El banco suizo UBS ha reiterado en su último informe “el atractivo” de la renta fija de calidad con vencimientos a corto y medio plazo, incluso tras el reciente repunte de los rendimientos de la deuda a más largo plazo.
La división de gestión global de patrimonios del grupo, UBS Global Wealth Management, indica en su análisis más reciente que los intereses de la deuda pública a 30 años han subido “con fuerza” en los últimos días. En particular, la entidad recuerda que la subasta de bonos del Tesoro estadounidense a ese plazo celebrada la semana pasada marcó el rendimiento más alto desde 2001, al alcanzar el 5,216% en la operación del 13 de agosto, en la que se colocaron 25.000 millones de dólares en títulos.
Entre los factores que, según la firma, explican el incremento de las rentabilidades exigidas por los inversores, destacan la persistencia de la inflación y los abultados déficits públicos, elementos que han presionado especialmente a los bonos de vencimiento más largo.
No obstante, el documento subraya que el tramo corto de la curva de tipos se ha mantenido “relativamente anclado” y rechaza que el aumento de los rendimientos a largo “invalide los argumentos a favor de la renta fija de calidad”, tal y como señalan los especialistas de la entidad.
En esta línea, el banco helvético incide en que el extremo largo de la curva está “más expuesto a las preocupaciones fiscales, a la incertidumbre inflacionaria y a una menor liquidez”, circunstancias que elevan la prima de rentabilidad que exigen los inversores por asumir el riesgo de mantener deuda con plazos más extensos.
Por el contrario, los vencimientos cortos y medios se mueven en mayor medida al compás de las expectativas sobre la trayectoria de los tipos oficiales de los bancos centrales —en este caso de la Reserva Federal (Fed), que los ha mantenido estables en el rango del 3,5% al 3,75% desde diciembre de 2025—, lo que contiene la presión sobre sus rendimientos y refuerza su atractivo frente a la deuda de mayor duración.
Asimismo, UBS considera que los actuales niveles de rentabilidad inicial son, desde un punto de vista histórico, un buen anticipo de los retornos totales que puede obtener un inversor en renta fija.
Al mismo tiempo, la entidad anticipa que los rendimientos de los bonos podrían ir a la baja a medida que los mercados ajusten a la baja sus previsiones sobre la política monetaria de la Fed y el BCE. Este escenario, según el informe, favorecería en particular a quienes estén posicionados en renta fija de corto y medio plazo, ya que una caída de las rentabilidades de mercado implicaría una revalorización de los títulos adquiridos a los niveles actuales.
“Los precios actuales del mercado sobre las subidas de los tipos de interés de los bancos centrales siguen pareciéndonos demasiado agresivos, y creemos que los bonos de calidad se beneficiarían si los nuevos datos llevaran a los mercados a moderar sus expectativas de un endurecimiento de la política monetaria. En Estados Unidos, los recientes datos de inflación y del mercado laboral han debilitado los argumentos a favor de una subida de tipos. En Europa, esperamos un endurecimiento monetario adicional limitado, ya que es probable que los responsables de política monetaria mantengan en el radar los riesgos para el crecimiento económico”, apunta el estudio.
A este contexto se suma la fortaleza de los fundamentales corporativos, que reduce el riesgo percibido y puede apoyar un mayor apetito por la deuda empresarial, contribuyendo a comprimir las rentabilidades exigidas por el mercado. Sin embargo, el informe advierte de que la creciente dispersión de resultados entre sectores y emisores hace más evidente “la necesidad de adoptar un enfoque selectivo”.
“Seguimos favoreciendo la renta fija de calidad con vencimientos corto y medio, aunque vemos margen para extender la duración en la eurozona. Para los inversores que buscan enfoques de renta más diversificados, también puede considerarse una exposición selectiva al crédito de mercados emergentes y de alto rendimiento, junto con estrategias de renta variable por dividendos e inversiones estructuradas generadoras de rentabilidad”, ha concluido el director de Inversiones (CIO, por sus siglas en inglés) de UBS Global Wealth Management, Mark Haefele.