La Generalitat ha dado por concluida esta semana la campaña de gestión de la paja del arroz de 2026, en la que se ha llevado a cabo la recogida y empacado sin coste de 1.000 toneladas de restos vegetales procedentes de la siega, que podrán destinarse a diferentes usos y sectores.
Desde la Vicepresidencia tercera y Conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación se plantea a los productores una alternativa a la quema de la paja, que se extiende a las cuatro principales áreas arroceras de la Comunitat Valenciana: l'Albufera, la Ribera Sur del Xúquer, Pego-Oliva y Almenara, ha indicado la Administración autonómica en un comunicado.
La campaña se puso en marcha con las primeras siegas de septiembre. Además, la Generalitat adelantó al 16 de septiembre el inicio del periodo permitido para la quema de la paja y el rastrojo, que se prolongará hasta el final de la campaña de siega y, en cualquier caso, hasta el 31 de diciembre de 2026, siempre que las condiciones de riesgo de incendios y de precipitaciones lo hagan posible.
El servicio de retirada, que gestiona la empresa pública Vaersa, facilita que los agricultores puedan solicitar de forma gratuita la recogida de los restos de sus parcelas mediante una plataforma específica disponible en su página web. A través de esta misma herramienta, empresas y particulares tienen la opción de pedir, también sin coste, la paja ya empacada.
Desde la Generalitat han señalado que la demanda de este recurso para su reutilización supera el volumen recogido y ya se ha generado una lista de espera. Entre los sectores y proyectos interesados se encuentran la ganadería, la agricultura, las fallas, la bioconstrucción y la industria del calzado, además de iniciativas de investigación orientadas a su aplicación en productos de belleza y rejuvenecimiento.
Este modelo de gestión permite dar una “segunda vida” a un subproducto agrícola y “conectar el sector arrocero con otras actividades económicas que pueden aprovechar los restos de la cosecha como recurso”, han subrayado desde la Vicepresidencia tercera.
El dispositivo plantea opciones para tratar los restos de la cosecha y evitar que su acumulación provoque episodios de aguas negras y anoxia en los humedales, sobre todo cuando la paja no se retira ni se quema.
La ampliación del periodo autorizado para la quema ha hecho posible atender también la producción de paja de las variedades de arroz más tempranas. Tras concluir la recogida en l'Albufera, da comienzo la 'perellonà', el proceso de inundación invernal del parque natural, que se extiende hasta enero. De hecho, algunos campos ya se encuentran anegados, especialmente en las zonas más bajas, como los tancats.