La Unió Llauradora ha reclamado a la Comisión Europea la aplicación de un arancel del 16 por ciento a las compras de cítricos procedentes de países terceros como herramienta para reforzar la competitividad de la citricultura europea ante el fuerte aumento de los costes de producción y la caída de las cotizaciones en origen.
En una nota difundida por la organización agraria, se sostiene que las instituciones comunitarias deben poner en marcha medidas que ayuden a equilibrar las reglas de juego en el mercado. La entidad recuerda que el sector afronta un encarecimiento de los costes cercano al 33%, sobre todo en insumos agrarios básicos como el gasóleo agrícola, los tratamientos para el control de plagas o la energía necesaria para el riego.
La Unió recalca que, “mientras las distintas Administraciones no garanticen una reducción de estos costes”, resulta “necesario” articular mecanismos correctores que permitan a los productores europeos sostener su actividad y competir en condiciones más justas frente a las entradas de cítricos de países terceros.
Precios a la baja al inicio de la campaña citrícola
Según la organización, la coyuntura es “especialmente preocupante” por la evolución de los precios en este comienzo de campaña. Las cotizaciones de varias variedades se sitúan por debajo de las registradas en las mismas semanas del ejercicio anterior, con un descenso medio que supera el 17% tomando como referencia los valores habituales.
Por tipos de cítricos, las clementinas Clemenules han reducido su precio un 7% respecto a la misma semana de la campaña 2025/26; las satsumas Owari lo han hecho en un 4%; la naranja Navelina, en un 13%; y el limón Fino ha sufrido un desplome del 43%. Este comportamiento del mercado añade presión a las explotaciones, que soportan unos costes más altos mientras perciben menos ingresos por sus cosechas.
Para La Unió, esta situación pone en riesgo la rentabilidad de las explotaciones citrícolas y complica la continuidad de la actividad a medio y largo plazo.
El secretario general de La Unió, Carles Peris, ha recordado que “estamos en un contexto complicado en el inicio de la campaña, con precios inferiores a los de la pasada temporada y una subida del 33% en los costes productivos esenciales para la actividad agraria”. A su juicio, esta realidad “es insostenible para la citricultura europea, especialmente si tenemos en cuenta el aumento de las importaciones de cítricos procedentes de países terceros a lo largo de las últimas campañas”.
Peris considera que las autoridades comunitarias no pueden desentenderse y exige actuaciones que permitan corregir los desequilibrios actuales. “Si producir cada vez cuesta más y los agricultores cobran menos por sus cosechas, resulta imposible competir en condiciones adecuadas. La Comisión Europea debe actuar para proteger la viabilidad de las explotaciones citrícolas y evitar que esta pérdida de competitividad continúe agravándose”, ha añadido.
La Unió reitera que la política comercial de la Unión Europea ha de contemplar la realidad económica de las fincas citrícolas y la escalada de los costes agrarios. Por ello, plantea la fijación de un arancel del 16% a los cítricos de países terceros como instrumento para contribuir a estabilizar el mercado y garantizar la continuidad de la citricultura europea.
Balance de las VI Jornadas Citrícolas de La Unió en Betxí
Estas reivindicaciones se han puesto sobre la mesa durante las VI Jornadas Citrícolas de La Unió, celebradas este jueves y viernes en Betxí (Castellón). Más de 350 profesionales del sector han participado en las sesiones, en las que se ha analizado la coyuntura actual y se han abordado también los nuevos retos fitosanitarios.
A lo largo de las jornadas se han tratado cuestiones como las enfermedades y plagas emergentes, el impulso del control biológico, la innovación varietal, las nuevas técnicas genéticas, la nutrición de los cultivos y la delicada rentabilidad de las explotaciones, muy condicionada por las cotizaciones bajas y los costes de producción considerados inasumibles por los productores.