El Ejército de Israel ha reconocido este miércoles que llevó a cabo el martes un ataque aéreo en las inmediaciones de una escuela de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA), situada en Yabalia, en el norte de la Franja de Gaza, una acción que se saldó con cinco fallecidos y cuyo objetivo, según el mando militar, eran “terroristas” del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás).
En un comunicado difundido en redes sociales, las Fuerzas Armadas israelíes han señalado que sus unidades “atacaron y desmantelaron una estructura en el área de Yabalia que era usada por terroristas del brazo armado de Hamás para tender emboscadas y almacenar distintos tipos de armas”, precisando además que el punto alcanzado “estaba a unos 70 metros del Hospital Kamal Aduan y a unos 170 metros de una escuela”.
El Ejército ha indicado también que “múltiples terroristas fueron eliminados en el bombardeo para eliminar la amenaza”, mientras fuentes locales informaban de la muerte de al menos cinco palestinos. En el mismo mensaje, el mando castrense ha añadido que “este es otro ejemplo del uso sistemático por parte de Hamás de infraestructuras civiles y humanitarias, en violación del acuerdo de alto el fuego y el Derecho Internacional”.
Por otro lado, las autoridades militares han defendido que, antes de lanzar la operación, “dio pasos para reducir el riesgo para los civiles”, subrayando que sus fuerzas se mantienen desplegadas en la denominada ‘línea amarilla’ —que abarca más de la mitad del territorio de la Franja de Gaza— “en línea con el acuerdo de alto el fuego”. El comunicado concluye afirmando que las tropas “seguirán operando para eliminar cualquier amenaza inmediata”.
En paralelo, las autoridades de Gaza, bajo control de Hamás, han asegurado este miércoles que más de 1.300 palestinos han perdido la vida por bombardeos israelíes desde que entró en vigor el alto el fuego acordado en octubre de 2025, en el marco del pacto entre las partes para poner en marcha la propuesta de Estados Unidos sobre el futuro del enclave costero.
Asimismo, han cifrado en 73.438 los muertos y en 174.447 los heridos desde el inicio de la ofensiva israelí tras los ataques del 7 de octubre de 2023 —que causaron unos 1.200 fallecidos y cerca de 250 secuestrados, según el recuento oficial—, advirtiendo de que aún hay cuerpos bajo los escombros y en áreas que siguen bajo control de Israel.