Al menos una persona ha perdido la vida este miércoles en una nueva serie de bombardeos del Ejército ruso contra la capital ucraniana, Kiev, y distintas provincias del país. Así lo han denunciado las autoridades de Ucrania, que han acusado a Moscú de haber disparado siete misiles y de haber lanzado cerca de 170 drones durante la noche.
En Kiev se han registrado “potentes explosiones” provocadas por misiles balísticos dirigidos contra la ciudad. El alcalde de la capital, Vitali Klitschko, ha indicado en redes sociales que el balance de heridos en la urbe se sitúa en dos personas.
A consecuencia de estos ataques sobre la capital ucraniana, varios almacenes del distrito de Desnianski han ardido, mientras que en el distrito de Sviatoshinski se ha declarado un incendio en un edificio de uso no residencial.
En la ciudad de Jersón, el alcalde Yaroslav Shanko ha confirmado la muerte de una mujer tras el impacto de un dron contra un minibús. “Su identidad está siendo determinada por los servicios competentes”, ha señalado, precisando además que otra persona ha resultado herida de gravedad.
En cuanto a Járkov, las autoridades locales han informado de daños en más de una veintena de viviendas unifamiliares, en los cristales de las ventanas de la iglesia y en parte de la red de alumbrado público. El alcalde Igor Terejov ha explicado que al menos dos personas sufren una “reacción aguda al estrés”.
La Fuerza Aérea ucraniana ha detallado en un comunicado que Rusia ha lanzado siete misiles y alrededor de 169 drones contra territorio ucraniano, y ha añadido que los sistemas de defensa antiaérea han logrado interceptar 139 de estos aparatos no tripulados.
No obstante, ha confirmado el impacto de cinco misiles balísticos en cuatro zonas distintas del país y el de 20 drones en otras once ubicaciones, además de la caída de restos procedentes de las interceptaciones en otras siete áreas. “El ataque continúa, dado que hay numerosos drones enemigos en el espacio aéreo”, ha advertido la Fuerza Aérea.
Por otro lado, el Ministerio de Defensa de Rusia ha asegurado que el ataque contra Kiev tenía como objetivo “instalaciones militares-industriales” situadas en la capital ucraniana, insistiendo en que se trata de “una respuesta a los ataques terroristas del régimen de Kiev contra infraestructura en Rusia”.