Eurostat desmonta el liderazgo de Sánchez en los fondos Next: España ha ejecutado por debajo de la media de la UE

Los últimos datos homogéneos publicados por Eurostat indican que España había convertido en gasto efectivo alrededor del 44% de los recursos asignados, frente a una media comunitaria próxima al 53%

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 Los últimos datos homogéneos publicados por Eurostat indican que España había convertido en gasto efectivo alrededor del 44% de los recursos asignados, frente a una media comunitaria próxima al 53%. Ilustración: DEMÓCRATA.

Los últimos datos homogéneos publicados por Eurostat indican que España había convertido en gasto efectivo alrededor del 44% de los recursos asignados, frente a una media comunitaria próxima al 53%. Ilustración: DEMÓCRATA.

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El presidente presentó el Plan de Recuperación como un modelo de éxito, pero confundió los desembolsos procedentes de Bruselas con el gasto efectivo en proyectos. España ha renunciado además a 60.500 millones en préstamos y ha modificado reiteradamente sus compromisos

Pedro Sánchez aprovechó su balance del curso político para presentar la gestión de los fondos europeos como uno de los principales logros de su Gobierno. El presidente aseguró que España se encuentra entre los dos países con mayor éxito en la ejecución del programa Next Generation y sostuvo que la Administración ha superado "con nota" el desafío de canalizar la mayor transferencia de recursos comunitarios recibida por el país.

La comparación europea ofrece, sin embargo, una imagen bastante menos favorable. Los últimos datos homogéneos publicados por Eurostat indican que España había convertido en gasto efectivo alrededor del 44% de los recursos asignados, frente a una media comunitaria próxima al 53%. La distancia resulta todavía mayor respecto a Francia, con cerca del 97%; Alemania, con el 82%, e Italia, que rondaba el 57%.

España no ocupa el último puesto de la Unión, como llegó a suceder en algunos cortes estadísticos anteriores, pero sí permanece por debajo de la media y lejos de los países que han aprovechado con mayor rapidez sus recursos. Los datos, por tanto, no sostienen la afirmación de que España sea un modelo europeo de ejecución.

La aparente contradicción se explica por la utilización de magnitudes distintas. El Gobierno suele destacar el dinero transferido por la Comisión Europea, el volumen autorizado en los Presupuestos o las convocatorias resueltas. Eurostat mide el gasto que las administraciones han registrado efectivamente como realizado. Son momentos diferentes de una misma cadena y no pueden presentarse como si fueran equivalentes.

"Recibir el dinero de Bruselas no significa que se haya gastado, y mucho menos que se haya transformado la economía", explica a DEMÓCRATA Santiago Sánchez, economista y experto en fondos europeos consultado por Demócrata. A su juicio, el Ejecutivo ha apoyado buena parte de su relato en resoluciones y adjudicaciones, mientras la ejecución final ha avanzado con mayor lentitud.

De los 163.000 millones iniciales a un plan próximo a los 100.000

España llegó a disponer de un Plan de Recuperación valorado en unos 163.000 millones de euros: cerca de 80.000 millones en subvenciones y algo más de 83.000 millones en préstamos. Esa cifra situó al país como el segundo gran beneficiario del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia, solamente por detrás de Italia.

El perímetro ha cambiado sustancialmente. España ha terminado renunciando a unos 60.500 millones de los préstamos que tenía a su disposición. La reducción equivale aproximadamente al 37% del plan completo de 163.000 millones, y supone abandonar cerca del 73% de la financiación reembolsable que se había reservado inicialmente.

La renuncia no implica la pérdida de subvenciones a fondo perdido, pero sí reduce considerablemente la dimensión del programa. El Plan queda ahora próximo a los 100.000 millones de euros, según la última revisión planteada por el Gobierno.

El Ejecutivo argumenta que los préstamos europeos han perdido parte de su atractivo debido al cambio de las condiciones financieras y que España puede obtener financiación en los mercados en condiciones competitivas. La Comisión Europea también recomendó a los Estados priorizar las subvenciones y concentrarse en las actuaciones que pudieran terminarse dentro del plazo.

Esa explicación no elimina otra realidad: una parte de los préstamos estaba destinada a instrumentos financieros y proyectos industriales que no han llegado a desarrollarse con el alcance previsto. España ha reducido fondos, reordenado inversiones y descartado actuaciones que difícilmente podían completarse antes del cierre del mecanismo.

Los Estados deben cumplir los hitos y objetivos antes del 31 de agosto de 2026, mientras que la Comisión dispone hasta el 31 de diciembre para efectuar los últimos pagos. La proximidad del vencimiento ha obligado a numerosos países a revisar sus planes, pero España destaca por el volumen económico retirado.

En el conjunto de la UE, ocho Estados redujeron sus préstamos en unos 74.000 millones de euros. De esa cantidad, aproximadamente 60.500 millones corresponden a España. Es decir, el recorte español representa más del 80% de todas las renuncias realizadas en la última reducción europea.

Recibir fondos no equivale a haberlos pagado

La Comisión había desembolsado a España 71.000 millones hasta el quinto pago, una cantidad equivalente al 44% del plan anterior de 163.000 millones. Posteriormente, el Gobierno solicitó un sexto desembolso por 7.256 millones, vinculado a 78 hitos y objetivos.

Tras su validación, España alcanzaría unos 60.500 millones en subvenciones y 17.300 millones en préstamos, cerca de 77.800 millones en total. El Gobierno utiliza esta cifra para defender que el país figura entre los más avanzados en la solicitud de pagos.

Pero el Mecanismo de Recuperación no funciona como los fondos estructurales tradicionales. Bruselas entrega el dinero cuando valida determinados hitos y objetivos. Algunos consisten en aprobar leyes o reformas administrativas y no requieren que todo el presupuesto asociado haya llegado todavía al destinatario final.

Por eso pueden convivir dos datos aparentemente contradictorios: España puede figurar entre los países que han recibido mayores desembolsos en términos absolutos y, al mismo tiempo, mantenerse por debajo de la media europea en gasto contabilizado.

Según los datos recogidos por Eurostat para el cierre de 2025, los países de la UE habían utilizado alrededor de 310.000 millones de los 577.000 millones que componían el Mecanismo, algo más del 53%. España se encontraba en el 44%. La comparación resulta especialmente significativa porque Italia, el único país con una dotación superior, había gastado alrededor del 57%.

La propia Comisión Europea ha advertido de que más de la mitad de las subvenciones presupuestadas seguía pendiente de gasto al terminar 2024 y ha reclamado acelerar la ejecución antes de que expire el programa. Su informe anual tampoco presenta un panorama exento de riesgos: pide a todos los Estados agilizar los proyectos para evitar que el calendario deje inversiones sin completar.

Nueve modificaciones y objetivos que dejaron de ser viables

El Plan español no ha permanecido inalterado desde su aprobación en 2021. El Gobierno ha solicitado sucesivas revisiones para incorporar nuevos recursos, cambiar calendarios, sustituir actuaciones y adaptar compromisos que habían dejado de ser viables.

Santiago Sánchez cifra en nueve las modificaciones acumuladas del diseño original. En ellas se han reducido o reformulado decenas de medidas y se ha recortado el alcance económico de varios Proyectos Estratégicos para la Recuperación y Transformación Económica, los conocidos como PERTE.

El Gobierno sostiene que modificar el Plan forma parte del procedimiento previsto por la normativa europea y permite sustituir inversiones inviables por otras capaces de completarse. El Consejo de la UE ha aprobado las revisiones al considerar que no dañaban su coherencia general. En mayo de 2025, por ejemplo, autorizó cambios en doce medidas españolas relacionados con la reducción de cargas administrativas, la eliminación de trámites y la ampliación de un plazo afectado por la dana de octubre de 2024. Así lo recoge el Consejo de la Unión Europea.

Pero la aprobación comunitaria de las modificaciones no permite presentar como ejecutado aquello que ha sido eliminado, reducido o trasladado. La revisión final supone reconocer que el Plan de 163.000 millones anunciado tras la adenda de 2023 no se completará con aquella dimensión.

El quinto desembolso ya mostró los problemas para cumplir algunos compromisos. Bruselas suspendió cerca de 1.100 millones por los incumplimientos relacionados con la fiscalidad del diésel, la digitalización de administraciones autonómicas y locales y otras deficiencias detectadas en objetivos previamente validados.

Las primeras dudas sobre CoFFEE y el sistema de control

Los problemas de información y trazabilidad aparecieron durante los primeros años. Una delegación de la Comisión de Control Presupuestario del Parlamento Europeo viajó a Madrid en febrero de 2023 para analizar la ejecución española.

Los eurodiputados reclamaron entonces más claridad sobre CoFFEE, la plataforma creada para centralizar la información del Plan, comprobar hitos y seguir los proyectos financiados. La delegación puso de manifiesto las dificultades para obtener una imagen completa del recorrido del dinero hasta el beneficiario final.

También pidió explicaciones sobre la reforma de las pensiones y su sostenibilidad a largo plazo, uno de los compromisos estructurales incluidos en el Plan. El componente 30 exigía introducir mecanismos capaces de preservar la equidad intergeneracional y la estabilidad financiera del sistema.

La Comisión de Control Presupuestario del Parlamento Europeo no concluyó que España hubiera cometido un fraude generalizado ni rechazó el Plan, pero sí reclamó una supervisión más accesible, información completa y mayor capacidad para seguir el dinero desde la Administración central hasta el destinatario último.

Los cien mayores perceptores llegaron con retraso

Otro de los puntos de fricción ha sido la publicación de los cien mayores perceptores de fondos. La normativa europea obligó a los Estados a divulgar periódicamente esta información para reforzar la transparencia.

España publicó su primera lista el 1 de diciembre de 2023, siete meses después del plazo inicialmente establecido y aproximadamente mes y medio después de la prórroga concedida por la Comisión, según quedó recogido en una pregunta del Parlamento Europeo.

La relación mostró además una concentración muy elevada en el sector público. El 61% de los cien mayores receptores eran organismos públicos y absorbían aproximadamente el 88% del dinero distribuido entre ese grupo. ADIF y entidades vinculadas al Ministerio para la Transición Ecológica figuraban entre los principales perceptores.

Esta composición no implica por sí misma una utilización irregular. Las inversiones ferroviarias, energéticas y medioambientales forman parte de los objetivos del programa. Sin embargo, sí obliga a matizar la idea de que los fondos han llegado prioritariamente al tejido productivo, las pymes o los autónomos.

El peso de ADIF refleja la importancia concedida al ferrocarril y a la modernización de infraestructuras. Al mismo tiempo, numerosas iniciativas industriales han sufrido retrasos, reducciones de presupuesto o dificultades para encontrar proyectos privados capaces de cumplir las condiciones y los plazos.

Kit Digital: muchos beneficiarios, pero una transformación limitada

El Kit Digital es el programa que el Gobierno utiliza con mayor frecuencia para demostrar que los fondos han llegado a las pequeñas empresas. La iniciativa ha distribuido bonos entre cientos de miles de pymes y autónomos para contratar servicios de digitalización.

Su catálogo no se limita formalmente a crear páginas web. Incluye comercio electrónico, gestión de clientes, factura electrónica, herramientas de oficina virtual, ciberseguridad, presencia avanzada en internet y análisis de datos. No obstante, una parte relevante de las primeras ayudas se concentró en soluciones básicas de presencia digital, de impacto más limitado sobre la productividad.

El programa también ha generado quejas por retrasos, trámites complejos, dificultades de justificación y tensiones financieras para algunos agentes digitalizadores. El elevado número de bonos concedidos acredita una amplia capilaridad, pero no demuestra por sí mismo que se haya producido una transformación tecnológica profunda.

La gestión de Red.es ha quedado, además, bajo presión por las investigaciones en torno al empresario Juan Carlos Barrabés. La carta de recomendación firmada por Begoña Gómez en favor de una unión temporal de empresas vinculada al empresario forma parte de las diligencias judiciales. Ese episodio debe diferenciarse del conjunto del Kit Digital y no acredita por sí solo irregularidades en todo el programa, aunque ha ampliado el escrutinio sobre la gobernanza del organismo.

El balance pendiente de los Next Generation

Los fondos europeos han permitido financiar inversiones útiles, acelerar proyectos ferroviarios, extender infraestructuras digitales y acometer reformas que probablemente no se habrían realizado con la misma rapidez. España también estuvo entre los primeros países en solicitar varios pagos y ha cumplido una parte sustancial de los hitos negociados con Bruselas.

Pero esos avances no autorizan a confundir liderazgo en solicitudes o desembolsos con liderazgo en ejecución. La estadística europea sitúa a España por debajo de la media comunitaria en gasto efectivo y la revisión final ha reducido en más de 60.000 millones la dimensión financiera anunciada.

"El éxito no se puede medir por el dinero que Bruselas ingresa en el Tesoro, sino por la inversión terminada, pagada y capaz de elevar la productividad", resume Santiago Sánchez.

Esa es la cuenta que todavía debe presentar el Gobierno. Al Plan le quedan pocas semanas para completar sus inversiones y reformas. Cuando termine el plazo, el resultado no se medirá por los anuncios, las convocatorias ni las resoluciones publicadas, sino por cuánto dinero llegó realmente a la economía y qué transformación dejó detrás.

 

Más claves, contexto y preguntas con FREN

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¿Cuáles son los próximos pasos en la tramitación del Plan de Recuperación español tras las últimas modificaciones aprobadas por el Consejo de la UE?

Tras la aprobación por el Consejo de la UE de las últimas modificaciones del Plan de Recuperación español, el marco general del Plan está ya cerrado y los próximos pasos se centran en la ejecución de los hitos pendientes y en la tramitación de los últimos desembolsos (sexto y séptimo) del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia. A corto plazo, la clave es culminar el sexto pago: la Comisión ya ha dado un visto bueno parcial y falta el dictamen del Comité Económico y Financiero y la decisión formal de pago, mientras España aclara tres objetivos aún cuestionados. En paralelo, el Gobierno ha aprobado una “adenda de cierre” para ajustar técnicamente hitos y elementos de verificación, y prepara la solicitud del séptimo y último tramo. Todo ello bajo plazos muy estrictos: inversiones completadas antes del 31 de agosto de 2026 y solicitudes de pago finales antes de finales de septiembre de 2026, seguidas de la evaluación definitiva y, en su caso, eventuales reintegros.

Qué ha aprobado ya el Consejo de la UE

El Consejo de Asuntos Económicos y Financieros (Ecofin) ha dado luz verde a la adenda del Plan de Recuperación español, validando la revisión de unas 160 medidas y el ajuste del paquete de préstamos, que se reduce a unos 22.800 millones de euros, según recoge el periódico Demócrata en esta crónica y en la pieza sobre el impacto de la decisión en el fondo “España Crece” [España Crece]. En el ámbito europeo, el Consejo ya había establecido la práctica para aprobar planes modificados, como se ve en la nota sobre Países Bajos, Portugal, Eslovaquia y España [Consejo planes modificados], y otros comunicados similares sobre Países Bajos y Chequia [Planes NL/CZ], Suecia, Eslovenia, Dinamarca y Bélgica [Planes nórdicos] o Italia [Plan Italia].

En la práctica, esto significa que ya no quedan grandes decisiones políticas del Consejo sobre el diseño del Plan español: las “reglas del juego” (hitos, objetivos y montos máximos) están fijadas. A partir de ahora, el Consejo solo interviene de forma indirecta mediante el Comité Económico y Financiero (CEF), que emite dictamen sobre cada solicitud de pago antes de que la Comisión adopte su decisión definitiva, como se describe para el cuarto pago en la nota de la Comisión [4.º pago España] y para el quinto en [5.º pago España].

Próximos pasos inmediatos: sexto desembolso

La Comisión ha emitido una evaluación positiva parcial de la sexta solicitud de pago de España (5.700 millones de euros), según la nota oficial [6.º pago CE] y el análisis de Demócrata [6.º pago Demócrata]. Los próximos pasos formales son:

  • Dictamen del Comité Económico y Financiero (CEF): tiene cuatro semanas para pronunciarse sobre la evaluación preliminar. Solo después de su opinión puede avanzarse al pago.
  • Decisión de pago de la Comisión: si el dictamen es favorable, la Comisión adopta la decisión de pago y transfiere a España el importe correspondiente a los hitos y objetivos ya aprobados.
  • Gestión de los tres objetivos pendientes: la Comisión ha señalado que aún no puede dar por cumplidos tres objetivos (formación profesional bilingüe, teleasistencia y apoyo a colectivos vulnerables). España dispone de un mes para presentar observaciones; si estas no bastan, la Comisión suspenderá el importe asociado y otorgará un plazo adicional de seis meses para acreditar el cumplimiento o, en su caso, reformularlos mediante una modificación técnica del Plan.

Este esquema de “pago parcial + suspensión” ya se aplicó en el cuarto pago (digitalización empresarial) y en el quinto (reforma fiscal y digitalización de administraciones locales), tal como recogen la Comisión en [4.º pago] y [5.º pago], y el propio Gobierno en su balance del quinto desembolso [quinto desembolso].

Adenda de cierre y séptimo desembolso

En paralelo a este sexto pago, el Gobierno ha aprobado en Consejo de Ministros una “adenda de cierre” para ajustar 121 hitos y objetivos y 101 medidas, con el fin de dar más precisión a los elementos de verificación y facilitar tanto la evaluación del sexto desembolso como la del séptimo y último, según detalla Demócrata en [adenda de cierre]. Esa adenda también incorpora los cambios ya pactados sobre tres hitos del sexto pago y prepara el terreno para la solicitud final, que implicará revisar 146 hitos y objetivos (dato recogido en [6.º pago Demócrata]).

Esta adenda técnica debe ser acordada con la Comisión —tal y como el ministro Carlos Cuerpo avanzó en sede parlamentaria, según [retocar hitos] y [ajustar hitos]—, pero no exige ya una nueva decisión política de fondo del Consejo, puesto que no altera la ambición ni el volumen de recursos.

Papel de la Comisión Europea y del Gobierno español

En esta fase final, el papel de la Comisión Europea es doble: por un lado, evaluar el cumplimiento de hitos y objetivos y proponer/desbloquear pagos (como se ha hecho sucesivamente en los distintos desembolsos: 4.º [4.º], 5.º [5.º] y 6.º [6.º]); por otro, negociar y validar las adendas técnicas para que los hitos pendientes sean verificables dentro del plazo del Mecanismo (antes de agosto de 2026).

El Gobierno de España debe: ejecutar las reformas e inversiones, recopilar evidencias para cada hito, dialogar con la Comisión para clarificar o reformular objetivos cuando sea necesario (como muestra la revisión de 160 medidas y la eliminación de 17 reformas legales ligadas al Plan, explicada en [retirada de reformas] y [revisión por demanda]), y, si procede, gestionar los reintegros de fondos no ejecutados o mal justificados. Sobre esto último, el Ministerio de Hacienda ha fijado por orden ministerial el procedimiento de devolución de fondos MRR, analizado por Demócrata en [reintegros MRR] y desarrollado en el BOE para distintos programas y convenios (por ejemplo, comunidades energéticas [programa CE implementa] o adendas de ejecución territorial [adenda Melilla]).

Horizonte de cierre del Mecanismo

Según la propia Comisión, todos los hitos y objetivos deben cumplirse antes de finales de agosto de 2026 y las solicitudes de pago finales presentarse antes de septiembre de 2026, como recuerda la nota sobre el sexto desembolso [cierre MRR]. A partir de ahí se abre la fase de evaluación y, si procede, devolución de fondos, en un contexto en el que órganos como el Tribunal de Cuentas de la UE ya han señalado deficiencias de control en España ([Tribunal de Cuentas UE]) y agencias como S&P han advertido de los riesgos de no ejecutar plenamente los recursos asignados ([S&P y fondos]).

Otras piezas de contexto sobre el Plan y la política europea y nacional pueden consultarse en Demócrata: ajustes de hitos y préstamos [160 hitos] y [160 medidas], valoración política en el Congreso y el Senado [Cuerpo en Comisión], [“valoración positiva”], [sexto pago en verano], debates sobre leyes ligadas (y desligadas) del Plan como la Autoridad del Cliente Financiero [Autoridad Cliente] o los “deberes” legislativos pendientes [leyes bloqueadas], así como balances políticos más amplios sobre fondos europeos y cohesión territorial [balance en el Senado]. También se han citado informaciones no directamente vinculadas al Plan (caso Kitchen [Caso Kitchen], tensión Trump–Meloni [Trump–Meloni], venta de Sparkle de TIM [Sparkle], debate sobre euro digital [euro digital], expedientes de la Comisión a España, por ejemplo por IVA de pymes [IVA pymes] o por eficiencia energética en edificios [eficiencia edificios], la situación general de transposición de directivas [normas por trasponer], la OPA de BBVA sobre Sabadell [OPA BBVA–Sabadell] o las negociaciones presupuestarias ligadas a fondos europeos [registro horario]. Asimismo, el propio portal del Plan de Recuperación sigue publicando boletines y documentación (por ejemplo, el boletín semanal de octubre de 2025 [boletín PRTR]).

Finalmente, para un contexto comparado, pueden consultarse las notas de la Comisión sobre otros planes modificados, como el alemán [RRF Alemania], el irlandés [RRF Irlanda] o la experiencia portuguesa descrita por la patronal CIP [PRR Portugal], así como distintas resoluciones del BOE sobre convenios y adendas vinculadas al Plan (por ejemplo, financiación ICO-Verde y empresas [ICO-Verde]). Todo ello ayuda a entender que España entra en la fase puramente ejecutiva y de control de un instrumento extraordinario que se cerrará jurídicamente a finales de 2026.

¿Qué margen real tiene España para reformular los tres objetivos pendientes del sexto desembolso sin perder fondos del Plan de Recuperación? ¿Qué hitos concretos se revisan en la “adenda de cierre” del Plan y cómo afectan a comunidades autónomas y ayuntamientos? ¿Cómo funciona en la práctica el procedimiento de reintegro de fondos europeos MRR a los beneficiarios cuando no cumplen los hitos?

¿Qué competencias y funciones tiene el presidente del Gobierno en la gestión y supervisión de los fondos europeos según la legislación española?

Según la normativa reciente sobre el Plan de Recuperación y otros instrumentos europeos, el presidente del Gobierno tiene un papel de dirección política y de alta coordinación en los fondos europeos, especialmente en los vinculados a Next Generation EU, pero la gestión operativa y la autoridad responsable ante la UE se ubican en ministerios concretos (Hacienda, Agricultura, etc.). Su función se articula, sobre todo, a través de la presidencia de los órganos de gobernanza creados para el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), mientras que la ejecución diaria de los fondos corresponde a las autoridades sectoriales.

1. Marco normativo principal

Las competencias y funciones del presidente en materia de fondos europeos se desprenden de un conjunto disperso de normas, entre las que destacan:

  • Real Decreto-ley 36/2020, de 30 de diciembre, de medidas urgentes para la ejecución del PRTR (Real Decreto-ley 36/2020).
  • Orden HFP/1030/2021, de 29 de septiembre, que configura el sistema de gestión del PRTR (Orden HFP/1030/2021).
  • Resolución de 29 de abril de 2021, que publica el Acuerdo del Consejo de Ministros por el que se aprueba el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (aprobación del PRTR).
  • Real Decreto 1046/2022, de 27 de diciembre, sobre gobernanza del Plan Estratégico de la PAC y de los fondos FEAGA y Feader (Real Decreto 1046/2022).
  • Ley 22/2021, de Presupuestos Generales del Estado 2022, que integra los recursos del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia en el presupuesto estatal (Ley 22/2021).

Estas normas no atribuyen al presidente funciones de gestión directa de ayudas o proyectos, sino un papel central en la definición, impulso y coordinación política del uso de los fondos.

2. Dirección política y gobernanza del PRTR

El núcleo de las competencias específicas se encuentra en el Real Decreto-ley 36/2020. En su preámbulo se indica que, para asegurar una gobernanza adecuada, “se crean unos órganos de gobernanza que garanticen un proceso participativo […] y sirvan como mecanismos de coordinación con los distintos niveles de administración”. En ese marco:

  • Se crea una Comisión para la Recuperación, Transformación y Resiliencia, “que presidirá el Presidente del Gobierno”. Esta Comisión es el órgano político superior de dirección del PRTR, donde se toman las orientaciones estratégicas sobre selección, seguimiento y coordinación de los proyectos financiados con fondos del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia.
  • Se crea un Comité Técnico de apoyo a esa Comisión, con funciones de preparación técnica y seguimiento, que trabaja bajo la dirección política marcada por la Comisión presidida por el presidente del Gobierno.
  • Se crea asimismo la Conferencia Sectorial del PRTR, presidida por la persona titular del Ministerio de Hacienda, como foro de gobernanza multinivel con comunidades y ciudades autónomas, lo que sitúa al presidente en la cúspide política, pero dejando la coordinación territorial cotidiana a Hacienda.

En la práctica, esto sitúa al presidente del Gobierno como máximo responsable de:

  • Fijar las prioridades políticas globales del PRTR y su alineación con la estrategia económica y social del Ejecutivo.
  • Coordinar a los ministros en torno a esas prioridades, a través de la Comisión que preside.
  • Velar, en el máximo nivel, por la coherencia de las actuaciones y la continuidad de la ejecución del Plan, especialmente ante la UE y en el seno del Consejo de Ministros.

3. Relación con la gestión operativa y la autoridad responsable

La gestión técnica y administrativa del PRTR y la interlocución cotidiana con la Comisión Europea no recaen en la Presidencia del Gobierno, sino en órganos especializados. La Orden HFP/1030/2021 recuerda que, de acuerdo con el Real Decreto 689/2020, “la Secretaría General de Fondos Europeos es la autoridad responsable del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia ante las instituciones europeas”.

Esta Secretaría General, en el Ministerio de Hacienda, diseña y gestiona el sistema de control, seguimiento de hitos y objetivos, recopilación de datos y envío de solicitudes de desembolso. La Orden precisa que la “Autoridad Responsable”:

  • Coordina con las entidades decisoras y ejecutoras la definición de hitos y objetivos de los proyectos.
  • Autoriza cambios que puedan afectar al cumplimiento de los objetivos comprometidos con la UE.
  • Promueve los mecanismos de coordinación y medidas correctoras cuando detecta riesgos de incumplimiento.

Por tanto, el presidente del Gobierno no asume estas funciones técnicas, pero sí encabeza el órgano político que marca la dirección general en cuyo marco actúa la Autoridad Responsable.

4. Otros fondos europeos (PAC, FEAGA, Feader y estructurales)

En otros fondos, como los agrícolas, el esquema se repite: la gobernanza se define en normas sectoriales. El Real Decreto 1046/2022 establece, para el Plan Estratégico de la PAC y los fondos FEAGA y Feader, una estructura de autoridades de gestión y comités de seguimiento, designando como Autoridad de gestión a la Secretaría General de Agricultura y Alimentación, y creando órganos de cooperación multilateral y comités de seguimiento.

En este ámbito tampoco se atribuyen competencias ejecutivas concretas al presidente del Gobierno, más allá de su posición general como jefe del Ejecutivo y como responsable último de la orientación política y del funcionamiento coordinado de los ministerios implicados.

5. Alcance real de las competencias del presidente

En síntesis, desde el punto de vista estrictamente normativo, el presidente del Gobierno en materia de fondos europeos:

  • Preside la Comisión para la Recuperación, Transformación y Resiliencia, vértice político del PRTR (Real Decreto-ley 36/2020).
  • Ejercita una función de dirección y coordinación interministerial en el diseño y ejecución de las políticas financiadas por el PRTR, a través de dicha Comisión y del Consejo de Ministros.
  • No actúa como autoridad responsable ante la Comisión Europea, ni como gestor directo de los fondos, funciones que se atribuyen a las Secretarías Generales y organismos pagadores sectoriales, conforme a la Orden HFP/1030/2021 y al Real Decreto 1046/2022.

La legislación configura, así, un modelo en el que el presidente lidera políticamente la estrategia y la coordinación de los fondos europeos, mientras que la planificación detallada, la gestión administrativa y el control financiero se concentran en los departamentos ministeriales competentes.

¿Cómo se organiza internamente la Comisión para la Recuperación, Transformación y Resiliencia que preside el presidente del Gobierno? ¿Qué papel concreto tiene la Secretaría General de Fondos Europeos como autoridad responsable y cómo se coordina con la Presidencia del Gobierno? ¿Qué mecanismos de control y corrección prevé la Orden HFP/1030/2021 si los hitos del PRTR fijados bajo la dirección del presidente no se cumplen a tiempo?

¿Cuáles han sido los resultados de las últimas elecciones generales en España y cuántos diputados tiene actualmente el partido del presidente en el Congreso?

Las últimas elecciones generales en España fueron las del 23 de julio de 2023 (XV Legislatura). De ellas salió un Congreso muy fragmentado en el que el PP fue primera fuerza con 137 escaños, seguido del PSOE con 121. A partir de estas elecciones y de los posteriores acuerdos de investidura, Pedro Sánchez (PSOE) fue reelegido presidente del Gobierno, y a fecha de hoy el PSOE mantiene 121 diputados en el Congreso; ha habido muchas sustituciones individuales, pero no cambios en el número de escaños del grupo socialista.

Resultados del 23J en el Congreso: distribución de escaños

Los distintos artículos de análisis electoral y parlamentario de Demócrata y de encuestas posteriores van tomando como referencia el reparto salido del 23J. A partir de ellos puede reconstruirse con detalle la composición de la Cámara.

Por un lado, varios análisis de encuestas señalan explícitamente cuántos escaños tiene hoy cada gran partido y de cuántos “partiría” si hubiera nuevas elecciones. Por ejemplo, el Instituto DYM indica que el PP “pasaría de 137 diputados”33 actuales”, mientras que el espacio de Sumar y Podemos se compara con los 31 escaños logrados en 2023 bajo una candidatura unificada, según recoge Demócrata en este análisis de DYM. Otros sondeos recuerdan de forma reiterada que el PSOE obtuvo 121 diputados “en las últimas generales”, al compararlos con las estimaciones actuales.

Por otro lado, un reportaje de radiografía parlamentaria de finales de 2023 detalla el equilibrio de bloques tras la investidura: el Gobierno (PSOE y Sumar) y sus socios de investidura suman 179 escaños, frente a los 171 escaños que reúnen PP, Vox y UPN, según explica Demócrata en este reportaje sobre el bloque de investidura. En ese mismo texto se desglosan con claridad los apoyos nacionalistas e independentistas al Ejecutivo: ERC (7), Junts (7), EH Bildu (6), PNV (5), Podemos (5), BNG (1) y Coalición Canaria (1).

Cruzando ambas informaciones (número de escaños de los grandes partidos y suma de bloques), el reparto que salió del 23J para el Congreso de los Diputados es el siguiente:

  • PP: 137 escaños
  • PSOE: 121 escaños
  • Vox: 33 escaños
  • Sumar (incluyendo los diputados que luego se escinden como Podemos): 31 escaños en la noche electoral
  • ERC: 7 escaños
  • Junts: 7 escaños
  • EH Bildu: 6 escaños
  • PNV: 5 escaños
  • BNG: 1 escaño
  • Coalición Canaria: 1 escaño
  • UPN: 1 escaño

Esta distribución suma los 350 diputados del Congreso y es la referencia que se utiliza tanto en los análisis de gobernabilidad como en el reparto de subvenciones públicas a los partidos en función de sus escaños y votos, tal y como detalla otra pieza de Demócrata sobre financiación de formaciones con representación parlamentaria (artículo sobre subvenciones a partidos).

Número actual de diputados del PSOE

El número de escaños por partido en el Congreso sólo cambia si hay transfuguismo o pérdida de condición de diputado sin sustitución, algo que no ha ocurrido de forma que afecte al cómputo del PSOE. Lo que sí se ha producido es un notable movimiento de renuncias individuales y sustituciones dentro de los grupos.

Demócrata ha documentado con detalle este fenómeno. Un balance de enero de 2025 explicaba que, de los 350 diputados que juraron su cargo el 17 de agosto de 2023, 45 ya no ocupaban su escaño, con 29 bajas en el PSOE, 10 en el PP, 3 en Sumar y una en Vox, Junts y ERC, respectivamente, según se recoge en este análisis sobre renuncias al acta. Un año más tarde, en agosto de 2025, la cifra ascendía a 54 renuncias, de ellas 33 en el PSOE, de acuerdo con otro balance de Demócrata sobre la renovación interna del Congreso (artículo sobre más de medio centenar de bajas).

En todos estos casos, los escaños socialistas han sido cubiertos por los siguientes candidatos de las listas, de modo que el Grupo Socialista sigue contando con los 121 diputados que obtuvo en las elecciones de julio de 2023. Las renuncias han afectado a los nombres (ministros que dejaron su acta, dirigentes que pasaron a otros cargos, etc.), pero no al número total de escaños del partido del presidente.

En resumen: el resultado del 23J configuró un Congreso sin mayorías absolutas, con el PP como primera fuerza (137 escaños) y el PSOE como segundo partido (121), y con una mayoría de investidura muy ajustada construida alrededor de esos 121 diputados socialistas y los 31 de Sumar, más los aliados nacionalistas e independentistas. A día de hoy, pese a los numerosos relevos personales en las bancadas, el PSOE conserva esos 121 diputados en el Congreso.

¿Cómo se reparten exactamente los 179 escaños del bloque de investidura que sostiene a Pedro Sánchez? ¿Qué partidos nacionalistas e independentistas resultaron clave en la investidura tras el 23J y con cuántos diputados cuenta cada uno? ¿Cómo han afectado las renuncias de diputados desde 2023 al peso interno del PSOE y del resto de grupos en el Congreso?

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¿Cuál era el porcentaje de gasto efectivo de los fondos Next Generation en España según los últimos datos de Eurostat?

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¿A cuánto asciende la cantidad de préstamos europeos a los que España ha renunciado en la última revisión del Plan de Recuperación?

Pregunta 2 de 3

¿Cuántas modificaciones ha solicitado el Gobierno español sobre el diseño original del Plan de Recuperación desde su aprobación?

Pregunta 3 de 3

Hola, soy Fren. ¿Cómo te ayudo?