El Ejército de Estados Unidos ha informado de “ataques de autodefensa” contra la isla iraní de Qeshm, situada en el estrecho de Ormuz, en el marco de unas operaciones realizadas junto a “fuerzas aliadas” en las que también se ha producido el derribo de “varios misiles balísticos y drones iraníes” dirigidos contra Kuwait y Bahréin.
“Las fuerzas estadounidenses han llevado a cabo ataques de autodefensa contra una estación de control terrestre militar iraní en la isla de Qeshm”, ha señalado el Comando Central (CENTCOM) de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos en un mensaje difundido en redes sociales, en línea con las informaciones de medios iraníes que daban cuenta de explosiones en el sur de la isla.
En el mismo comunicado, el mando militar ha asegurado que “Irán ha lanzado varios misiles balísticos contra países vecinos de la región”, aunque ha recalcado que “ninguno ha alcanzado sus objetivos” y que “ningún miembro del personal estadounidense ha resultado herido”.
Según el detalle ofrecido por el CENTCOM, “tres misiles lanzados contra Bahréin han sido interceptados de inmediato por las fuerzas de defensa aérea de Estados Unidos y Bahréin”, mientras que otros “dos misiles iraníes disparados contra Kuwait no han alcanzado su objetivo o se han desintegrado en el trayecto”.
Del mismo modo, el organismo ha indicado que ha logrado abatir “tres drones de ataque unidireccionales ('kamikaze') lanzados por Irán contra marineros civiles que transitaban legítimamente por aguas regionales”.
Alerta en Bahréin y Kuwait tras los lanzamientos
En paralelo, las autoridades de Bahréin se han limitado a comunicar que “se ha activado la sirena” y a pedir a la ciudadanía “mantener la calma y dirigirse al lugar seguro más cercano”, según un breve aviso difundido por el Ministerio del Interior del reino insular.
Más detallada ha sido la reacción del Ejército de Kuwait, que ha explicado igualmente en redes sociales que sus sistemas de defensa “están respondiendo a amenazas de misiles y drones”, al tiempo que ha instado a la población a “seguir las instrucciones de seguridad emitidas por las autoridades competentes” y ha remarcado que “cualquier explosión que se escuche es resultado de la interceptación de objetivos hostiles”.
Además, el alto mando kuwaití ha publicado un comunicado en el que “insta a todos los ciudadanos y residentes a no acercarse ni tocar escombros, metralla u objetos no identificados que puedan resultar de la interceptación” de proyectiles, y ha enfatizado “la necesidad de reportar inmediatamente cualquier hallazgo de este tipo”, reclamando igualmente “la cooperación y el cumplimiento de las directrices”.