Amparo Moraleda asume desde este jueves, 1 de octubre, la presidencia del consejo de administración de Airbus, convirtiéndose en la primera mujer y la primera española en ocupar este puesto. Con su nombramiento se rompe la tradición de designar a un directivo francés o alemán, en un momento que coincide con la votación de la plantilla en España para tratar de desbloquear el conflicto laboral.
Consejera del grupo aeronáutico desde 2015, releva a René Obermann, quien ya había trasladado al consejo su decisión de no optar a la reelección como consejero en la junta general de accionistas de 2027, año en el que vencía su mandato actual.
Moraleda, que fue presidenta de IBM España y vicepresidenta de CaixaBank, ha formado parte asimismo de los consejos de administración de compañías como Solvay, Vodafone Group y la naviera danesa Maersk.
Tras hacerse público su nombramiento, en un comunicado oficial, Moraleda subrayó que su compromiso con la compañía y sus accionistas “es total”. “Trabajaré en estrecha colaboración con mis compañeros del consejo y el equipo directivo para garantizar que Airbus esté bien preparada para afrontar los numerosos retos y oportunidades derivados de los rápidos cambios en nuestro entorno global”, declaró, además.
A estas palabras se añadieron las que pronunció poco después en el VII Foro Internacional Expansión, celebrado en el Parador de Alcalá de Henares (Madrid), donde remarcó que encara con “mucha ilusión” su nueva responsabilidad, pero también “consciente” de la “enorme” tarea que implica presidir una multinacional como Airbus.
Este jueves es el segundo día de votación de la plantilla de Airbus España, compuesta por unos 15.000 trabajadores, que deben decidir si continúan con la huelga indefinida o dan su visto bueno a la última propuesta presentada por la empresa.
En esta jornada se ha habilitado el voto presencial hasta las 17.00 horas, mientras que la participación telemática está abierta desde ayer miércoles.
Entre los elementos clave del preacuerdo alcanzado el pasado 4 de septiembre entre la compañía y los sindicatos ATP, CCOO y SIPA, con la mediación del Ministerio de Industria y Turismo, figura el compromiso de abonar el IPC real y recuperar un 7,95% de poder adquisitivo, repartido de forma proporcional en cuatro años, hasta 2029, manteniendo íntegramente el actual pacto de teletrabajo.
En este marco, las revisiones salariales anuales, todas ligadas al IPC, contemplan un incremento del 2%, salvo en 2029, cuando el alza será del 1,95%.
Para Airbus, esta propuesta es la culminación de un proceso de negociación “largo, intenso y transparente” con la representación social, con la voluntad compartida de “alcanzar una base de entendimiento común”.