La CDU ha cruzado una frontera que nunca había atravesado en la historia de la República Federal de Alemania: quedarse fuera de un Parlamento regional. El resultado provisional de las elecciones del domingo 20 de septiembre sitúa al partido de Friedrich Merz en el 4,9% en Mecklemburgo-Pomerania Occidental, sin representación en la cámara del estado federado.
Los democristianos retroceden desde el 13,3% de 2021 y pierden 8,4 puntos. La caída deja el peor resultado de la CDU en unas elecciones regionales desde 1949, según recoge ARD en su información sobre el escrutinio provisional.
Del temor al 5% a quedarse sin escaños
Durante la noche electoral, la atención de los conservadores no estaba en disputar la victoria, sino en conservar su presencia parlamentaria. El recuento provisional ha dejado al partido por debajo del umbral del 5%.
AfD encabeza el resultado con el 38,2%, por delante del SPD de la presidenta regional, Manuela Schwesig, que obtiene el 35,5%. Die Linke alcanza el 6,5% y Los Verdes, el 5,7%. También quedan fuera BSW, con el 4,8%, y los liberales del FDP, con el 1%, según NDR.
La CDU no pierde únicamente peso electoral: desaparece del espacio donde se negociarán las mayorías y se ejercerá el control parlamentario del próximo Gobierno regional.
Sus votantes no se han marchado solo a AfD
El avance de la ultraderecha y la caída conservadora coinciden, pero las estimaciones de transferencias electorales dibujan una realidad más compleja.
El modelo de Infratest dimap publicado por ARD calcula que la CDU pierde un saldo neto de unos 32.000 votantes hacia AfD, pero también de unos 25.000 hacia el SPD. Son estimaciones elaboradas a partir de encuestas y resultados, no un seguimiento individual de las papeletas.
Los datos apuntan, por tanto, a una doble presión: la atracción de AfD sobre una parte del electorado conservador y la capacidad de Schwesig para reunir apoyos más allá de su partido. Reducir el resultado a una sustitución automática de la derecha tradicional por la ultraderecha dejaría fuera una parte relevante de lo ocurrido.
AfD podría convertirse en la única oposición
La exclusión conservadora tiene otra consecuencia. SPD y Die Linke ya no disponen de mayoría suficiente para mantener por sí solos su alianza, pero podrían gobernar con Los Verdes.
Si ese acuerdo se materializa, AfD quedaría como única fuerza de oposición en el Parlamento regional. Los demás partidos con representación han descartado una coalición con ella, según NDR.
Ganar las elecciones no garantiza, por tanto, que AfD vaya a gobernar. Pero la CDU afronta una consecuencia inmediata y excepcional: reconstruir su posición regional sin grupo parlamentario, mientras sus antiguos votantes se reparten entre adversarios situados a ambos lados.