El presidente de la Autoridad Administrativa Independiente para la Investigación Técnica de Accidentes (Aitat), Gonzalo Julián Guillén, ha trasladado por escrito al presidente de la Asociación Víctimas del Descarrilamiento de Adamuz, Mario Samper, que las pesquisas sobre el accidente ferroviario del pasado 18 de enero, en el que murieron 46 personas, se prolongarán más allá de los doce meses inicialmente previstos debido “al carácter excepcionalmente complejo del accidente, uno de los más complejos al que los investigadores se han enfrentado”.
La misiva, fechada el 5 de octubre, a la que ha tenido acceso Europa Press y adelantada por Cadena Ser, responde a la petición de la asociación para conocer el grado de avance de los trabajos y la posible emisión temprana de recomendaciones de seguridad, una vez que el pasado mes de julio comenzó a operar esta nueva autoridad en sustitución de la CIAF.
En su carta, el máximo responsable de la Aitat precisa que la investigación se halla en “fase de análisis técnico” y avanza mediante distintas líneas de trabajo. “La necesaria coordinación con el procedimiento judicial ha requerido la realización de determinados trámites relacionados con la formalización de los Aitat encargos de análisis a los laboratorios correspondientes”, ha indicado.
Con todo, el documento subraya que estos aspectos se encuentran en “vías de resolución” y “no han supuesto la paralización de las restantes actuaciones de investigación”.
Guillén incide, por ello, en que “dado el carácter excepcionalmente complejo del accidente, uno de los más complejos al que los investigadores se han enfrentado”, se estima “que no resulte posible concluir el informe final dentro del plazo inicial de doce meses”.
En otro pasaje de la carta, el presidente de la Aitat recalca que la investigación técnica de un siniestro de esta magnitud “debe desarrollarse con el máximo rigor y con plena independencia”, puesto que “su finalidad es determinar las causas del accidente y, cuando proceda, formular recomendaciones dirigidas a mejorar la seguridad y prevenir futuros siniestros, sin determinar culpas ni responsabilidades”.
En este sentido, aclara que la presentación de escritos, observaciones o propuestas por parte de las víctimas y sus colectivos “no afecta a dicha independencia”.
“Un mazazo” para los afectados
El presidente la Asociación Víctimas Descarrilamiento Adamuz, Mario Samper, en declaraciones a esta agencia, ha calificado de “mazazo, inconcebible” e “inadmisible” la posibilidad de que la investigación del accidente ferroviario se demore más de un año, “sin fecha definida”, por “la falta de medios humanos y económicos denunciada por los propios investigadores, al tiempo que ha criticado la inacción de las autoridades”.
Samper considera “increíble” que en España un siniestro de esta envergadura “tenga una investigación que se dilate tanto por estos motivos”. Según ha detallado, los especialistas que integran el equipo investigador llevan “desde hace bastantes meses” reclamando más recursos para esclarecer el origen de la tragedia.
“La investigación empezó con tres investigadores y continúa con tres, e incluso ha habido meses en los que solo ha habido dos. Nos parece terrorífico”, ha señalado el representante de las víctimas, lamentando que esta petición “se desoyó por parte del anterior presidente de la CIAF y la nueva autoridad tampoco parece que esté haciendo demasiado”.
Recomendaciones de seguridad pendientes
La carta de la Aitat también precisa que el Consejo de la Autoridad “no ha aprobado ninguna recomendación de seguridad relacionada con el accidente de Adamuz”. “Cualquier propuesta de recomendación que se someta a su consideración será analizada por el Consejo, que decidirá, atendiendo exclusivamente a criterios técnicos, sobre su formulación y alcance”.
Sobre este extremo, el presidente de la asociación ha recordado que la antigua CIAF envió una carta al presidente de ADIF, Luis Pedro Marco, en la que “le hacía ver esa necesidad de atender a unas recomendaciones, como son, principalmente, la detección de rotura de carril”.
“Sin embargo, la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria, con la que nos reunimos hace dos semanas, nos decía que no podía actuar porque no tenía esas recomendaciones. Sin embargo, esta recomendación es pública, la tiene todo el mundo”, ha censurado.
Por este motivo, explica que se han dirigido al presidente de la Aitat y Samper asegura que le trasladó que “no podían sacar esas recomendaciones porque podían crucificar a Adif”. “Me parece increíble que, con 46 fallecidos y 400 heridos, este señor pueda llegar a decir eso con total impunidad”.
Además, detalla que estas recomendaciones “no solo hace referencia a la rotura del carril, que es la más importante seguramente”, sino que “muchos de los heridos fueron por culpa del impacto del equipaje”.
“Nosotros pedíamos que se implementaran en los ferrocarriles un sistema para que, igual que en los aviones y los autobuses, el equipaje no pueda estar sujeto a traqueteos del tren. Luego, las cámaras de seguridad en los trenes nos parecen otra medida importantísima, ya que hemos comprobado que hubo un tren que arrastró 500 metros un vagón volcado sin que el maquinista lo supiera porque no tenía información de lo que estaba ocurriendo fuera”, ha añadido.
“Tenemos un modelo que es el de Japón, que lleva 60 años sin accidentes portables. Es ahí donde nos tenemos que mirar y no en la obcecación de vender trenes a Arabia Saudí y decir que la alta velocidad española es un modelo de gestión cuando no lo es”, ha señalado.
Situación de la causa judicial
En cuanto al procedimiento penal, Samper ha precisado que el asunto está pendiente de que la jueza ordene el traslado de los fragmentos del carril siniestrado para su examen en laboratorio.
“Este laboratorio tiene seis meses para analizar las piezas, por lo que el proceso se retrasará al menos otros seis meses más”, ha avanzado Samper.