El máximo responsable de la lucha contra la corrupción en Indonesia, Febrie Adriansyah, ha presentado su renuncia después de que una redada policial destapara en su vivienda lingotes de oro y varios millones de dólares en metálico.
La dimisión de Febrie fue notificada por escrito a KompasTV el pasado sábado por el jefe del Centro de Información Jurídica (Kapuspenkum) de la Fiscalía General, Anang Supriatna.
El registro policial, realizado a comienzos de esta semana, se enmarca en una amplia investigación sobre posibles tramas de corrupción en distintas compañías estatales del país. Durante la intervención en el domicilio del ya exfiscal, situado en Yakarta, los agentes hallaron 74 kilos de oro en lingotes y alrededor de 25 millones de euros en efectivo y divisas.
El nuevo fiscal, Rudi Margono, solo ha querido referirse a uno de los dos sospechosos vinculados al caso mediante la inicial “F” y su condición de “funcionario”, en relación con el escándalo que salpica a la minera estatal Timah, la petrolera Pertamina y la aerolínea Garuda Indonesia.
Adriansyah ha admitido que la vivienda registrada le pertenece, pero rechaza ser el dueño de los bienes confiscados. Por el momento, no ha sido arrestado.