El pleno del Parlamento Europeo ha solicitado esta semana reforzar el uso de los fondos de cohesión de la Unión Europea para afrontar la crisis de acceso a la vivienda, mejorar los servicios públicos básicos y hacer frente a la despoblación, con la finalidad de garantizar el “derecho a quedarse” de la ciudadanía en las ciudades y zonas donde desea desarrollar su proyecto vital.
Esta petición figura en una resolución aprobada por la Eurocámara reunida en Estrasburgo (Francia), que ha salido adelante con 601 votos favorables, 20 en contra y 36 abstenciones. En el texto, los eurodiputados piden a la Comisión Europea que convierta el “derecho a quedarse” en uno de los ejes de la futura política de cohesión comunitaria, de forma que las personas puedan vivir, trabajar y planificar su futuro en los lugares que consideran su hogar.
Extremadura se encuentra entre las regiones europeas especialmente afectadas por la pérdida de población. Según la última proyección del Instituto Nacional de Estadística (INE), si se mantienen las tendencias demográficas actuales, la comunidad autónoma perdería un 4,54% de sus habitantes en los próximos 15 años, lo que supondría 47.868 personas menos y dejaría la población en 1.007.474 residentes.
Por provincias, el INE prevé que Badajoz reduzca su población un 4,83%, mientras que Cáceres lo haría en un 4,03%. De acuerdo con estas proyecciones, en 2040 se registrarían 6.406 nacimientos en Extremadura, un 5,7% menos que en 2026, al tiempo que las defunciones aumentarían un 9,05%.
Como consecuencia, el saldo vegetativo de Extremadura (diferencia entre nacimientos y defunciones) seguiría siendo negativo, debido al descenso continuado de la natalidad y al incremento de las muertes. El INE calcula que en 2040 este saldo alcanzaría las -6.505 personas.
Debate en la Eurocámara sobre el próximo presupuesto europeo
Durante el debate de la iniciativa en el hemiciclo, los eurodiputados han reclamado que este principio se incorpore al próximo Marco Financiero Plurianual (MFP) de la UE para 2028-2034, de manera que los fondos europeos ayuden a financiar vivienda asequible y sostenible, empleos de calidad, servicios públicos esenciales, transporte, sanidad y conectividad, en especial en aquellas ciudades y territorios afectados por el declive demográfico y la despoblación.
La propuesta se presenta en pleno debate entre los Estados miembro sobre el diseño del presupuesto comunitario para los próximos siete años y sobre el reparto de los recursos destinados al Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), al Fondo de Cohesión y a otros programas de cooperación nacionales y regionales, tal y como ha recordado el Parlamento Europeo en un comunicado.
En este marco, la Eurocámara reclama que las autoridades locales y regionales tengan un papel más relevante en la definición de las “prioridades de inversión” y en la elaboración de los programas financiados con fondos de cohesión, además de facilitar el acceso a estas ayudas mediante la reducción de las “cargas administrativas”, en particular para las ciudades pequeñas y medianas.
Más recursos para vivienda, clima y resiliencia urbana
Uno de los objetivos centrales de la resolución es reforzar la capacidad de las ciudades europeas para afrontar la “crisis de vivienda”, financiando proyectos de vivienda “asequible, sostenible y energéticamente eficiente”, entre ellos la vivienda pública y social, la rehabilitación de edificios, la regeneración de barrios y la reutilización de inmuebles “vacíos o abandonados”.
Al mismo tiempo, los eurodiputados abogan por incrementar la inversión destinada a mejorar la “resiliencia climática” de las áreas urbanas frente a fenómenos meteorológicos extremos y al aumento de las temperaturas, mediante infraestructuras adaptadas al cambio climático y “soluciones basadas en la naturaleza”.
La Eurocámara propone igualmente emplear los fondos de cohesión para reforzar la “preparación y resiliencia” de las ciudades ante emergencias y crisis, si bien advierte de que el gasto vinculado a la seguridad no debe hacerse “a costa” de los recursos orientados al desarrollo económico y social de las ciudades y regiones.
En el ámbito del turismo, los eurodiputados insisten en la necesidad de impulsar un modelo “sostenible” que permita mantener la actividad económica local sin deteriorar la “calidad de vida” de los residentes, respetando las particularidades de cada territorio y las competencias de las administraciones nacionales, regionales y locales.
“Raíces sólidas” y oportunidades para quedarse
El ponente del informe, el eurodiputado italiano Denis Nesci, del grupo de la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, Conservadores y Reformistas Europeos (ECR), ha defendido que las ciudades deben proporcionar a sus habitantes “raíces sólidas y oportunidades reales para construir su futuro”.
“El derecho a quedarse significa garantizar que los estudiantes, los jóvenes profesionales y las familias puedan encontrar viviendas asequibles, transporte fiable y servicios públicos esenciales allí donde elijan vivir”, ha señalado Nesci, que ha reclamado una financiación de cohesión “previsible” después de 2027 y un acceso más sencillo a las ayudas europeas para construir ciudades “más conectadas, seguras y resilientes”.