La industria hotelera volvió a crecer en agosto, pero el aumento de la actividad fue muy inferior al de los precios. Las pernoctaciones superaron los 48,7 millones, un 1,4% más que un año antes, mientras el Índice de Precios Hoteleros (IPH) aumentó un 6,3% y la facturación media por habitación ocupada alcanzó los 166,9 euros, un 7,3% más.
Los datos publicados este martes por el Instituto Nacional de Estadística (INE) aumentan así la distancia entre el crecimiento de la demanda y el de los ingresos por habitación. El RevPAR, que mide el ingreso medio por habitación disponible y tiene en cuenta también la ocupación, alcanzó los 133,1 euros, un 7% más que en agosto de 2025. La ocupación, mientras tanto, se situó en el 76,1% de las plazas, con un aumento interanual del 1,1%.
La diferencia entre estos indicadores permite explicar buena parte de la evolución reciente del negocio hotelero. Los establecimientos no están aumentando sus ingresos principalmente porque vendan muchas más noches, sino porque obtienen más por cada habitación que consiguen ocupar.
Dos veranos con las pernoctaciones creciendo por debajo de los precios
Agosto no constituye un caso aislado. En julio de 2026, las pernoctaciones apenas aumentaron un 0,3%, hasta superar los 44,8 millones, mientras los precios hoteleros crecieron un 5,9%. El ADR avanzó un 6,8%, hasta 156,9 euros, y el RevPAR un 6,6%, hasta 119,3 euros.
La misma diferencia, aunque con distintas intensidades, se aprecia al comparar los últimos agostos. En 2024 las pernoctaciones aumentaron un 2,6%, mientras los precios lo hicieron un 6,4% y el ADR un 7,3%. En agosto de 2025 las estancias crecieron solo un 0,9%, frente al 5,8% del IPH y al 6,1% que registraba entonces la tarifa media diaria.
La secuencia muestra que el volumen de noches hoteleras continúa creciendo, pero lo hace desde hace dos veranos a tasas mucho más moderadas que los precios. Entre agosto de 2024 y agosto de 2026, las pernoctaciones han pasado de algo más de 47,8 millones a más de 48,7 millones. En ese mismo periodo, la tarifa media diaria ha pasado de 146,9 a 166,9 euros.
Si se amplía algo más la perspectiva, la diferencia es todavía mayor. El ADR de agosto de 2022 era de 127,91 euros, de modo que la tarifa media por habitación ocupada ha aumentado hasta los 166,9 euros actuales. Los precios hoteleros acumulan, además, 62 meses consecutivos de incrementos interanuales y son aproximadamente un 27% superiores a los de agosto de 2022.
El turismo extranjero vuelve a sostener el crecimiento
La evolución de agosto tampoco fue igual para el mercado nacional y el internacional. Las pernoctaciones de residentes en España cayeron un 1,1%, mientras las de viajeros procedentes del extranjero aumentaron un 2,8%.
La diferencia se mantiene al observar el conjunto del año, aunque es menos acusada. Entre enero y agosto las pernoctaciones hoteleras aumentaron un 1,5%, con un crecimiento del 2% entre los no residentes y del 0,4% entre los residentes en España.
El mercado internacional ya había desempeñado ese papel en los años anteriores. En agosto de 2024, las pernoctaciones de residentes bajaron un 1,3%, mientras las de extranjeros crecieron un 4,9%. Un año después, las primeras volvieron a caer un 0,5% y las segundas avanzaron un 1,7%.
El resultado es un sector que mantiene el volumen de actividad en máximos históricos, pero cuyo crecimiento marginal depende en mayor medida del visitante extranjero. En agosto de 2026, Reino Unido concentró el 25,5% de las pernoctaciones de no residentes y Alemania otro 14,5%, seguidos por Francia, Italia y Países Bajos.
Baleares supera el 90% de ocupación
Las medias nacionales esconden también diferencias importantes entre destinos. Para los residentes en España, Andalucía concentró en agosto el 24,4% de las pernoctaciones, seguida de Cataluña, con el 14,9%, y la Comunitat Valenciana, con el 12,8%.
Entre los extranjeros el reparto fue diferente. Illes Balears absorbió el 33% de sus estancias, por delante de Cataluña, con el 20,6%, y Canarias, con el 18,2%. Mallorca superó por sí sola los 8,5 millones de pernoctaciones.
La presión sobre la capacidad hotelera tampoco es homogénea. La ocupación media española fue del 76,1%, pero Baleares alcanzó el 90,3% de las plazas. Palma-Calvià llegó al 91,5% y Muro registró el mayor grado de ocupación entre los puntos turísticos analizados por el INE, con un 98,2%.
Estas diferencias son relevantes al analizar hasta dónde puede crecer el turismo en volumen. Un destino que durante agosto ya trabaja con ocupaciones cercanas al 90% tiene menos margen para aumentar el número de habitaciones vendidas en temporada alta que otro que se mantiene claramente por debajo de esos niveles.
Estepona cobra 418 euros por habitación ocupada
Las diferencias territoriales son todavía mayores cuando se observa la rentabilidad. El ADR medio de España fue de 166,9 euros, pero alcanzó los 357,8 euros en los hoteles de cinco estrellas, 176,7 euros en los de cuatro y 145 euros en los de tres.
Estepona registró en agosto el ADR más elevado entre los puntos turísticos recogidos por el INE, con 418 euros por habitación ocupada, y también el mayor RevPAR, con 359,4 euros por habitación disponible.
La subida de precios tampoco fue uniforme por territorios. El IPH aumentó un 6,3% en el conjunto de España, pero Ceuta registró el mayor incremento, un 17,6%, mientras que la Comunidad de Madrid presentó un descenso del 3,3%.
Precisamente Madrid sirve para comprobar que el comportamiento de cada destino puede alejarse considerablemente de la media. La comunidad registró un 2,36% más de pernoctaciones en agosto y un 5,54% más de viajeros alojados, mientras su tarifa media diaria cayó un 4,62%, hasta 116,89 euros.
¿Ha alcanzado España un techo de turistas?
Los datos hoteleros permiten hablar de una desaceleración del crecimiento en volumen, pero no bastan para concluir que España haya alcanzado un techo turístico. Las pernoctaciones siguen aumentando en términos interanuales y entre enero y agosto acumulan un avance del 1,5%. La ocupación nacional también ha mejorado respecto al año anterior.
Sí hay indicios de que el margen para seguir creciendo mediante un aumento intenso de las noches vendidas es menor en determinados destinos y meses. Agosto ya deja ocupaciones superiores al 90% en Baleares y próximas al lleno en algunos municipios, mientras el mercado nacional pierde pernoctaciones y buena parte del crecimiento adicional procede del turismo extranjero.
La evolución de los últimos meses apunta, además, a un cambio en la composición del crecimiento hotelero. En junio las pernoctaciones llegaron a caer un 0,9% y en julio apenas crecieron un 0,3%; pese a ello, el ADR aumentó un 5,8% y un 6,8%, respectivamente. En agosto, con una demanda algo más dinámica, la tarifa vuelve a crecer más de cinco veces por encima de las pernoctaciones.