El Euríbor, principal referencia del mercado interbancario sobre la que se calculan la mayoría de las hipotecas a tipo variable en España, ha concluido junio en el 2,798%. Este nivel supone que los titulares de estos préstamos continuarán afrontando incrementos en sus cuotas mensuales, según los datos preliminares recopilados por Europa Press, pendientes aún de la validación definitiva del Banco de España.
Si se compara con el dato de mayo, el índice apenas ha descendido menos de un punto básico, por lo que el movimiento ha sido prácticamente plano. En cambio, frente a junio de 2025, el Euríbor se ha encarecido en 71,7 puntos básicos, desde el 2,081% que marcó en aquel momento.
Con estas cifras, una familia con una hipoteca variable de 150.000 euros a 30 años, con un diferencial del 0,99% sobre Euríbor y revisión con el dato de junio, verá cómo su recibo se incrementa en 59,75 euros al mes, es decir, 717 euros más al año.
Este cálculo, elaborado por Europa Press, refleja el máximo impacto de bajada posible para un prestatario con ese importe financiado, dado que se trata de una revisión en la fase inicial del préstamo (con 30 años aún por amortizar). En este tramo, cualquier variación en el tipo de interés repercute con mayor intensidad, ya que todavía queda mucho capital pendiente.
El registro de junio sitúa al Euríbor muy próximo a los niveles de abril, cuando se colocó en el 2,747%. "Esto es súperpositivo para todos los hipotecados con préstamos variables porque, aunque van a notar una subida, va a ser menor de los esperado", ha apuntado la portavoz de iAhorro, Laura Martínez.
En paralelo, el Euríbor diario se ha ido moderando en las últimas sesiones hasta moverse en torno al 2,73%. "Esta evolución apunta a una fase de estabilización después de las fuertes subidas de los meses anteriores, aunque todavía no se atisba una tendencia bajista consolidada. Eso sí, la estabilidad mensual no evitará una nueva subida de las cuotas de las hipotecas variables que se revisen en julio tomando como referencia el dato de junio", ha indicado el portavoz de Finanzas Personales de Kelisto, Pedro Ruiz.
Mirando a los próximos meses, los analistas de Roams han señalado que "el petróleo ha dado algo de oxígeno al escenario de tipos, pero no basta por sí solo para provocar una caída clara del Euríbor". A su juicio, para que el índice baje con claridad serían necesarios mejores datos de inflación y "una señal más tranquila por parte del BCE".
En esta misma línea, el analista de mercado de Ebury, Diego Barnuevo, ha expresado sus dudas sobre la posibilidad de que el Banco Central Europeo acometa nuevas subidas de tipos, pese a lo que descuenta actualmente el mercado. "Esperamos que el BCE mantenga los tipos de interés en sus niveles actuales a corto plazo, a medida que la inflación converge progresivamente hacia el nivel objetivo", ha afirmado.