Cuando hablamos de sanidad pública, a menudo pensamos en hospitales, centros de atención primaria o urgencias. Pero hay una parte de la salud que sigue siendo una asignatura pendiente del Estado del bienestar: la salud bucodental. Todavía hoy, miles de familias tienen que asumir gastos muy elevados para garantizar una atención dental adecuada a sus hijos e hijas. Y, con demasiada frecuencia, quien no puede pagar simplemente renuncia a los tratamientos necesarios.
Esta situación genera una desigualdad evidente y debemos dejar de considerar la salud bucodental como una mera cuestión estética o un servicio complementario. Lo cierto es que tiene un impacto directo en la alimentación, la salud mental y la calidad de vida de las personas.
Por eso, desde Esquerra Republicana hemos defendido en el Congreso una propuesta clara: ampliar la cobertura pública bucodental hasta los 18 años y garantizar que ningún niño, niña o adolescente quede excluido de una atención adecuada por motivos económicos.
La propuesta responde a una necesidad real y ampliamente compartida. De hecho, la propia ministra de Sanidad manifestó públicamente en su última comparecencia en el congreso, que ve con buenos ojos avanzar en esta dirección. La pregunta, por tanto, es evidente: si todo el mundo reconoce que es una buena medida, ¿por qué el Gobierno la bloquea?
La respuesta que recibimos, especialmente del PSOE, es siempre la misma: esta medida tiene impacto presupuestario. Pero resulta ciertamente preocupante que este Gobierno bloquee cualquier iniciativa legislativa que suponga una mayor inversión del Estado en el estado del bienestar, mientras eso no parece preocuparle cuando se trata de cuestiones como, por ejemplo, el mantenimiento de la Corona o el rearme.
Si todo el mundo reconoce que es una buena medida, ¿por qué el Gobierno la bloquea?
Resulta difícil entender que un Gobierno no aplique ninguna medida que implique gasto presupuestario. Entonces, exactamente, ¿qué hace el Gobierno? Y aún más sorprendente es ver cómo todas las medidas sociales acaban en tierra de nadie mientras no dejan de repetir constantemente que la economía española va como un cohete, que el empleo alcanza cifras récord, que la recaudación crece y que España lidera el crecimiento económico en Europa.
No se puede defender al mismo tiempo que la economía va extraordinariamente bien y que no hay recursos para ampliar un derecho básico como es la salud, en este caso la bucodental. Si la economía es tan fuerte como aseguran los ministros, los recursos existen. Y si existen, pero no se destinan a esta finalidad, entonces el problema no es económico. El problema es de prioridades. El partido socialista esgrime que veta la medida propuesta por ERC porque tiene un impacto económico de 135 millones de euros. El presupuesto en defensa de 2025 llegó a superar los 34.000 millones de euros (según informaciones de RTEVE), un 2,1% del PIB. Juzguen ustedes mismos esas prioridades.
És más, siempre hablamos de prevención, de lo importante que es contar con un buen sistema de detección y prevención, y del impacto económico que esto tiene en el sistema sanitario. Así pues, invertir en salud bucodental es también una decisión inteligente. La prevención evita problemas futuros, reduce desigualdades y contribuye a contener costes sanitarios a largo plazo. Es una inversión en salud, pero también en equidad.
Desde Esquerra Republicana tenemos claro cuáles son esas prioridades, y todas pasan por fortalecer los servicios públicos e invertir en un estado del bienestar fuerte, que proteja a la ciudadanía. Sin embargo, me gustaría entender por qué un Gobierno supuestamente de izquierdas no comprende la importancia de garantizar que niños, niñas y jóvenes puedan acceder a los servicios de dentista. Me gustaría entender cuál es el razonamiento por el que no aceptan la propuesta de ERC en este sentido. ¿Qué impacto negativo le ven? ¿Cuál es el motivo real para rechazarla? Porque está claro que no es un tema económico.
Pero esas son preguntas que nosotros no podemos responder y que, desde aquí, animamos a los ministros españoles a explicar. Veremos si consiguen convencernos, a nosotras y a toda la ciudadanía.
sobre la firma:
Etna Estrems Fayos es diputada de ERC y portavoz de la Comisión de Sanidad.
