España afronta un cambio demográfico profundo: entre 2030 y 2050 el país verá reducirse en torno a 1,8 millones las personas de entre 16 y 64 años, hasta situarse cerca de 31,6 millones, mientras que la población mayor de 64 años crecerá en 4,8 millones, hasta los 16,3 millones. Así lo reflejan las proyecciones del Instituto Nacional de Estadística (INE) analizadas en el informe “Inclusión y Empleo ante el reto demográfico” de la Fundación Adecco.
Según este análisis, la población en edad de trabajar alcanzará su techo en 2033, con unos 33,7 millones de personas, para iniciar a partir de entonces una senda descendente. La Fundación Adecco alerta de que este giro demográfico implicará una menor reserva de profesionales disponibles, más obstáculos para cubrir vacantes y un riesgo creciente de fuga de conocimiento y experiencia a medida que se jubilen las cohortes más numerosas.
El descenso del grupo en edad laboral obedece, principalmente, a la entrada en la jubilación de las generaciones amplias nacidas desde la segunda mitad de los años sesenta y a lo largo de los setenta, mientras que las nuevas cohortes que se incorporan al mercado a partir de los 16 años serán más reducidas como consecuencia de la baja natalidad registrada en las últimas décadas.
Ante este contexto, la Fundación Adecco sostiene que la inclusión se convertirá en una palanca clave para paliar el déficit de profesionales y contener el aumento de la desigualdad. La entidad reclama reforzar la empleabilidad a través de la orientación, la formación, el acompañamiento, la accesibilidad, la conciliación y la adaptación de puestos, además de combatir los prejuicios y la discriminación que sufren determinados colectivos, como las personas con discapacidad, cuya tasa de actividad se sitúa en el 35,4%, las mujeres en riesgo de exclusión social y los parados de larga duración.
El informe subraya también el papel determinante del talento sénior. Las personas de 50 a 64 años concentrarán el 35,2% de la población en edad laboral en 2030 y el 32,7% en 2050, manteniéndose por encima del grupo de 20 a 34 años durante todo el horizonte analizado. La Fundación Adecco considera esencial combatir el edadismo, actualizar las competencias y facilitar que quienes deseen y estén en condiciones de seguir trabajando puedan acceder a oportunidades efectivas.
El director general de la Fundación Adecco y de sostenibilidad de The Adecco Group, Francisco Mesonero, señala que “el desafío demográfico exige ampliar la base de talento disponible y situar la inclusión en el centro de la respuesta” y defiende invertir en empleabilidad, orientación, formación, accesibilidad y acompañamiento, así como retener y actualizar el talento sénior, reducir el desajuste de competencias y articular una migración ordenada y conectada con las necesidades del mercado laboral.
La organización plantea, además, que la migración será una “necesidad estructural” para amortiguar la caída de la población en edad de trabajar y que será imprescindible cualificar y recualificar a la fuerza laboral para disminuir la brecha entre las capacidades existentes y las que demandan las empresas.
Por último, la Fundación Adecco apunta que la digitalización, la inteligencia artificial y la automatización de tareas repetitivas pueden impulsar la productividad y la eficiencia, siempre que vayan acompañadas de formación, rediseño de puestos y criterios de uso responsable. También recuerda que en 2025 la tasa media de absentismo alcanzó el 7,6% de las horas pactadas, su máximo histórico, de acuerdo con un informe de The Adecco Institute.