Determinar si un hogar pertenece a la clase baja, media o alta no tiene una única respuesta, ya que existen diferentes metodologías para medir la posición económica de una familia. Uno de los criterios más utilizados es el de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), que compara los ingresos disponibles de cada hogar con la renta mediana del país y establece diferentes tramos a partir de ella.
Según la metodología utilizada por la OCDE en su informe de 2019 sobre la clase media, se considera de ingresos bajosa quien dispone de menos del 75% de la renta mediana, de clase media a quien se encuentra entre el 75% y el 200% y de ingresos altos a quien supera el doble de esa mediana. No se trata de una clasificación legal ni determina automáticamente la posición social de una persona, pero permite establecer una referencia orientativa para comparar niveles de renta.
La renta mediana española, en 20.367 euros
Para trasladar esta metodología a España hay que utilizar la renta mediana por unidad de consumo, indicador publicado por el Instituto Nacional de Estadística a través de la Encuesta de Condiciones de Vida. El último dato disponible, correspondiente a la encuesta de 2025 y referido a los ingresos obtenidos durante 2024, sitúa esa renta mediana en 20.367 euros anuales.
A partir de esa cifra, el 75% equivale aproximadamente a 15.275 euros y el 200%, a 40.734 euros. Esos serían los límites para una persona que vive sola, pero los umbrales aumentan cuando en el hogar conviven más personas porque la renta se ajusta según el número y la edad de sus miembros.
El cálculo utiliza la denominada escala de la OCDE modificada, aplicada también por el INE: el primer adulto del hogar equivale a una unidad de consumo, cada miembro adicional de 14 años o más suma 0,5 y cada menor de 14 años añade 0,3. El objetivo es tener en cuenta que una familia de cuatro personas necesita más ingresos que una persona sola, aunque no cuatro veces más, porque muchos gastos se comparten.
Persona sola: clase media desde 15.275 euros
Para una persona que vive sola, el cálculo es directo. Se situaría en la clase baja con ingresos inferiores a 15.275 euros al año, unos 1.273 euros mensuales si se divide la cantidad entre doce meses. La clase media abarcaría desde 15.275 hasta 40.734 euros anuales y, por encima de esta última cantidad, unos 3.395 euros mensuales, comenzaría el tramo considerado de clase alta según este criterio.
Pareja sin hijos: más de 22.913 euros para entrar en la clase media
Una pareja formada por dos adultos equivale a 1,5 unidades de consumo, por lo que necesita unos ingresos mayores para alcanzar los mismos niveles económicos. En este caso, se consideraría de clase baja al hogar que ingrese menos de 22.913 euros anuales, alrededor de 1.909 euros mensuales entre ambos. La clase media se situaría entre 22.913 y 61.101 euros al año, mientras los hogares que superen esta última cifra, unos 5.092 euros mensuales, entrarían en el tramo de clase alta.
Pareja con un hijo: la clase alta comienza por encima de 73.321 euros
En un hogar compuesto por dos adultos y un hijo menor de 14 años se contabilizan 1,8 unidades de consumo. Aplicando la escala, la clase baja quedaría por debajo de 27.495 euros anuales, aproximadamente 2.291 euros mensuales. La clase media abarcaría desde esa cantidad hasta 73.321 euros al año y, por encima de ese nivel, unos 6.110 euros al mes, el hogar se situaría en la categoría de ingresos altos.
Pareja con dos hijos: el límite superior sube a 85.541 euros
En una familia de dos adultos y dos menores de 14 años, el hogar suma 2,1 unidades de consumo. La clase baja se situaría por debajo de 32.078 euros anuales, equivalentes a unos 2.673 euros al mes, mientras la clase media comprendería los ingresos situados entre 32.078 y 85.541 euros al año. A partir de aproximadamente 7.128 euros mensuales entre todos los miembros del hogar comenzaría el tramo de clase alta.
Un adulto con un hijo: clase media desde 19.858 euros
Para una persona adulta que vive con un hijo menor de 14 años, la escala asigna 1,3 unidades de consumo. En este supuesto, los ingresos inferiores a 19.858 euros anuales, unos 1.655 euros mensuales, quedarían dentro de la categoría de renta baja. La clase media se extendería entre 19.858 y 52.954 euros, y a partir de esta última cifra, unos 4.413 euros al mes, se entraría en el tramo de ingresos altos.
No basta con mirar el sueldo de una sola persona
La principal conclusión es que no existe una única cifra que determine quién pertenece a la clase media en España. Dos personas con el mismo salario pueden encontrarse en posiciones económicas distintas dependiendo de si viven solas, mantienen hijos o comparten ingresos con otro adulto. Por eso el cálculo de la OCDE se realiza sobre el conjunto del hogar y ajusta los ingresos mediante unidades de consumo.
También conviene tener en cuenta que esta clasificación mide exclusivamente renta, no patrimonio, coste de la vivienda, ahorros, deudas o diferencias territoriales en el coste de la vida. Una persona con vivienda pagada y otra que destina una parte elevada de sus ingresos al alquiler pueden aparecer en el mismo tramo pese a tener situaciones económicas muy diferentes.
Con todo, la referencia permite hacerse una idea aproximada: una persona sola estaría dentro de la clase media con entre 15.275 y 40.734 euros anuales; una pareja sin hijos, entre 22.913 y 61.101; y una familia de dos adultos y dos menores, entre 32.078 y 85.541 euros. Cuantos más miembros forman el hogar, mayor es el nivel de ingresos necesario para mantener una posición económica equivalente.