La consellera de Trabajo, Función Pública y Diálogo Social, Catalina Cabrer, ha expresado su respeto hacia la convocatoria de huelga general prevista para el 11 de noviembre y ha subrayado que el Govern está centrado en mejorar el acceso a la vivienda y los salarios mediante el diálogo social con los agentes implicados.
La consellera ha respondido así a la cuestión planteada por el diputado de Vox Sergio Rodríguez durante el Pleno del Parlament de este martes, en la que le preguntaba si considera justificada la convocatoria de este paro promovido por UGT y CCOO.
Cabrer ha recordado que el derecho de huelga está reconocido en la Constitución y sometido a determinados requisitos, y ha señalado que, por ahora, “desconocen los detalles”, dado que la convocatoria debe registrarse ante la autoridad laboral competente en el ámbito estatal.
No obstante, ha apuntado que, según la información de la que dispone, la protesta se vincularía principalmente con las dificultades de acceso a la vivienda y con reclamaciones salariales. En este contexto, y tras las políticas de vivienda aplicadas por el Gobierno central en las dos últimas legislaturas, ha afirmado que entienden el “malestar”, si bien serán los ciudadanos quienes decidan finalmente si se suman o no a la huelga.
La consellera ha destacado el plan de choque en materia de vivienda impulsado por el Govern, que prevé 10.000 viviendas en fase de planificación y 1.800 inmuebles de titularidad pública actualmente en tramitación.
Respecto a los salarios, Cabrer ha insistido en que Baleares es la comunidad autónoma donde “más han aumentado” en todo el país y ha atribuido este avance “gracias a la negociación colectiva”. En esta línea, ha reiterado que las retribuciones en las Islas habrían crecido por encima de la inflación.
Por su parte, Sergio Rodríguez ha criticado que, a su entender, esta huelga se convoca “contra la oposición” y tendría como objetivo “alterar la alternancia democrática”.
El diputado de Vox ha cuestionado qué ha hecho UGT en materia de vivienda y ha citado como ejemplo una de las sedes del sindicato en Madrid que, según ha dicho, se habría alquilado a una cadena hotelera: “Una auténtica alternativa habitacional”, ha manifestado con ironía.