Representantes de las organizaciones agroganaderas vascas Enba y UAGA reclaman que se comience de inmediato a diseñar soluciones para el abastecimiento de agua a “corto y medio plazo”, tanto para asegurar el suministro en los hogares del medio rural como para crear reservas en manantiales y fuentes “que se han perdido”.
El portavoz de Enba, Iñigo Bilbao, ha explicado en Onda Vasca que la actual sequía ha dejado a numerosos profesionales del sector sin garantías de disponer de alimento suficiente para el ganado durante el invierno. Por este motivo, las organizaciones agrarias han solicitado a las administraciones vascas que coordinen la compra de forraje para las explotaciones que tradicionalmente se nutrían de los recursos de los montes.
“La gente que habitualmente no ha comprado, no suele comprar pienso, no suele comprar alfalfa, tiene el problema de que los proveedores, ante la demanda habitual de otros, prioriza los habituales y deja de suministrar a los nuevos compradores”, ha dicho. Según ha explicado, desde mayo, llegaron “los calores”, que “no están parando” y se han visto obligados a “dar la comida de primavera”.
Diputaciones y Gobierno vasco se han empezado a “poner en marcha para conseguir el suministro” a través de las cooperativas, que “se están esforzando para lograr suministro para esas personas que no han comprado”, además de tratar de asegurar que el acceso económico al forraje sea viable para las explotaciones.
El aumento de las temperaturas ha provocado también una caída en la producción láctea, que se ha reducido de media entre cinco y siete litros diarios por vaca. La dimensión económica de este descenso aún no se ha cuantificado, ya que se desconoce cuánto se prolongará el episodio de calor y falta de lluvias.
Iñigo Bilbao ha indicado que Enba “se marca dos hitos en el medio”, uno vinculado a una posible “declaración de sequía” si fuera preciso adoptar medidas extraordinarias, y otro centrado en impulsar la resiembra, dado que “las praderas se han quedado en un estado lamentable”. “Esperemos que para finales de agosto o septiembre empiece a haber lluvias y tenemos que empezar a hacer siembras y resiembras entre septiembre y octubre”, ha apuntado.
La Mesa del Forraje, activada junto al Gobierno Vasco, realizará esta semana una primera estimación de la demanda total registrada y fijará los mercados a los que se dirigirán las compras. La falta de lluvias no ha perjudicado a los regadíos y se ha podido mantener el riego en áreas como León o Aragón. Por ello, el objetivo es “garantizar que ese producto de avena, de maíz e incluso también de paja” pueda adquirirse, también para explotaciones de Álava y Navarra.
“Esta sequía nos ha demostrado que somos muy vulnerables también en las captaciones de agua. En Euskadi estaríamos hablando de unas 10.000 viviendas, 10.000 casas que tienen su propia captación de agua, que no están enganchadas en la red general”, ha apuntado.
En su opinión, resulta imprescindible diseñar actuaciones que no solo atiendan las necesidades del sector primario, sino también las de la población rural, con la idea de que “poco desarrollo rural podría haber si las casas no tienen agua”. Por ello, defiende medidas a corto y largo plazo para asegurar el agua en las viviendas y habilitar sistemas de almacenamiento en manantiales y fuentes que “se han perdido y son vulnerables durante este verano”.
“MERMA DE LA CUENTA DE RESULTADOS”
Por su parte, la presidenta de UAGA, Edurne Basterra, ha advertido de que la ganadería extensiva “se está bajando ya del monte porque no tiene ni comida ni agua”. La situación se traduce en “disminución de litros” en las granjas de leche y en “afecciones” a la reproducción de ovejas y vacas.
A ello se suma el desgaste físico del ganado, que “tiene que recorrer más kilómetros o más terreno para poder buscar comida”, lo que “le merma en kilos.” y “merma la fertilidad”. “Al final están mermando lo que es la cuenta de resultados de las explotaciones”, ha añadido.
Para Basterra, en este momento el abastecimiento hídrico es “primordial” e “imprescindible”. Ha señalado que hay comarcas “que están teniendo problemas con el agua” y una fuerte inquietud “porque los manantiales se están acabando”. “Hay que empezar a trabajar a corto y medio plazo. En Álava tenemos infraestructuras de regadío que, en muchos casos están obsoletas, y creo que hay que ir empezando a trabajar en eso, en buscar otras opciones”.
También considera necesario “tener opciones a la hora de diversificar cultivos”. “Esto hay que hacerlo ahora para un medio largo plazo, no podemos esperar”, ha defendido.
La coyuntura actual ya se está reflejando en los rendimientos del girasol y del cereal, con una reducción de la producción en torno al 15%.
Iñigo Bilbao coincide con Edurne Basterra en la urgencia de mejorar el regadío, especialmente en Álava, donde es “bastante débil”. A su juicio, “tendremos que dar también una vuelta a las estructuras y a las infraestructuras que tenemos en Euskadi para lo que es el riego y almacenamiento de agua porque ahora mismo tenemos unas infraestructuras diseñadas para otro tipo de clima”, ha concluido.
Mientras, Basterra ha recordado que en 2023 hubo “una sequía grande” en la que “no había ni paja”, por lo que, ante el nuevo escenario, “hay que empezar a trabajar en otro tipo de acuerdos, sobre todo en tratos directos agricultores-ganaderos”.
“Es fundamental el ir trabajando por ese camino, el conseguir que el agricultor pueda sembrar forraje o pueda sembrar cultivos para que el ganadero pueda estar abastecido, sobre todo aquí en Euskadi. Creo que hay que empezar ya. En 2023 propusimos un proyecto, se dejó ahí en un cajón y yo creo que si lo hubiéramos puesto en marcha hoy igual no estaríamos en esta situación”, ha concluido.