Renfe sostiene que ha dado cumplimiento a la totalidad de los compromisos recogidos en el acuerdo alcanzado el pasado 9 de febrero para reforzar la red ferroviaria tras el accidente de Adamuz, pacto que permitió dejar sin efecto las jornadas de huelga previstas para los días 10 y 11 de febrero.
Con este argumento, la compañía responde en un comunicado a la nueva convocatoria de paro anunciada por el Sindicato Español de Maquinistas y Ayudantes Ferroviarios (Semaf) para el próximo 29 de octubre, subrayando que las actuaciones que correspondían directamente a la empresa se han ejecutado por completo, mientras que una parte relevante de las demandas sindicales se sitúa fuera de sus competencias.
La operadora pública indica que el seguimiento realizado por las distintas administraciones implicadas confirma que las medidas asumidas por Renfe se han llevado a cabo y que, de las 24 actuaciones restantes que no dependen de la compañía, 17 ya se han materializado y en las 7 pendientes se está avanzando mediante los cauces administrativos, regulatorios y técnicos previstos, sin que en el acuerdo se fijaran plazos concretos.
En el ámbito del empleo, la empresa recalca que ha cumplido el compromiso de activar una tasa adicional de contratación de hasta 1.200 profesionales para reforzar la operación, elevar los estándares de seguridad y asegurar la cobertura de las plantillas, una vez completados los procesos de movilidad previos a las Ofertas Públicas de Empleo (OPE). A la vez, rechaza que se haya vulnerado el acuerdo relativo a la incorporación de nuevos maquinistas y afirma que ningún trabajador de nueva entrada se encuentra en situación de beca.
Respecto al mantenimiento, Renfe explica que ha atendido los compromisos adquiridos mediante la asunción interna de determinadas tareas, el refuerzo del mantenimiento con personal propio y el incremento de la carga de trabajo en varias bases. Añade, además, que ha diseñado y puesto en marcha desde marzo un procedimiento específico frente a alertas meteorológicas, cuya eficacia fue reconocida por Semaf.
Finalmente, la compañía muestra su pesar por la convocatoria de huelga debido a las posibles repercusiones para los viajeros, pese a considerar que ha cumplido sus obligaciones y al convenio colectivo suscrito en julio. Asimismo, sostiene que el acuerdo de desconvocatoria de 1990 sobre atención en arrollamientos carece de vigencia al entender que quedó derogado en el X Convenio Colectivo de la antigua Renfe.