Unai Sordo reclama un fuerte impulso salarial y admite que el clima político complica el diálogo con la CEOE

Unai Sordo exige subir salarios aprovechando los buenos beneficios empresariales y alerta del impacto de la IA y del clima político en el empleo.

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El secretario general de CCOO, Unai Sordo, en una imagen de archivo H.Bilbao - Europa Press

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El secretario general de CCOO, Unai Sordo, ha señalado este viernes que la gran prioridad del sindicato pasa ahora por “tensionar y forzar” la negociación de los sueldos en los convenios colectivos, con el objetivo de que la buena marcha de los resultados empresariales, que es “casi mejor que nunca”, acabe repercutiendo en la renta de los trabajadores.

En declaraciones a RNE recogidas por Europa Press, ha insistido en que “tenemos que pegar un arreón a la subida de los salarios porque es el momento y porque la gente no puede volver a pagar las locuras de la geostrategia mundial, las locuras de Trump, las locuras de los precios de la energía. No pueden volver a recaer en el bolsillo de la clase trabajadora en España”.

Sordo ha apuntado que, aunque el salario medio en España ha evolucionado de forma positiva en los últimos años, la realidad es que la distribución retributiva sigue siendo muy “desigual”, con cerca de 9 millones de personas cuyos ingresos permanecen “estancados” mientras los precios de los productos básicos han registrado un aumento “muy intenso”.

Al mismo tiempo, ha alertado de que los hogares destinan una parte creciente de su presupuesto a costear la educación superior de sus hijos o a pagar seguros sanitarios privados “porque hay una ausencia de políticas públicas suficientes para que desde los recursos públicos se atiendan las necesidades de la gente”.

Según ha denunciado, “hay una decisión de deteriorar parcialmente esos servicios y eso también le quita renta a la gente, nunca se pone ahí el foco. Esto le quita dinero a las familias cada vez más. Entonces, ahí es donde nosotros situamos muchos de los debates y particularmente los convenios colectivos”.

Cuestionado por la respuesta de las organizaciones empresariales ante la petición de elevar los salarios, el líder de CCOO ha remarcado que las posturas de las patronales “a veces son más a favor de obra y otras, muchas, bastante más en contra”.

En este sentido, ha defendido que “yo creo que cualquiera que defienda los intereses empresariales desde una posición no estrictamente ideológica debiera compartir este análisis. ¿Qué es lo que pasa? Que esto no va de entender, esto va de intereses. Y claro, si yo pago menos salario, tengo más beneficios. Por eso tenemos que tensionar y movilizar en el marco de la negociación colectiva y de los convenios”.

Sordo ha admitido que el actual escenario político no facilita el entendimiento con la patronal y considera que una parte del empresariado, “no precisamente el mejor”, está a la espera de un cambio de ciclo político con la expectativa de que se reviertan muchas de las normas laborales aprobadas en los últimos años.

Aunque, en su opinión, estas reformas se han mostrado “como muy útiles en términos de inclusión, de igualdad y de eficacia económica”, ese sector empresarial que “está deseando elecciones” actúa como si “le da igual”, porque pretende seguir compitiendo a base de salarios bajos y condiciones precarias. “No creo que todo el empresario español esté ahí, pero una parte evidentemente sí”, ha remarcado.

Transparencia y control de los algoritmos de IA

En relación con los desafíos laborales que introduce la Inteligencia Artificial (IA), Sordo ha defendido que es imprescindible dotarse de mecanismos de transparencia en su utilización en las empresas, para lo que ve necesario que los poderes públicos impulsen un registro de transparencia de los algoritmos.

Ha explicado que “los algoritmos hoy en día se están utilizando en empresas, no en todas, ni siquiera en la mayoría todavía, por ejemplo, para determinar cómo se selecciona el personal, cómo se recopilan los datos de la gente a la hora de decidir quién entra a trabajar en una empresa, cómo se despide, cómo se promociona, cómo se establece una estructura salarial, ritmos de trabajo. Todo esto que antes lo marcaba un encargado, un jefe de personal, hoy en día, en muchos sectores y muchas empresas, se empieza a marcar mediante el uso de una inteligencia artificial que se basa en una acumulación de datos y en una toma de decisiones que, si no es controlada, puede ser el mayor incremento de la desigualdad que hayamos conocido en mucho tiempo”.

Por ello, advierte de que las decisiones empresariales apoyadas en sistemas de IA pueden incorporar “unos sesgos de desigualdad tan grandes que hagan que esas decisiones incumplan las leyes e incumplan la Constitución”.

Ante este riesgo, sostiene que “se necesita intervenir ahí. No se pueden sacar las conclusiones a las que llega la inteligencia artificial de una forma autónoma y al margen de las leyes (...) Hay que controlar todo este nuevo mundo, hay que regularlo. Y eso que sólo estamos hablando de una forma de gestión en este momento, no de una inteligencia artificial ocupando puestos de trabajo”.

Impacto de la IA en el empleo y necesidad de gobernar la transición

En este contexto, el dirigente sindical ha asumido que la IA tendrá un efecto de sustitución sobre determinados puestos de trabajo. Ha recordado que “siempre que ha habido una revolución de este tipo, se crean empleos, se destruyen empleos y se transforman muchísimos empleos”.

A su juicio, la IA “va a cuestionar la existencia de muchísimos empleos” en el corto plazo, con la particularidad de que en esta ocasión no afectará sólo a perfiles de bajo valor añadido o escasa cualificación. “Esto tiene un cambio muy radical y es que está cuestionando empleos a veces de medio o alto valor añadido. Consultorías, todo este tipo de cosas, lo cual es una experiencia nueva”, ha señalado.

Por este motivo, ha defendido la necesidad de anticiparse a esas consecuencias negativas “gobernando” las transiciones laborales. Asegura que “no se puede evitar la revolución digital. De hecho, yo creo que es muy positiva en muchísimos aspectos. Pero hay que modificar las competencias de la gente, adecuar a la gente para que pueda ocupar otros puestos de trabajo. Hay que gobernar las transicione para que no tengan consecuencias sociales letales”, ha concluido.