La intención de voto en España muestra importantes movimientos a poco más de un mes de las elecciones generales del próximo 29 de noviembre. Una información publicada este sábado por El Confidencial sitúa en 1,7 millones los votos que se desplazarían del Partido Popular hacia Vox, mientras que Alberto Núñez Feijóo conseguiría atraer a unos 600.000 antiguos votantes del PSOE de Pedro Sánchez.
Los datos dibujan un escenario de transferencias electorales en el que la formación de Santiago Abascal gana peso a costa de su principal competidor dentro del espacio conservador, mientras que el Partido Popular intenta compensar esa pérdida captando apoyos procedentes del centro y de antiguos electores socialistas.
Estos movimientos constituyen estimaciones demoscópicas y no trasvases de votos ya producidos. Su alcance definitivo dependerá de la participación, de los indecisos y de la evolución de las preferencias electorales durante las semanas restantes de campaña.
Vox gana terreno entre los antiguos votantes del PP
Uno de los datos más destacados del análisis publicado por El Confidencial es la magnitud del desplazamiento estimado desde el PP hacia Vox, cifrado en 1,7 millones de electores.
El crecimiento de la formación de Abascal también aparece reflejado en otros estudios recientes. Según una estimación elaborada por Electocracia a partir de seis sondeos realizados entre el 6 y el 11 de octubre, recogida por laSexta, Vox incrementaría su respaldo en aproximadamente 1,69 millones de votos respecto a las generales de julio de 2023.
Sin embargo, conviene diferenciar ambos indicadores. El aumento total de votos de Vox no equivale necesariamente al número de antiguos electores del PP que cambiarían su papeleta, ya que el crecimiento de un partido también puede proceder de la abstención, nuevos votantes o simpatizantes de otras formaciones.
Este escenario plantea un desafío para los populares: mantener su posición como primera fuerza en las encuestas mientras compiten con Vox por una parte de su electorado tradicional.
Feijóo busca compensar las pérdidas captando voto socialista
El segundo movimiento destacado por El Confidencial afecta al trasvase de apoyos desde el PSOE al Partido Popular. Según la información del diario, alrededor de 600.000 votantes socialistas se inclinarían ahora por la candidatura de Feijóo.
Esta estimación apunta a la existencia de un segmento del electorado que apoyó a Pedro Sánchez en las anteriores elecciones generales y que actualmente contempla votar al PP.
La disputa por estos votantes cobra relevancia porque ambos partidos afrontan la cita electoral con estrategias diferentes. Mientras el PSOE centra parte de su discurso en la defensa de las pensiones, los servicios públicos y los derechos sociales, el PP sitúa entre sus principales asuntos la gestión económica, la vivienda, la inmigración y la seguridad.
En cualquier caso, la captación de antiguos votantes socialistas no implica automáticamente un crecimiento neto del PP. El resultado de la formación dependerá también de cuántos de sus electores de 2023 mantengan su apoyo, opten por Vox o decidan abstenerse.
Qué dicen las encuestas sobre las elecciones del 29N
La evolución de las preferencias electorales también se aprecia en el promedio de encuestas de Demócrata, que, con fecha de corte del 15 de octubre, sitúa al PP en el 31,7% de intención de voto, al PSOE en el 26,8% y a Vox en el 18,6%.
La diferencia entre populares y socialistas alcanza así los 4,9 puntos, mientras que la suma de PP y Vox representa el 50,3% del voto estimado.
Por su parte, el hemiciclo agregado del especial electoral de Demócrata, elaborado a partir de las proyecciones parlamentarias de once institutos, atribuye 138 diputados al PP, 105 al PSOE y 66 a Vox. Las dos formaciones de la derecha reunirían 204 escaños, por encima de los 176 necesarios para alcanzar la mayoría absoluta.
Estas cifras reflejan el estado de las encuestas, no un resultado electoral confirmado. Además, los promedios de intención de voto y las proyecciones parlamentarias utilizan conjuntos de estudios distintos.
Con la convocatoria del 29 de noviembre, los movimientos entre antiguos votantes del PP, PSOE y Vox se convierten en uno de los principales elementos de análisis de la precampaña. La incógnita es cuántos de esos cambios de preferencia se mantendrán hasta las urnas, especialmente entre los electores que todavía no han decidido definitivamente su voto.