Las autoridades de Corea del Sur han decidido prolongar hasta finales de noviembre el programa de recortes fiscales aplicados a los combustibles. La medida, que en un principio estaba prevista solo hasta este mes, busca aliviar la presión que el encarecimiento de la energía ejerce sobre los ciudadanos surcoreanos.
El anuncio ha sido realizado por el Ministerio de Finanzas y Economía tras una reunión de ministros centrada en asuntos económicos y presidida por el titular de Finanzas, Koo Yun Cheol. El Ejecutivo ha defendido la ampliación de este plan por la necesidad de contener el impacto que una posible subida de los costes de los carburantes podría tener sobre la población, según ha informado la agencia de noticias surcoreana Yonhap.
Con esta prórroga, se mantendrá en vigor una rebaja fiscal del 15% para la gasolina y del 25% tanto para el diesel como para el butano. Estos descuentos, cuya finalización estaba fijada para finales de septiembre, seguirán aplicándose durante dos meses más.
“Hemos decidido mantener el actual plan de reducción de impuestos, teniendo en cuenta la capacidad del país para afrontar un posible aumento de la volatilidad de los precios del petróleo”, ha señalado el Ministerio de Finanzas en un comunicado recogido por el mismo medio.
El Gobierno de Seúl ha explicado además que conserva una reducción impositiva más elevada para el diesel y el butano porque el primero es clave para los sectores industrial y logístico, mientras que el segundo se utiliza de forma generalizada como combustible en camiones pequeños.