La inflación general en Alemania se situó en el 3,3% durante el mes de septiembre, lo que implica un repunte de cuatro décimas frente al 2,9% anotado en agosto y supone el mayor avance interanual de los precios desde diciembre de 2023, según la segunda estimación difundida este martes por la Oficina Federal de Estadística (Destatis).
En paralelo, la tasa de inflación armonizada de Alemania, utilizada por Eurostat para sus comparativas entre países, también aumentó cuatro décimas en septiembre, hasta el 3,3% interanual.
“La tasa de inflación superó el tres por ciento en septiembre, alcanzando así un nuevo máximo este año”, ha señalado Ruth Brand, presidenta de Destatis, quien ha apuntado que la evolución de los precios de la energía fue la responsable del aumento de la inflación.
El encarecimiento de la energía fue el principal factor de presión al alza, con un incremento interanual del 14,9%, frente al 10,5% registrado en agosto, reflejando así el impacto del conflicto en Oriente Próximo sobre las cotizaciones del gas y del petróleo.
En cuanto al resto de componentes, los alimentos avanzaron un 0,4%, después del aumento del 0,1% interanual observado en agosto, mientras que los servicios se encarecieron un 2,7%, una décima menos que el 2,8% del mes previo, y los bienes registraron una subida del 3,8%, es decir, ocho décimas más.
De esta forma, la inflación subyacente, que excluye energía y alimentos, permaneció estable en el 2,4%, el mismo nivel que en julio y agosto.