salida al considerarla “injusta”.
En cuanto al origen del siniestro, el responsable de Transportes señaló inicialmente como principal hipótesis una orden “inexplicable” emitida desde el Centro de Control de Adif. Según relató, desde ese centro se permitió a un AVE continuar a velocidad normal pese a que en la misma vía se encontraba detenido un tren de Iryo por la caída del sistema LZB, que, de acuerdo con el ministro, se ha caído hasta 170 veces este año.
Las primeras conclusiones de la Autoridad Administrativa Independiente para la Investigación Técnica de Accidentes e Incidentes Ferroviarios, Marítimos y de Aviación Civil (AITAT) apuntan a que el impacto entre ambos trenes se produjo a una velocidad estimada de entre 160 y 200 kilómetros por hora.
Socios, oposición y sindicatos reclaman su salida
Las explicaciones del ministro no han convencido a ningún grupo político y la líder de Frente Amplio, Ada Colau, ha exigido su dimisión. A esta petición se han sumado otros socios parlamentarios como Podemos y el PNV.
PP, Vox y Junts también han reclamado el cese de Puente. Vox ha llegado a presentar una querella en el Tribunal Supremo contra el ministro, mientras que el PP ha anunciado que se personará en la causa. Además, la formación de Alberto Núñez Feijóo ha registrado la solicitud de comparecencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Las críticas y las demandas de renuncia no proceden solo de los partidos. CCOO ha pedido igualmente que el ministro dé un paso atrás por lo ocurrido. Por su parte, el Sindicato de Maquinistas Ferroviarios (Semaf) ha censurado la actuación del titular de Transportes y ha reclamado medidas para que el tren “vuelva a ser seguro”.
Tras el accidente, Renfe planteó limitar a 40 kilómetros por hora la velocidad de los trenes cuando falle el sistema LZB, una medida que Iryo ha solicitado implantar a la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria, organismo dependiente del Ministerio de Transportes.