La madre del joven de 20 años asesinado a tiros por equivocación en Málaga ha reiterado que luchará "para que se haga justicia" y ha reclamado que se depuren responsabilidades "no solo a los asesinos" sino también a los poderes públicos. Además, ha pedido un refuerzo de medios por parte de las distintas administraciones para combatir este tipo de violencia. "Lo que ha ocurrido a mi hijo no puede ser tratado como un caso cualquiera", ha señalado, instando a una reflexión colectiva para entender "cómo hemos llegado a crear una ciudad donde los asesinatos empiezan a estar a la orden del día".
"Hablamos de un chico de tan solo 20 años, asesinado por sicarios, sin tener absolutamente nada que ver con ese horrible mundo del crimen", recuerda la madre de Nacho en una carta difundida cuando se cumple un mes del crimen. Por estos hechos hay tres hombres detenidos y en prisión provisional que, según la investigación, le confundieron con una amenaza y le dispararon mientras estaba sentado en un banco de la calle, en la zona de Barcenillas.
Relata que los sicarios "creyeron que pertenecía a otra banda y que en su bandolera llevaba un arma". En realidad, llevaba "varios currículums, enseres personales y una pluma de adrenalina, que siempre lo acompañaba porque sufría una grave alergia alimentaria. Eso es lo que llevaba", precisa en la misiva, a la que ha tenido acceso Europa Press. "Lucharé para que se haga justicia, aunque en estos momentos no me consuele, porque nada lo devolverá a la vida", subraya.
A su juicio, "el narcotráfico y las mafias organizadas no van a desaparecer, se van transformando", por lo que exige "a los responsables políticos, a las administraciones y al poder judicial que refuercen, dentro de sus respectivas competencias, todos los medios necesarios para hacer frente a esta situación".
La madre considera imprescindible un "análisis profundo de lo que está ocurriendo en nuestra ciudad". Se pregunta: "Quiero saber por qué uno de los presuntos asesinos de mi hijo, que anteriormente habría sido detenido por una tentativa de homicidio, no ingresó en prisión. Exijo que se expliquen las circunstancias y las decisiones que hicieron posible esa situación".
Insiste en que "quiero saber cómo hemos llegado a crear una ciudad donde los asesinatos empiezan a estar a la orden del día" y reclama "responsabilidades, no solo a los asesinos de mi hijo, sino también a todos los poderes del Estado, cada uno en el ámbito de sus competencias".
En su reflexión, alerta de que "Málaga está muriendo de éxito y uno de los problemas de la gestión de la ciudad es que la proliferación de pisos turísticos y la falta de control pueden facilitar que los sicarios de las mafias del narcotráfico encuentren lugares donde esconderse". "Estoy convencida de que algo así podría haberse evitado con una gestión más responsable", añade.
Denuncia igualmente que "se ha permitido una voraz especulación y una falta de control absoluta en el crecimiento de nuestra ciudad, sin ningún tipo de límites ni equilibrio". Por ello, reclama un cambio profundo en la manera de gestionar el urbanismo y la seguridad.
La madre ruega también que "encarecidamente no se saque rédito político ni se fomente el morbo de lo sucedido, porque todo ello añade más dolor a mi sufrimiento" y pide que "no se aproveche esta terrible tragedia para fomentar el racismo ni el odio".
En este sentido, advierte de que "poner el foco en el origen o en el color de piel de sus asesinos sería un tremendo error. Eso lo hacen las mentes simples, con miedo al diferente. Son unos asesinos y punto. No son personas de otros países que vienen a buscar una vida mejor, son sicarios a los que la vida de los demás poco les importa y que matan por dinero".
Sobre Nacho, resalta que era "un niño noble, bueno, educado, cariñoso, listo, amante de los animales y de la música" y que estaba buscando un nuevo empleo mientras aguardaba las listas de admisión de un grado medio. "Siempre fue muy trabajador y tuvo varios empleos para ser más independiente", afirma la progenitora, que lamenta que "unos asesinos han truncado sus sueños".
Subraya que su hijo fue "muy feliz en sus 20 años de vida y siempre ha estado rodeado de amor, el mismo amor que él devolvía con creces" y recuerda a otras familias que han pasado "por algo tan horrible como es la muerte de un hijo, pero que no han tenido medios ni apoyos que hicieran algo menos insoportable sobrevivir a este horror".
Agradece el apoyo de sus allegados y "a la maravilla de amigas y amigos de Nacho"; así como a las unidades policiales que han llevado la investigación "con rapidez y que me han tratado con un cariño y una delicadeza exquisitos". Extiende su reconocimiento a quienes auxiliaron a su hijo en el lugar de los hechos, a la sanidad pública y, en particular, al personal sanitario que intentó "hasta el último momento que siguiera viviendo".
También dedica unas palabras a sus compañeras y compañeros de trabajo, a Comisiones Obreras de Málaga "por seguir adelante con una reclamación que ya inició mi hijo en vida"; al personal de Parcemasa, al CAMM, "donde estudió música y fue muy feliz" y "a toda la buena gente de Málaga que se ha preocupado por mí y que ha rendido homenaje a mi pequeño gran Nacho".
Al mismo tiempo, denuncia los "comentarios horribles, con una profunda maldad y un absoluto desconocimiento del gran chico que era mi pequeño, sin saber tampoco absolutamente nada acerca de la investigación policial" y solicita que cualquiera que se encuentre en redes sociales con un vídeo de su hijo herido de muerte "denuncie su difusión y no contribuya a seguir propagándolo".
Agradece, en esta línea, al Consejo Audiovisual de Andalucía, al Colegio Profesional de Periodistas de Andalucía, a la Asociación de la Prensa de Málaga, al Consejo Profesional de la RTVA y a la Defensora de la Audiencia de RTVE "su contundencia contra la difusión de dicho vídeo en algunas cadenas televisivas" y a su familia por las denuncias presentadas.
Finalmente, apela a la responsabilidad individual de cada persona "en relación con la especulación, el consumo de redes sociales, la televisión y la prensa sensacionalista". Y concluye con un llamamiento colectivo: "Hagamos de nuestra ciudad un lugar más amable. Hagamos de nuestra ciudad un lugar donde convivir todas y todos en paz".