Tesla reducirá progresivamente la producción del Cybertruck en su gigafactoría de Texas a partir de mediados de 2027 para liberar capacidad industrial y aumentar la fabricación del Cybercab, el vehículo autónomo con el que Elon Musk quiere impulsar su negocio de robotaxis. El consejero delegado de la compañía anunció el cambio el pasado viernes a través de una publicación en la red social X.
La compañía prevé desmontar la línea de producción del Cybertruck alrededor de junio o julio del próximo año. Sin embargo, el anuncio no supone necesariamente el fin definitivo del modelo: Tesla no ha aclarado si trasladará su fabricación a otra planta o si dejará de producirlo por completo.
Un día después de comunicar el cambio, Musk anunció que Tesla incorporará un turno adicional de trabajo para intentar completar los pedidos pendientes antes de desmontar la línea. Según el empresario, el volumen de encargos supera la capacidad de producción prevista hasta esa fecha.
Las ventas del Cybertruck caen un 48% en Estados Unidos
La decisión llega después de varios años en los que el Cybertruck no ha alcanzado las expectativas comerciales que Musk había anticipado. Según datos de Kelley Blue Book recogidos por Reuters, las ventas del modelo en Estados Unidos cayeron un 48% en 2025, hasta las 20.237 unidades, frente a las cerca de 39.000 del año anterior.
La cifra queda lejos de las previsiones iniciales del empresario, que llegó a plantear una producción anual de 250.000 vehículos. Desde su lanzamiento, la camioneta también ha afrontado varias retiradas del mercado, problemas de calidad y revisiones de precios.
Su diseño angular y las dificultades para cumplir determinados requisitos regulatorios han limitado, además, sus posibilidades de expansión en mercados como el europeo.
El Cybercab, nueva apuesta de Musk
El espacio que dejará el Cybertruck en la fábrica de Texas se destinará a aumentar la producción del Cybercab, el robotaxi biplaza y autónomo que Tesla presentó como una de sus principales apuestas de futuro.
Musk pretende convertir este vehículo en una pieza central de la red de transporte sin conductor de la compañía y avanzar hacia un modelo de negocio más centrado en la inteligencia artificial, la robótica y la conducción autónoma.
No obstante, el proyecto todavía afronta desafíos comerciales y regulatorios. Tesla ha comenzado a ofrecer servicios de transporte con una flota reducida de Cybercab en Austin, pero las autoridades estadounidenses mantienen bajo revisión aspectos relacionados con la certificación de seguridad del vehículo.
El cambio de estrategia refleja así la prioridad que Tesla está dando a sus proyectos de conducción autónoma, aunque la compañía todavía no ha precisado qué ocurrirá con la fabricación del Cybertruck una vez que deje de producirse en Texas.