La Comisión Negociadora de Airbus retomará este jueves por la mañana las conversaciones en la sede del Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje (SIMA-FSP), en un encuentro decisivo para tratar de encauzar el conflicto laboral y frenar la huelga convocada por UGT, CGT y UTIL.
Esta nueva cita llega después de que la reunión del pasado martes quedase interrumpida a solicitud de la propia dirección de la multinacional, que pidió disponer por escrito de las dudas y peticiones planteadas por las organizaciones sindicales antes de seguir avanzando en la discusión de las propuestas puestas sobre la mesa por la empresa.
En la sesión anterior participaron todas las secciones sindicales con representación en Airbus (CCOO, SIPA y ATP-SAE, además de las centrales que han llamado al paro) y estuvo presidida por la directora mundial de Recursos Humanos, Carmen Maja-Rex.
Durante ese encuentro, la directiva entregó un documento en el que se precisan y desarrollan varios de los compromisos de la compañía en ámbitos como las retribuciones, la incapacidad temporal, la organización del trabajo y las garantías de empleo en las distintas factorías del grupo.
En el capítulo de Incapacidad Temporal (IT), la empresa confirmó que ha presentado el desistimiento del recurso que mantenía ante el Tribunal Supremo, trámite que ya ha sido acreditado ante el SIMA.
Este paso conllevará la devolución a la plantilla de las cantidades descontadas por este concepto en la primera nómina en la que sea técnicamente viable efectuar el reintegro.
Además, Airbus propone la creación de un grupo paritario para negociar un modelo alternativo de reducción del absentismo que deje fuera de su cómputo las ausencias justificadas por enfermedad, accidente o sanción.
En lo relativo a salarios, la oferta corporativa incluye una subida general ligada al IPC real, junto con un complemento de recuperación del poder adquisitivo que persigue lograr un incremento acumulado del 5% entre 2026 y 2027, aplazando a más adelante la negociación del tramo correspondiente al periodo 2028-2030.
A este esquema se añadirían un 0,5% adicional para revisión salarial individual, otro 0,5% destinado a promociones y un 0,5% anual de presupuesto consolidable para progresiones y desarrollo de carrera técnica dentro del catálogo de puestos.
La compañía plantea igualmente un mecanismo extraordinario de control del IPC con límites mínimos y máximos, así como el compromiso de revisar antes de que termine el año las normativas internas PG-121D y PG-225 sobre transparencia y equidad retributiva, con la idea de incorporarlas al VIII Convenio Colectivo.
En cuanto a jornada y condiciones de trabajo, Airbus se compromete a sostener la actual política de teletrabajo, manteniendo los dos días de trabajo en remoto recogidos en los acuerdos individuales.
Respecto a las vacaciones, se conservará el marco vigente, asegurando dos semanas consecutivas de descanso durante el verano.
Para los servicios de planta, la dirección plantea crear antes del 1 de noviembre de 2026 la comisión que deberá negociar la rebaja del precio del comedor, así como comisiones de movilidad sostenible para tratar cuestiones de rutas, transporte colectivo y flexibilidad de horarios de entrada y salida.
En lo que concierne al Proyecto Bromo y a la planta de Cádiz, la multinacional garantiza que se mantendrán las condiciones recogidas en el convenio colectivo actual desde el primer día de la Joint Venture de Espacio, respetando la antigüedad del personal y sin introducir nuevos periodos de prueba.
Asimismo, se compromete a poner en marcha antes del 1 de noviembre una comisión específica para revisar los acuerdos locales vigentes en Cádiz.
Pese a los avances recogidos en el documento, la parte social reclamó mayores precisiones para ajustar la negociación a las demandas de la plantilla, orientadas al cumplimiento estricto de las obligaciones legales y convencionales, la reversión de decisiones unilaterales y la apertura de procesos de diálogo efectivos.
Ante estas reivindicaciones, la empresa instó a las organizaciones sindicales a remitir sus propuestas por escrito, lo que llevó a posponer las conversaciones hasta este jueves, en una reunión fijada para las 9.30 horas.
Desde la representación de UGT han insistido en que no se puede seguir dando vueltas al preacuerdo alcanzado el pasado mes de julio, al entender que quedó totalmente “superado” tras ser rechazado por la plantilla tanto en asamblea como en referéndum.
El sindicato ha apelado a la responsabilidad y a la negociación “de buena fe” para evitar volver al modelo de relaciones laborales que originó el conflicto, reiterando su disposición a mantener un diálogo continuado hasta lograr una salida satisfactoria para el conjunto de trabajadores.