El Banco de Inglaterra, junto con la Autoridad de Regulación Prudencial (PRA) y la Autoridad de Conducta Financiera (FCA), pondrán bajo una supervisión específica a las estadounidenses Amazon, Microsoft, Google y Oracle tras calificarlas como “terceras partes críticas” para la infraestructura financiera del Reino Unido.
Estas multinacionales han sido señaladas como proveedores clave de tecnología y de otros servicios que sostienen el funcionamiento del sistema financiero británico, ya que un gran número de entidades se apoya en sus plataformas. Un fallo prolongado o una caída de sus sistemas podría desencadenar problemas simultáneos en numerosas compañías o segmentos de mercado.
Con este nuevo marco, los reguladores británicos pretenden vigilar de cerca el posible efecto que eventuales incidencias en estas empresas podrían tener sobre la estabilidad financiera del país, dado que prestan servicios utilizados por millones de usuarios y negocios.
“Los reguladores colaborarán con los proveedores de servicios críticos para abordar los riesgos sistémicos y reducir el riesgo de que la interrupción de los servicios que prestan se extienda por todo el sistema financiero de Reino Unido. Esto fortalecerá la resiliencia del sistema y mejorará la coordinación y el intercambio de información en todo el sector financiero británico”, reza un comunicado emitido por el Banco de Inglaterra.
Las compañías deberán identificar y gestionar “eficazmente” los riesgos asociados a sus servicios esenciales, además de mantener una comunicación “abierta y oportuna” con los supervisores y con las entidades que dependen de ellos, especialmente durante incidentes “graves”.
“A medida que los terceros críticos se integran cada vez más en las operaciones de las instituciones financieras, pueden introducir nuevas formas de riesgo sistémico. Nuestro enfoque proporcionado para supervisar a estos proveedores garantizará que estas dependencias se gestionen de forma que se salvegarde la estabilidad financiera”, ha sostenido la subgobernadora de Estabilidad Financiera del Banco de Inglaterra, Sarah Breeden.
“Los terceros críticos prestan servicios esenciales que impulsan la innovación y el crecimiento. Sin embargo, cuando los mismos proveedores prestan servicios a miles de empresas, un solo fallo puede repercutir en todo el sistema financiero”, ha destacado el director ejecutivo de la FCA, Nikhil Rathi.