Unión Rural Asturiana (URA) ha puesto en entredicho este miércoles la gestión del Banco de Tierras tras el incremento de su presupuesto, que, según sus datos, se ha elevado un 45,87% desde 2019. La organización ha pedido a la Consejería de Medio Rural que aclare los motivos de este aumento y explique los retrasos en la resolución de ayudas para la incorporación de jóvenes agricultores y ganaderos, los planes de mejora y las subvenciones dirigidas a razas autóctonas.
El coordinador general de URA, Borja Fernández, ha expuesto estas críticas durante su intervención en la Comisión de Medio Rural y Política Agraria de la Junta General del Principado. Apoyándose en la memoria de actividades de 2025, ha indicado que el presupuesto del Banco de Tierras ha pasado de 449.580 euros en 2019 a 655.790 euros en 2026, al tiempo que ha destacado que los gastos de personal alcanzaron en 2025 los 425.200 euros, lo que representa el 68,63% de un presupuesto total de 619.550 euros.
La entidad agraria ha remarcado asimismo que en 2025 se presentaron cinco solicitudes de ayudas para favorecer la sucesión de explotaciones, todas ellas aprobadas, y que únicamente se cerraron dos permutas de fincas rústicas. Para URA, estos datos obligan a replantear la eficacia de las actuaciones del Banco de Tierras y a verificar si los recursos disponibles se están ajustando realmente a las necesidades del sector agrario.
Además, Fernández ha solicitado detalles sobre los expedientes que siguen pendientes relativos a las ayudas para la incorporación de jóvenes y a los planes de mejora, así como sobre las subvenciones de la PAC destinadas a ganaderos de razas autóctonas que, según denuncia la organización, siguen sin abonarse. URA reclama conocer el volumen de expedientes sin resolver, las causas de los retrasos y un calendario preciso para su tramitación definitiva y el pago de las ayudas.