El centro de investigación global y 'think tank' interno de la gestora BlackRock, “BlackRock Investment Institute (BII)”, ha revisado al alza su recomendación sobre los bonos del Tesoro de Estados Unidos (EEUU), pasando a “sobreponderar” la deuda a corto plazo y a “neutral” los títulos con vencimientos largos.
Al mismo tiempo, la firma ha recortado su exposición estratégica a la renta variable estadounidense, rebajando su consejo desde “sobreponderar” a “neutral” con el fin de contener la volatilidad en el horizonte de corto plazo.
Según detalla la mayor gestora del mundo en su comentario semanal difundido este lunes, la rentabilidad del bono estadounidense a 10 años se ha aproximado al 5,25% tras repuntar 110 puntos básicos en lo que va de 2026, marcando máximos no vistos en 24 años.
Desde BlackRock apuntan que este movimiento al alza se ha visto favorecido sobre todo por el incremento de los tipos de interés reales, impulsado por una mayor competencia por el capital y por la tensión geopolítica en Oriente Medio, que ha encarecido el petróleo y ha llevado a los mercados a anticipar hasta 160 puntos básicos adicionales de endurecimiento por parte de la Reserva Federal (Fed).
En contraste, la visión de la gestora sobre el recorrido de las subidas de tipos es bastante más prudente que la que descuentan los inversores. “Creemos que las expectativas del mercado sobre los tipos de la Fed son excesivas”, han destacado los analistas de la firma.
Para el instituto de análisis de BlackRock, los elevados rendimientos actuales suponen un “punto de entrada más atractivo” y ofrecen un colchón de hasta 75 puntos básicos frente a posibles incrementos adicionales de tipos en los próximos 12 meses antes de que la rentabilidad total se torne negativa.
Con este telón de fondo, la gestora ha decidido reforzar su posicionamiento estratégico en deuda estadounidense tras seis años de infraponderación generalizada. En detalle, pasa a sobreponderar la deuda a corto plazo —donde aprecia mayor potencial para que se corrijan las expectativas excesivas de subidas de la Fed— y sitúa en “neutral” los bonos a más largo plazo.
Toma de beneficios en Bolsa para contener el riesgo inmediato
En cuanto a la renta variable, la firma presenta la rebaja a “neutral” como un ajuste táctico de control de riesgos para capear la volatilidad ligada al desarrollo de la inteligencia artificial (IA) y a las dudas políticas, sin modificar su visión estructuralmente positiva sobre el sector tecnológico.
“Mantenemos nuestra convicción en los fundamentales de la IA y nuestra preferencia por la IA dentro de la renta variable estadounidense”, precisa el informe, remarcando que, dentro del mercado bursátil de EEUU, siguen priorizando las compañías relacionadas con la tecnología y las infraestructuras críticas.
Además, BlackRock ha reducido la infraponderación en los bonos del gobierno japonés (JGB) y ha elevado a “neutral” su recomendación sobre los títulos hipotecarios de agencias estadounidenses (agency MBS). En sentido contrario, continúa con la “sobreponderación” en la renta variable de mercados emergentes y en la deuda emergente denominada en moneda local.