Al menos tres menores y un adulto han perdido la vida este jueves en un tiroteo registrado en una escuela primaria de la ciudad de Bend, en el estado de Oregón, en el noroeste de Estados Unidos. Un individuo ha accedido al centro escolar y ha abierto fuego en su interior. El presunto atacante, que sería un adolescente de 16 años, también ha muerto, abatido a tiros "posiblemente" por una persona que se encontraba en la zona, de acuerdo con la Policía municipal.
Fuentes de las fuerzas de seguridad han ratificado el balance de víctimas mortales de tres niños y un adulto a las cadenas estadounidenses CNN y CBS y a los diarios 'The New York Times' y 'The Washington Post'. Estas confirmaciones han llegado después de que la Policía de Bend informara en un primer momento únicamente de heridos. Los mismos medios han señalado, citando igualmente a fuentes policiales, que el autor de los disparos era un varón de 16 años.
En un comunicado previo, la Policía de Bend había difundido un balance inicial en el que solo constaba el tirador como fallecido confirmado, aunque ya advertía de la existencia de "varias víctimas", entre ellas menores, y del traslado al hospital de "al menos dos" personas, sin poder precisar entonces su estado.
Según el relato policial, todo comenzó cuando el cuerpo recibió avisos sobre "un tirador activo" en la escuela primaria Silver Rail "aproximadamente a las 12.59 horas (hora local, las 21.59 horas en España peninsular y Baleares)".
"La primera llamada indicaba que un hombre desconocido había disparado contra un automóvil", señala la nota difundida por la Policía de Bend, que añade que, "en el minuto siguiente, el centro de despacho del condado de Deschutes recibió varias llamadas al 911 informando que una persona había ingresado a la escuela y había comenzado a disparar".
En apenas tres minutos, varios agentes ya se encontraban en el lugar, prosigue el comunicado, que destaca que, "segundos después, los agentes informaron de que el sospechoso había sido abatido, posiblemente por un testigo".
Ante esta situación, las fuerzas de seguridad han decidido "evacuar todas las aulas" del centro educativo y trasladar en autobús a los alumnos hasta una iglesia situada a algo más de dos kilómetros "para el proceso de reencuentro con sus familias" y tutores legales, a quienes han pedido "que se dirijan a dicho lugar".
Asimismo, la Policía ha indicado que "habrá una presencia significativa de las fuerzas del orden en los alrededores de la escuela y en la iglesia Journey Church durante el tiempo que sea necesario", y ha solicitado a la población que "evite transitar por la zona".
El superintendente del distrito escolar Bend-La Pine, Steven Cook, ha trasladado sus "más sentidas condolencias a las familias y a todas las personas afectadas por esta violencia" en un breve comunicado difundido por el propio cuerpo policial. En ese mensaje subraya que las "prioridades inmediatas" pasan por proteger a los estudiantes y al personal del centro, "así como brindar apoyo a las fuerzas del orden y a los equipos de emergencia".