El director general de Mercabarna, Pablo Vilanova, ha puesto en valor “la diversidad de canales de comercialización de alimentos frescos, para ofrecer una amplia y variada gama de productos, fomentar la competencia y facilitar que la ciudadanía elija según sus necesidades”.
Vilanova intervino en la jornada “Mercabarna, el ecosistema que conecta producción, mercados y consumidores”, celebrada este martes en la sede del Colegio de Ingenieros Técnicos Agrícolas y Forestales de Catalunya, un encuentro promovido por la Institución Catalana de Estudios Agrarios (ICEA) con la colaboración de Mercabarna y del propio colegio profesional, según ha detallado el mercado mayorista en un comunicado difundido este miércoles.
El presidente del Colegio de Ingenieros Técnicos Agrícolas y Forestales de Catalunya, Pau Parés, inauguró la sesión remarcando “el papel fundamental de Mercabarna para la sociedad y la economía” del país.
Durante su intervención, Vilanova señaló que el motor del desarrollo del gran mercado reside en la convivencia y la interacción entre todos los eslabones de la cadena alimentaria de valor —agricultores, empresas mayoristas, industrias elaboradoras, operadores logísticos, comercio detallista y escuelas de formación—, “lo que genera unas sinergias que benefician a todos ellos y a la ciudadanía”.
Asimismo, incidió en que Mercabarna “es el principal centro de distribución de la frutas y hortalizas catalanas, al comercializar el 48% (300.000 toneladas) de la producción no exportada desde las zonas de producción”.
Debate sobre retos y papel del mercado mayorista
En el marco de la jornada tuvo lugar un coloquio moderado por el representante de ICEA y exdirectivo de Mercabarna, Joaquim Ros, en el que intervinieron el presidente de la Asociación de Mayoristas de Frutas y Hortalizas (AGEM) de Mercabarna, Pere Prats; el vicepresidente de la Associació de la Pagesia de Mercabarna, Jordi Arenas; la mayorista de Mercabarna, Helena Ràfols, y el tesorero de la Cooperativa Agrícola de El Prat de Llobregat, con sede en este gran mercado, German Domínguez.
Arenas expuso las dificultades a las que se enfrenta el agricultor de proximidad, especialmente por la dureza del trabajo en el campo, el impacto del cambio climático, la pérdida progresiva del pequeño comercio y la ausencia de relevo generacional.
Por su parte, la mayorista Helena Ràfols subrayó la relevancia de consolidar vínculos de confianza y cooperación entre mayoristas y productores, dado que la ciudadanía “desea cada día más un producto con origen”.
En su intervención, Pere Prats recordó que el mayorista “no es un simple intermediario en la cadena alimentaria”, sino que asegura el abastecimiento de alimentos mediante una red de profesionales, enlaza el campo con la ciudadanía, aporta valor añadido y servicios logísticos, y contribuye a equilibrar la oferta y la demanda de productos en el mercado, favoreciendo la mejor relación calidad-precio para la ciudadanía.
El rol de las cooperativas y la autosuficiencia alimentaria
En el apartado dedicado a las cooperativas, German Domínguez destacó la función clave de estas entidades ante la “indefensión actual del pequeño productor de proximidad”, impulsando compras conjuntas, organizando la producción de los socios para ajustarla a la demanda, desarrollando acciones de comunicación para captar nueva clientela y supervisando la calidad de los productos.
Para concluir la jornada, el presidente de ICEA, Jordi Sala, incidió en que “es necesario que los territorios tengan una base propia de autosuficiencia alimentaria y que esta sea valorada y defendida por su ciudadanía”.
