Los influencers y su poder digital ante el 29N: Marina Rivers, de TikTok a las tertulias en televisión

Con millones de seguidores en redes sociales, la creadora de contenido ha convertido sus opiniones sobre feminismo, derechos sociales y actualidad política en una parte de su identidad pública

La influencer Marina Rivers durante la presentación de 'Masterchef Celebrity 9' en la XVI edición del FesTVal |Europa Press

La influencer Marina Rivers durante la presentación de 'Masterchef Celebrity 9' en la XVI edición del FesTVal |Europa Press

Añadir DEMÓCRATA en Google

Pregunta a FREN

Publicado

Última actualización

6 minutos

Más leídas

Elecciones 29N · Encuestas

La media de las encuestas

Media a 23 de octubre de 2026 · 15 institutos

  • PP31,4 %
  • PSOE26,9 %
  • Vox18,8 %
  • Sumar6,3 %
  • Podemos3,1 %
  • ERC2,2 %
010203040ene 2024jul 2024ene 2025jul 2025ene 2026jul 2026

Media del último estudio de cada instituto en 30 días y su evolución semanal desde el 23J. Partidos con al menos un 2 %.

Todas las encuestas

Elecciones generales del 29 de noviembre · Demócrata

Marina Rivers comenzó a ganar seguidores durante el confinamiento, cuando TikTok se convirtió en uno de los principales espacios de entretenimiento para millones de jóvenes. Sus primeros vídeos hablaban de tendencias, humor y contenidos personales, y poco a poco su temática evolucionó hasta incorporar debates sociales y políticos. Hoy, la creadora de contenido es también una colaboradora habitual de televisión que no evita pronunciarse sobre cuestiones controvertidas.

Marina Rivera Saldaña (Madrid, 2002), conocida como Marina Rivers, ha construido una comunidad que supera los siete millones de seguidores en TikTok y los dos millones en Instagram. Una audiencia que le permite trasladar sus opiniones a un público especialmente joven, al margen de los canales tradicionales de información política.

Su perfil en redes sociales destaca por defender posicionamientos sobre el feminismo, los derechos LGTBI y la igualdad. Aunque sus intervenciones suelen identificarse con ideas progresistas y de izquierdas, Rivers nunca ha presentado su contenido como un respaldo incondicional a un partido concreto. Esa diferencia cobró especial relevancia este verano, cuando se convirtió en una de las protagonistas de una campaña institucional sobre la democracia.

De TikTok a la televisión

La popularidad de Marina Rivers empezó a crecer durante la pandemia. Como muchos otros creadores de contenido, encontró en TikTok una plataforma desde la que publicar vídeos, hacer trends virales y crear una comunidad de seguidores.

Con el tiempo, su actividad dejó de limitarse a las redes sociales. Rivers emepezaba a asomarse por el mundo de la televisión y a intervenir en conversaciones sobre asuntos de actualidad. Esta evolución la llevó a compartir espacio con periodistas, políticos y otros colaboradores en platós de teelvisión o campañas publicitarias.

Una de sus primeras experiencias en televisión llegó con TardeAR, el programa de Telecinco presentado inicialmente por Ana Rosa Quintana, al que se incorporó como colaboradora. Poco más de un año después, pasó por Todo es mentira, en Cuatro, donde participó en tertulias y debates sobre política.

También ha intervenido en Viajando con Chester, el programa de entrevistas de Risto Mejide. En mayo de 2025, el presentador le preguntó si se había planteado dedicarse a la política. Rivers respondió que le interesaba ese mundo, pero que el hate recibido en redes le hacía descartar esa posibilidad: "A mí me encanta pero yo ya he tenido suficiente odio en mi vida como para dedicarme a ello".

Su trayectoria televisiva incluye además MasterChef Celebrity 9, concurso en el que quedó subcampeona en 2024, por detrás de Inés Hernand. En 2026 ha regresado a las cocinas de RTVE para participar en MasterChef Celebrity Legends, todavía en emisión y para el que se postula como una de las favoritas.

A esta presencia se suma su participación en La Retaguardia, el espacio de actualidad y humor de RTVE Play presentado por su amiga y compañera en MasterChef, Inés Hernand. Allí aprovecha su formación en Derecho y Economía para llevar a juicio, en clave satírica, algunas de las tendencias y controversias de la actualidad.

Una influencer que habla de política

Marina Rivers no es de las influencers que prefieren mantenerse al margen de la política. Entre vídeos de TikTok y colaboraciones con marcas encuentra tiempo para hablar de feminismo, impuestos, racismo o derechos LGTBI. Se identifica con posiciones de izquierdas y no tiene reparos en discutirlas públicamente, aunque eso le haya costado más de una polémica en redes sociales.

Su interés por estos asuntos también tiene relación con su formación académica. Rivers estudia el doble grado de Derecho y Economía, unos estudios que compagina con su trabajo como creadora de contenido.

En agosto de 2025, durante una tertulia de Todo es mentira, criticó el auge de determinados discursos entre los jóvenes. "Antes daba vergüenza decir que eras homófobo o racista, ahora está de moda", afirmó. También ha defendido la importancia de los impuestos para financiar los servicios públicos y ha cuestionado los mensajes que presentan cualquier contribución fiscal como algo negativo.

En una entrevista con El Confidencial, publicada en marzo de 2026, resumió así su manera de entender la actualidad: "Todo es política en la vida, no puedes ser apolítico". Para Rivers, las decisiones políticas afectan a cuestiones cotidianas y los jóvenes deberían interesarse por ellas, aunque también reconoce que no es necesario opinar de todo ni hacerlo inmediatamente.

Puede publicar un vídeo sobre su vida personal y, poco después, comentar una controversia parlamentaria o responder a unas declaraciones que considera discriminatorias. La política forma parte de su contenido habitual, y sus opiniones llegan a millones de seguidores que no necesariamente acuden a las redes sociales para informarse.

"Dmocracia", la campaña del Gobierno que desató la polémica

El episodio de mayor repercusión política de su trayectoria reciente llegó en junio de 2026, cuando Rivers participó en "Dmocracia", una campaña de comunicación impulsada dentro del programa gubernamental "España en Libertad. 50 años".

La iniciativa utilizaba la estética de una marca de ropa urbana para divulgar valores democráticos entre los jóvenes. Incluía sudaderas, camisetas y pantalones diseñados por el estudio Bnomio, además de contenidos promocionales protagonizados por influencers como Marina Rivers y Sara Fructuoso.

Las prendas no estaban destinadas a la venta comercial. Se trataba de una colección promocional vinculada a una campaña institucional que utilizaba el lenguaje de la moda y las redes sociales para acercarse a las generaciones más jóvenes. Sin embargo, las imágenes de Rivers con la ropa de "Dmocracia", algunas difundidas con el Congreso de los Diputados como escenario, provocaron una fuerte controversia en julio.

La polémica se intensificó cuando comenzaron a circular mensajes que atribuían al Gobierno un gasto de unos 15 millones de euros para crear una marca de ropa. La cifra era incorrecta.

Según explicó la Secretaría de Estado de Memoria Democrática, los aproximadamente 14,6 millones de euros correspondían al presupuesto de un programa mucho más amplio de actividades conmemorativas. El coste máximo comunicado para la campaña específica de "Dmocracia" era de 386.000 euros, entre producción y difusión.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

"La democracia no es de izquierdas ni de derechas"

Ante la repercusión de la campaña, la influencer publicó un vídeo para explicar por qué había aceptado participar y responder a las críticas recibidas. Rivers aseguró que el encargo le había llegado a través de una empresa privada y negó tener una relación contractual directa con el Ejecutivo. "Yo no tengo ningún tipo de contrato con el Gobierno de España", afirmó entonces.

También rechazó que participar en una iniciativa sobre la democracia implicara identificarse políticamente con el PSOE o con el Gobierno de Pedro Sánchez. "La democracia no es de izquierdas ni de derechas, es de todos los españoles", defendió, antes de explicar que había entendido la propuesta como una campaña para conmemorar la conquista de las libertades democráticas.

La creadora de contenido denunció además los insultos recibidos durante la controversia. Entre ellos figuraron los del eurodiputado Alvise Pérez, que publicó un mensaje despectivo dirigido contra ella. Rivers admitió que el uso del dinero público podía ser objeto de debate, pero cuestionó las críticas que utilizaban comparaciones con otras necesidades sociales para desacreditar su participación.

Los 20.000 euros y la promesa de donarlos

La polémica también alcanzó a la remuneración que Rivers iba a percibir por la campaña. La influencer anunció en julio que donaría íntegramente el dinero obtenido por su participación y que publicaría un justificante para acreditar la operación.

Posteriormente trascendió que la cantidad prevista ascendía a 20.000 euros. Sin embargo, semanas después comenzaron a circular mensajes que cuestionaban que hubiera cumplido su compromiso.

En agosto, Rivers volvió a pronunciarse sobre el asunto y explicó que todavía no había recibido el pago, pues los trabajos publicitarios pueden tardar varios meses en abonarse y, por ese motivo, no disponía aún de un comprobante de la donación. La creadora insistió en que seguía teniendo intención de entregar el dinero a una entidad benéfica cuando lo cobrara.

El poder digital ante el 29N: ¿Influencers en campaña?

La trayectoria de Marina Rivers refleja una transformación de la influencia en internet. Los creadores que comenzaron publicando vídeos de entretenimiento han ampliado sus espacios de intervención hasta convertirse en participantes habituales de debates políticos y sociales.

En su caso, la política no es un contenido aislado, sino una parte reconocible de su presencia mediática. Rivers habla de feminismo, impuestos, derechos y discursos extremistas, interviene en tertulias televisivas y se dirige a una comunidad de millones de seguidores que puede encontrar sus opiniones mientras consume vídeos de entretenimiento.

Su formación en Derecho y Economía también forma parte de esa imagen pública. Aunque su actividad profesional se ha desarrollado principalmente en la comunicación y la creación de contenido, recurre a cuestiones jurídicas y económicas en muchos de sus vídeos en redes sociales.

A poco más de un mes de las elecciones generales del 29 de noviembre, Rivers representa a una generación de comunicadores cuya capaccidad para influir en el debate público no depende de los medios de compunicación.