Ampliación | El Ejército yemení afirma que ha recuperado Bab el Mandeb en su gran ofensiva contra los hutíes

El Ejército yemení anuncia que ha recuperado Bab el Mandeb en una gran ofensiva contra los hutíes, con apoyo aéreo de la coalición liderada por Arabia Saudí.

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El ejército yemení, respaldado por Arabia Saudí, establece controles de seguridad en las calles de Hadramaut. Mohammad Bashir Aldaher / Zuma Press / Europa Pres

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Las Fuerzas Armadas de Yemen han comunicado este lunes que han recuperado el control del estratégico estrecho de Bab el Mandeb, considerado la entrada al mar Rojo, en el marco de su contraofensiva frente a la insurgencia hutí con el objetivo de retomar el dominio completo del país.

“Las fuerzas de los Gigantes y el Escudo de la Patria han logrado tomar el control de Bab el Mandeb”, ha señalado el portavoz oficial de las Fuerzas Armadas, el coronel Mayed al Nuzaili, quien también ha indicado que el aeropuerto de Dhahian está actualmente bajo control de las tropas leales al Gobierno.

En el marco de la operación “a gran escala para atacar las capacidades y elementos hutíes”, ha detallado que la carretera que conecta Dhahian y Moca permanece cortada y que se ha establecido “un control de fuego estricto” sobre la zona.

“Cientos de los sitiados son elementos hutíes en la zona de Dhahian, y deben entregarse a las fuerzas gubernamentales”, ha añadido en un comunicado, precisando que “algunos elementos” de los rebeldes hutíes escaparon en embarcaciones por vía marítima.

El ministro de Información yemení, Muamar al Iriani, ha subrayado que los “logros” obtenidos en la costa y la “ofensiva estratégica hacia Saná utilizando capacidades avanzadas” demuestran que la campaña “avanza hacia el logro de sus objetivos nacionales de restaurar las instituciones estatales y poner fin al golpe de Estado”, en alusión a la ofensiva hutí de 2014 que permitió a los rebeldes hacerse con la capital y gran parte del oeste del país.

Según ha explicado, el dominio de Bab el Mandeb “no solo protege la seguridad y la soberanía de Yemen, sino que también contribuye directamente a salvaguardar uno de los pasos marítimos más importantes del mundo y a garantizar el comercio y la navegación internacionales”, recalcando que la milicia había convertido el estrecho en una “herramienta de chantaje e intimidación” que subordinaba los intereses nacionales de Yemen “a la agenda del régimen iraní y las directivas de la Guardia Revolucionaria”.

El titular de Información ha insistido en que la recuperación del Estado “no es el final del camino, sino el comienzo de una nueva etapa”, remarcando que, una vez que Yemen recupere su seguridad, estabilidad y soberanía, “tendrá una oportunidad histórica para dejar atrás años de guerra y golpes de Estado y dedicarse a la reconstrucción, el desarrollo, la captación de apoyo e inversiones, la revitalización de la economía, la creación de empleo, la mejora de los servicios y el nivel de vida de los ciudadanos”.

En este sentido, ha enfatizado que la contienda “no es contra ninguna provincia, tribu o secta”, sino una lucha para restablecer el Estado, la soberanía y la capacidad de decisión a escala nacional. Por ello, Al Iriani ha instado a toda la ciudadanía a cerrar filas en torno al Consejo Presidencial de Liderazgo y ha llamado a los líderes sociales y tribales en las áreas controladas por los insurgentes a que se mantengan al margen de la milicia y “no permitan que utilicen a sus hijos como carne de cañón en sus batallas ni que transformen aldeas, hogares, escuelas e instalaciones civiles en bases militares”.

Apoyo de la coalición liderada por Arabia Saudí

La coalición internacional para Yemen encabezada por Arabia Saudí ha confirmado su implicación en la ofensiva en respaldo del Gobierno yemení mediante el despliegue de un centenar de aviones de combate, que han destruido “324 objetivos de alto valor”.

“Garantizamos la protección aérea del estrecho de Bab el Mandeb, y el manejo de objetivos móviles continúa”, ha manifestado el portavoz de las fuerzas de la coalición, Turki al Maliki, confirmando que el apoyo desde el aire para las fuerzas armadas yemeníes sobre el terreno se mantiene “las 24 horas del día”.

El presidente del Consejo Presidencial de Liderazgo de Yemen, Rashad al Alimi, había anunciado previamente el inicio de la ofensiva militar de gran envergadura, tras declarar el estado de “máxima alerta” en todo el país y ordenar una movilización general.

“Por la bendición de Dios, se ha iniciado la operación 'Amanecer de Yemen' para restaurar las instituciones del Estado, liberar la capital Saná y poner fin al golpe de Estado de las milicias hutíes terroristas”, ha afirmado, insistiendo en que “Yemen avanzará hacia un nuevo amanecer de libertad, paz y estabilidad”.

Las Fuerzas Armadas yemeníes han informado este lunes de la “neutralización” de 1.747 combatientes de la milicia hutí dentro de la gran contraofensiva lanzada por el Ejecutivo para recuperar el control integral del territorio. Este balance procede de más de un millar de “ataques de precisión” efectuados en distintos frentes, según ha recogido la agencia estatal SABA.

Los hutíes iniciaron el pasado 3 de septiembre una ofensiva en áreas de las provincias de Taiz y Hodeida y, desde entonces, han logrado avances significativos sobre el terreno, entre ellos la conquista de la ciudad de Moca. Los combates se han intensificado aún más durante el último fin de semana, especialmente entre los hutíes y las fuerzas saudíes, aliadas del Gobierno con sede en Adén.

El conflicto llevaba años en un segundo plano, con una reducción de los choques directos, intercambios de prisioneros limitados y una guerra latente, mientras ganaban protagonismo las campañas militares de los hutíes contra Israel y contra la navegación en el mar Rojo, ordenadas por Irán y presentadas como un gesto de apoyo a la causa palestina.