Las autoridades ucranianas han informado este martes de un ataque contra un complejo sanitario en Járkov que ha dejado al menos 73 heridos y ha obligado a trasladar a hasta 226 pacientes a otros hospitales.
El bombardeo ha alcanzado un pasillo entre los edificios de una institución médica en el distrito de Nemishlianski, en la zona este de la capital regional, según ha explicado el gobernador de Járkov, Oleg Sinegubov, en un mensaje en redes sociales, donde ha señalado que todos los afectados están siendo ya atendidos.
No obstante, el impacto ha dañado más infraestructuras de la ciudad, tal y como ha detallado también en redes el alcalde, Igor Terejov, quien, tras informar de un “ataque combinado con misiles balísticos y antiaéreos”, ha indicado que el bombardeo ha destrozado más de 1.000 ventanas tanto del centro médico como de inmuebles cercanos.
El último recuento lo ha ofrecido el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenksi, que ha elevado a 73 el número de heridos y ha precisado que el departamento de cardiología, donde estaban siendo tratadas las víctimas, fue alcanzado de lleno.
El mandatario ucraniano ha enmarcado este ataque dentro de los 289 drones, 17 misiles balísticos y 59 misiles de crucero lanzados por Rusia durante la noche, subrayando que el objetivo principal fueron las infraestructuras energéticas, con golpes contra instalaciones y subestaciones en las regiones de Odesa, Cherkasi, Yitomir, Vínnitsia, Járkov, Dnípro, Chernivtsi, Chernígov y Rivne. “En muchas ciudades y comunidades, las interrupciones de energía de emergencia y no programadas están en curso”, ha afirmado.
Ofensiva rusa en pleno proceso electoral en Estados Unidos
Según ha señalado Zelenksi, resulta “revelador” que esta ofensiva rusa tenga lugar mientras Estados Unidos celebra las elecciones legislativas de medio mandato, en las que Donald Trump se juega la estabilidad política del último tramo de su mandato.
“Los rusos creen que Estados Unidos no hará caso a esta señal de ellos. Pero tal terror debe ser tenido en cuenta y detenido. Se debe ayudar a Ucrania a defender sus cielos, de lo contrario Rusia nunca detendrá sus ataques con misiles”, ha afirmado.
De este modo, ha vuelto a dirigirse a Washington para poder “construir la paz de manera honesta y confiable”. “Estados Unidos puede hacerlo”, ha añadido, insistiendo en que no se puede permanecer en silencio ante los ataques rusos.