La inmunización frente al virus respiratorio sincitial (VRS) está reduciendo de forma considerable la presión hospitalaria entre los bebés. Un estudio liderado por el Servicio de Pediatría del Hospital Universitari Joan XXIII de Tarragona, con participación de la Universitat Rovira i Virgili (URV), concluye que la introducción del nirsevimab ha reducido en más de un 80% los ingresos hospitalarios por VRS entre los menores de seis meses, precisamente el grupo especialmente vulnerable a desarrollar cuadros graves.
La investigación, publicada en The Pediatric Infectious Disease Journal, ha analizado 1.384 hospitalizaciones por infecciones respiratorias agudas de vías bajas en menores de cinco años. Los investigadores estudiaron seis temporadas epidémicas comprendidas entre 2018 y 2025, excluyendo la temporada 2020-2021 por las alteraciones provocadas por la pandemia.
Los resultados permiten observar además qué ha ocurrido con los cuadros de mayor gravedad. Tras la incorporación de esta estrategia de inmunización, los ingresos en la UCI pediátrica por infecciones respiratorias disminuyeron más de un 55%, una caída que acompaña al fuerte descenso de las hospitalizaciones por VRS registrado entre los lactantes.
Qué es el nirsevimab y por qué no es una vacuna
El nirsevimab es un anticuerpo monoclonal de acción prolongada diseñado para prevenir la enfermedad de las vías respiratorias inferiores provocada por el VRS. A diferencia de una vacuna convencional, no busca que el sistema inmunitario del bebé fabrique sus propios anticuerpos, sino que proporciona directamente anticuerpos capaces de neutralizar el virus.
Su incorporación modificó la prevención frente al VRS en los primeros meses de vida. En Cataluña, la inmunización comenzó a ofrecerse de forma universal a los bebés menores de seis meses durante la temporada de circulación del virus, ampliando una prevención que anteriormente estaba mucho más concentrada en menores con determinados factores de riesgo.
El VRS tiene especial relevancia en pediatría porque es la principal causa de bronquiolitis y una de las principales causas de hospitalización durante los primeros meses de vida. El objetivo de esta inmunización es reducir el riesgo de que una infección termine requiriendo atención hospitalaria.
Los ingresos por VRS caen más de un 80% entre los menores de seis meses
El efecto más acusado encontrado por los investigadores aparece precisamente entre los bebés a los que se dirige la inmunización. En los menores de seis meses, los ingresos hospitalarios asociados al VRS se redujeron en más de un 80% tras la incorporación del nirsevimab.
El trabajo también ofrece otra medida para evaluar el cambio en el conjunto de menores de cinco años estudiados. La tasa de hospitalización por VRS pasó de 5,04 a 2,51 casos por cada 1.000 niños, prácticamente la mitad entre los periodos comparados.
El diseño del estudio permite analizar varias temporadas antes y después de la introducción de la inmunización, en lugar de limitar la comparación a dos campañas aisladas. Los autores han estudiado la evolución de las infecciones respiratorias atendidas en el Joan XXIII durante un periodo que se extiende desde 2018 hasta 2025.
Un 55% menos de ingresos en UCI pediátrica
La reducción no se limita al número de hospitalizaciones. La investigación encuentra también una caída superior al 55% en los ingresos en la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos por infecciones respiratorias después de la introducción del nirsevimab.
En términos de incidencia, los ingresos en UCI pediátrica pasaron de 2,9 a 1,3 casos por cada 1.000 menores de cinco años. El descenso resulta especialmente relevante por tratarse de pacientes que requieren el nivel más elevado de atención hospitalaria.
Los resultados aportan así dos indicadores diferentes del cambio observado: menos hospitalizaciones por VRS entre los bebés y una menor utilización de cuidados intensivos por infecciones respiratorias en la población pediátrica analizada.
No aumenta la gravedad durante la segunda temporada de VRS
El trabajo aborda además una cuestión distinta al impacto inmediato de la inmunización: qué sucede cuando los niños protegidos con nirsevimab durante su primera temporada vuelven a estar expuestos al virus en la siguiente.
Los investigadores no observaron un aumento de los ingresos ni una mayor gravedad durante la segunda temporada entre los niños que habían recibido nirsevimab previamente. El resultado permite estudiar el comportamiento epidemiológico más allá de los meses durante los que actúa inicialmente el anticuerpo.
Tampoco se observó que la reducción del VRS provocara un aumento compensatorio de los ingresos asociados a otros virus respiratorios. Este era otro de los aspectos analizados para comprobar si el descenso de las infecciones por VRS estaba modificando de forma significativa el peso de otros patógenos.
El Joan XXIII continuará estudiando el impacto del nirsevimab
Los resultados no cierran la investigación sobre el efecto de la inmunización. El equipo de Pediatría del Hospital Joan XXIII tiene previsto continuar el seguimiento mediante proyectos multicéntricos que permitan ampliar la información obtenida hasta ahora.
Una de las líneas será analizar cómo evoluciona la epidemiología del VRS después de la implantación generalizada del nirsevimab. Los investigadores también pretenden estudiar la posible aparición de resistencias al anticuerpo monoclonal, una cuestión relevante a medida que aumenta su utilización.
El estudio publicado ahora aporta, por tanto, datos de práctica clínica real después de varias temporadas. La principal conclusión se concentra en los menores de seis meses: la incorporación del nirsevimab coincide con una reducción superior al 80% de los ingresos hospitalarios por VRS en el grupo de edad al que se dirige prioritariamente la inmunización.