Sacyr ha vuelto a utilizar una fórmula financiera que ya había empleado anteriormente para tomar exposición sobre sus propias acciones.
La compañía comunicó este martes a la CNMV la contratación de un instrumento financiero sobre diez millones de títulos. El supervisor registró la comunicación a las 08:45 horas del 25 de agosto.
El contrato tiene un precio de referencia inicial de 4,266 euros por acción, lo que sitúa su valor inicial en aproximadamente 42,7 millones de euros.
Qué es un contrato forward
Un forward es un acuerdo entre dos partes para ejecutar en una fecha futura una operación sobre un activo a unas condiciones pactadas.
En este caso, el activo son acciones de Sacyr.
La constructora ha contratado el instrumento con una entidad de crédito y ha fijado un vencimiento a un año.
El precio de 4,266 euros actúa como referencia inicial, pero el importe definitivo puede variar en función del precio final de ejecución.
Diez millones de acciones
El volumen del contrato equivale a diez millones de títulos de Sacyr.
Eso no significa que la compañía haya comprado este martes automáticamente diez millones de acciones en bolsa ni que haya desembolsado ya los 42,7 millones.
El forward establece las condiciones para una liquidación futura.
En operaciones anteriores de este tipo, Sacyr ha contemplado tanto la entrega física de acciones como la liquidación por diferencias, dependiendo de las condiciones contractuales.
Sacyr ya ha utilizado esta fórmula
No es una estructura inédita para la compañía.
Sacyr ha firmado en los últimos ejercicios varios contratos forward sobre paquetes de diez millones de acciones propias.
En operaciones anteriores comunicó precios iniciales de referencia de 3,044 euros, 3,404 euros y 2,936 euros por título, entre otros.
La nueva referencia de 4,266 euros se sitúa por encima de esas operaciones.
Qué supone para el accionista
El contrato refleja que Sacyr vuelve a utilizar instrumentos vinculados a su propia cotización, pero no equivale a una recompra convencional de acciones ejecutada inmediatamente en mercado.
El efecto económico dependerá de cómo se liquide el forward dentro de un año y de la evolución del precio hasta entonces.
La compañía deberá comunicar cualquier operación posterior relevante de acuerdo con las obligaciones del mercado de valores.