El secretario general de CCOO Euskadi, Santi Martínez, ha recalcado que su sindicato respalda el euskera, pero rechaza la “exigencia desproporcionada de perfiles lingüísticos”, y ha responsabilizado a ELA de “enfangar la política lingüística” y de colocar a CCOO “como el enemigo a batir”. A su juicio, con la reforma de la Ley de Empleo Público, PNV y EH Bildu no están poniendo en valor al Lehendakari Agirre, sino a Sabino Arana y un “supremacismo identitario” ligado al euskera.
En una entrevista a Europa Press, Martínez ha denunciado que sindicatos como ELA están generando una “especie de posverdad en torno al euskera” y trasladando el debate “a lo emocional e identitario”, lo que, según ha dicho, desemboca en discursos “de corte reaccionario y preocupante” hacia organizaciones como CCOO. Ha remarcado que el sindicato ha manifestado “por activa y por pasiva” que no se opone ni al euskera ni a su impulso, pero no renunciará a defender a quienes consideran que han visto vulnerados sus derechos laborales por esa “exigencia desproporcionada de perfiles lingüísticos”.
Martínez ha insistido en que CCOO mantendrá ese papel y que serán “otras organizaciones sindicales las que tengan que explicar por qué montan concentraciones en contra de sentencias que salvan puestos de trabajo”. En relación a la propuesta de ELA de negociar convenios en euskera, ha defendido que debe abordarse “con normalidad”, ya que existen precedentes y servicios de traducción. A su entender, ELA “ha querido buscar un titular de algo que se puede trabajar y tratar con normalidad en el ámbito del CRL y que trabajaremos en ese ámbito para asumirlo con normalidad”.
El dirigente de CCOO ha descrito a ELA como “una cámara de eco para enfangar el terreno de la política lingüística y situar a CCOO como el enemigo a batir de forma permanente”, y ha alertado de que esa reivindicación puede provocar “un retraso en determinadas negociaciones importantes”. En este contexto, ha planteado que “habrá que preguntarle a la gente trabajadora qué le parece que, otra vez, ELA ponga a la patria por encima del salario o a la patria por encima de las condiciones materiales de la gente”.
Críticas a PNV y EH Bildu por la Ley de Empleo Público
Más allá del conflicto sindical, Martínez ha situado el debate en un marco político en el que, según ha dicho, PNV y EH Bildu desempeñan “un papel protagónico que es preocupante” al impulsar una modificación de la Ley de Empleo Público que “se carga los índices de obligado cumplimiento, que son los que servían para anclar a la realidad sociolingüística del país la exigencia de perfiles”. Ha recordado que esos índices no solo ajustaban la demanda lingüística a la realidad social, sino que también sustentaban “un consenso de más de 40 años” que, en su opinión, ambas formaciones “se lo han cargado”.
En esta línea, ha reprochado que quienes dicen reivindicar al Lehendakari Agirre “en el fondo están reivindicando a Sabino Arana y a esta especie de supremacismo identitario reaccionario en torno al euskera y a lo que se salga fuera de los márgenes”. Ha explicado que CCOO se sitúa “fuera de esos márgenes” porque ha mantenido una “posición distinta y crítica, no con respecto al euskera, sino a las administraciones que se han saltado sistemáticamente una ley vasca que establecía esos índices de obligado cumplimiento”.
Según ha detallado, la reforma de la ley permite que “cada administración decida cuántas plazas perfilar y qué perfil poner”, algo que considera “preocupante”. Ha reclamado, en línea con el mensaje del Lehendakari, Imanol Pradales, una reflexión colectiva sobre el modelo de país que se está levantando “con estas actitudes de algunas organizaciones” que les “señalan” y que, a su entender, “son ciegas al país del futuro”, recordando que en 2045 entre el 20% y el 25% de la población trabajadora de Euskadi será de origen migrante.
El líder de CCOO ha advertido de que esa “ceguera” puede desembocar en una Euskadi futura “donde hay un empleo para privilegiados que han tenido la oportunidad de saber y acreditar el conocimiento de euskera y un empleo no tan privilegiado para el resto”. Ha subrayado que “nosotras no estamos en ese esquema, estamos en un esquema donde convivan los derechos lingüísticos y laborales”, y ha situado el giro en la política lingüística en la figura de Markel Olano, “que es el que está dirigiendo la política lingüística del PNV, decidió que era el momento de acelerar”.
Martínez ha reclamado que los grandes discursos vayan acompañados de “una aplicación práctica” coherente y ha considerado que la narrativa del Lehendakari está “muy bien pero en la aplicación práctica hay una distorsión que deberían aclarar”. Ha incidido en que se trata de una ley de empleo público respaldada únicamente por el ámbito nacionalista “y eso no es ni construir consensos, ni convivencia”.
Ha alertado de que, si la “discrecionalidad absoluta” de las administraciones a la hora de perfilar las plazas públicas se traduce en que el 100% de los empleos públicos se reserven “al 20% de la población que es capaz de acreditar un perfil adecuado para acceder a esos puestos”, esa situación “si no es una prioridad nacional, se parece mucho”.
Transferencias y sistema de pensiones
En cuanto a la negociación de las transferencias pendientes, Martínez ha recordado que el Estatuto de Gernika es una ley orgánica que “hay que cumplir”. Sin embargo, ha admitido su inquietud por cómo se materialicen las transferencias del Fogasa y del régimen económico de la Seguridad Social, al tratarse de ámbitos con “un componente sociolaboral importante” que afectan a trabajadores “en circunstancias de vulnerabilidad”.
Por ello, ha reclamado que estas competencias se aborden “con transparencia y dando muchas certezas”. Ha remarcado que “no creo que sean transferencias que se puedan hacer de cualquier modo por la importancia de estas materias en la medida que son materias que se dan en momentos de vulnerabilidad de las personas trabajadoras”, y ha defendido que deben ejecutarse “con un mínimo de generación de certidumbre para los trabajadores”.
Ha puntualizado que “lo que nos preocupa de fondo no es tanto la transferencia en sí, que se puede llegar a un acuerdo que proteja a la gente y proteja la caja común de la seguridad social, sino que se vaya a establecer una narrativa por parte del PNV que defienda primero una mejor gestión de esta competencia en Euskadi y que obvie que los trabajadores vascos reciben una pensión gracias a las cotizaciones de los trabajadores españoles”.
Tras advertir de que un futuro sistema de pensiones propio en Euskadi sería “deficitario”, ha señalado que el PNV “tendría que explicar cómo va a complementar un sistema deficitario solo con cotizaciones de trabajadores vascos”. Ha insistido en que “lo que nos preocupa de fondo es ese discurso sobre un futuro sistema de pensiones vasco que ni es real ni es factible”.
Escenario político y riesgos para la convivencia
Respecto al próximo ciclo electoral, Martínez ha opinado que no sería “una buena noticia para generar espacios de convivencia” que en las municipales y forales no se reflejara la pluralidad de Euskadi y se produjera “una retroalimentación de los espacios más nacionalistas del país”. Ha avisado de que “creo que la situación, sobre todo, en España con un futurible ascenso de la derecha y de la ultraderecha puede traer aquí efectos de incrementos del sentir nacionalista”.
Por último, ha dicho esperar “generosidad y madurez” en “la izquierda a la izquierda del PSOE”, al considerar que está en juego la posibilidad de que llegue un gobierno de derecha y ultraderecha “que puede tener enfilado a las organizaciones sindicales, a los derechos laborales y al feminismo”.