El futbolista Dani Carvajal y el también jugador Pablo Sarabia, socios de la firma inmobiliaria Blossom Investment Group, han cerrado una alianza estratégica con el 'exchange' de criptomonedas Cryptopocket. El objetivo es que compradores e inversores puedan destinar parte de su patrimonio en criptoactivos a la adquisición de viviendas o a proyectos inmobiliarios concretos.
Con este acuerdo se habilita una nueva puerta de entrada al mercado inmobiliario para clientes nacionales y extranjeros que ya tienen su riqueza parcialmente diversificada en activos digitales.
Mediante la infraestructura de Cryptopocket, esos criptoactivos se transformarán en euros a través de un procedimiento sometido a verificaciones de identidad, origen de fondos, trazabilidad y cumplimiento de la normativa vigente. Así, Blossom, el vendedor, el promotor o el vehículo inmobiliario implicado recibirán directamente euros, sin necesidad de custodiar criptomonedas ni asumir el riesgo de su volatilidad.
La compañía ha subrayado que este esquema no altera la configuración jurídica habitual de una compraventa o inversión inmobiliaria, sino que pretende agilizar el paso previo de movilizar y convertir la liquidez. Por tanto, las operaciones seguirán formalizándose con los contratos correspondientes, controles notariales, obligaciones fiscales y trámites registrales que marque la ley en cada supuesto.
Enfoque en el comprador internacional
La propuesta se orienta especialmente a compradores e inversores internacionales, un perfil con peso dentro del segmento residencial 'premium'.
En estas operaciones de alto valor, la liquidez del cliente suele estar repartida entre varios países, divisas, bancos y tipos de activos, lo que puede exigir múltiples conversiones, transferencias transfronterizas, costes de cambio y procesos adicionales para acreditar el origen de los fondos.
La conexión con Cryptopocket busca reducir parte de esas fricciones mediante una única capa de conversión entre activos digitales y euros. El 'exchange' ha señalado que aplicará sus protocolos de identificación de clientes y empresas (KYC y KYB), prevención del blanqueo de capitales, control de sanciones y monitorización de las transacciones, pudiendo requerir documentación extra cuando lo considere necesario.
Según la naturaleza de cada operación, la divisa de partida y las entidades que intervengan, este modelo también puede ayudar a ajustar los costes de cambio, las transferencias y la gestión de tesorería.
“Esta alianza nos permite ampliar nuestra propuesta de valor y ofrecer una solución profesional a compradores e inversores que ya mantienen parte de su patrimonio en activos digitales y quieren destinarlo al mercado inmobiliario”, ha explicado el CEO de Blossom, David Rubio.
Además de facilitar compras de inmuebles, la colaboración abre la puerta a canalizar capital procedente de activos digitales hacia proyectos inmobiliarios promovidos, asesorados o gestionados por Blossom.
“El valor de esta alianza está en conectar dos mundos que hasta ahora operaban con demasiada fricción. Nuestro papel es convertir activos digitales en euros dentro de un marco regulado, trazable y controlado, para que el cliente pueda utilizar esa liquidez en una operación inmobiliaria sin trasladar complejidad ni exposición al vendedor o al promotor”, ha concluido el COO de Cryptopocket, Vicente Romero.